Encontramos tres tipos de barreras que limitan e incluso impiden la comunicación activa, esto ya que cierta característica ensucia el proceso comunicativo; y son las siguientes:
Barreras debidas al entorno; ya que nos presentan problemas grabes al no poder tener una situación permisible a una comunicación activa, ejemplo de ello es que si los sujetos (emisor y receptor) no se encuentran en un lugar adecuado ya sea un parque o lugar similar que posea gran ruido ambiental, iluminación inadecuada o distancia entre los sujetos.
Barreras debido al emisor; referente claramente a la persona con intención de compartir un pensamiento pero a su falta de actitud hacia el receptor, el estado de animo que presenta, o el uso de un cogido desconocido para al que se desea comunicar, dificultan en gran medida que el mensaje llegue claro a su destino.
Barreras debido al receptor; conforman el ultimo tipo ya que es referente a durante y después de haberse enviado el mensaje ya que si no se realizo la escucha activa difícilmente se puede comprender lo que el emisor expresó.