Según sea la función final de un procesador, tenderá a potenciar un factor en detrimento de otros o, en otro orden, se concentrará en potenciar todos y cada uno de los factores. De ello dependerá el uso y utilidad que se le vaya a dar.
Procesadores para dispositivos portátiles: La intención de crear un procesador para dispositivos móviles y/o portátiles, es que exista una potencia mínima, ya que al no estar conectado de forma continua a la corriente depende de una batería. Ejemplos son los smartphones, las tablets y los ultrabooks.
Procesadores para dispositivos de sobremesa: Por otra parte, los dispositivos que tienen la característica de sobremesa buscan una potencia bastante mayor. Esto es posible al tener la opción de más espacio y estar conectado directamente a la corriente eléctrica. Algunos ejemplos son los PC’s gaming o de edición de vídeo, y las consolas de sobremesa, tales como PS o la XBOX.
Procesadores para dispositivos intermedios: Sin embargo, existen algunos dispositivos que buscan una potencia decente que equilibre fuerza y consumo energía. Estos dispositivos tienen el objetivo de emular hasta cierto punto a procesadores potentes, pero con la característica portátil. Ejemplos son las consolas portátiles como la Nintendo Switch, la PSP o el iPad Pro.
Se debe tener en cuenta pues, que a mayor número de núcleos mayor será la cantidad de hilos y, por ende, mejor frecuencia de reloj tendrá el procesador. Esto conllevará ineludiblemente a que haya más potencia, por lo que el consumo será superior. De ahí nace la dicotomía entre la potencia y portabilidad de un dispositivo con base en su procesador.
Los procesadores Intel Core son una línea de procesadores fabricados por Intel Corporation. Estos procesadores están diseñados para ofrecer un rendimiento eficiente y potente en una amplia gama de aplicaciones, desde tareas cotidianas hasta cargas de trabajo exigentes como juegos y creación de contenido.
Los procesadores Intel Core se basan en varias arquitecturas, como la arquitectura Intel Core microarchitecture, la arquitectura Sandy Bridge, Ivy Bridge, Haswell, Broadwell, Skylake, Kaby Lake, Coffee Lake, Comet Lake, Rocket Lake, Alder Lake, entre otras. Cada arquitectura introduce mejoras en términos de rendimiento, eficiencia energética y características.
Los números y letras en los nombres de los procesadores Intel Core indican la generación, la serie, el modelo y las características específicas del procesador. Por ejemplo, un procesador Intel Core i7-9700K pertenece a la generación 9 (séptima letra del alfabeto después de la "i"), es de la serie i7 y tiene características específicas asociadas a ese modelo.
La cantidad de núcleos y hilos varía según el modelo de procesador Intel Core. Por ejemplo, algunos modelos Core i5 pueden tener 6 núcleos y 6 hilos, mientras que los modelos Core i9 pueden tener hasta 16 núcleos y 32 hilos.
La velocidad de reloj varía según el modelo y la generación de los procesadores Intel Core. Pueden tener velocidades de reloj base (frecuencia mínima garantizada) y velocidades de reloj turbo (frecuencia máxima alcanzada en situaciones de carga alta). Los modelos más nuevos tienden a tener velocidades de reloj más altas en comparación con los modelos anteriores.
Pentium: Estos microprocesadores solo tienen un núcleo. La última versión fue Pentium 4 y en su época causaron un verdadero furor, aunque hoy en día han quedado obsoletos.
Celeron: Son los microprocesadores de gama baja de Intel (los más económicos). Aún así, se trata de procesadores que mejoran el rendimiento de la computadora y en líneas generales no suelen fallar. Estos son eficientes para trabajos con poca carga, en estos casos responden estupendamente.
Core 2 Duo: Estos procesadores cuentan con más de un núcleo. En la actualidad podemos encontrarnos con modelos que disponen de hasta 8 núcleos para llevar a cabo el multitasking. Estos microprocesadores son muy útiles y funcionales cuando se les agrega una tarjeta gráfica potente. Incluso, pueden ser utilizados para la minería de monedas virtuales o criptomonedas.
Centrino y Pentium M: Son los microprocesadores usados en laptops y se caracterizan por su gran versatilidad. El microprocesador Centrino combina el Intel Pentium M y emplea una tecnología de tres patas, es decir, un procesador móvil, chipsets relacionados y funciones de red inalámbrica 802.11 (estos cuentan con la capacidad inalámbrica integrada y amplían la duración de la batería de los portátiles).
Athlon: Son los procesadores más sencillos de la marca AMD, similares a los Pentium de Intel. Los primeros modelos fueron presentados en el año 1999.
Duron: Se trata de los procesadores de bajo coste de la marca, similares a los Celeron. Su arquitectura es X86, aunque en la actualidad la marca ha presentado nuevas versiones mejoradas con dispositivos de hasta 192 Kb, memoria caché y un bus de alta velocidad a 200 Mhz.
Athlon 64 bits: Son los mejores microprocesadores de la marca. Estos están diseñados para trabajar con Windows de 64 bits. Se trata de un microprocesador X86 de octava generación que emplea una revolucionaria tecnología para ejecutar aplicaciones de 32 bits a máxima velocidad al mismo tiempo que facilita la implementación de una nueva generación de aplicaciones de softwares más potentes a 64 bits.
Sempron: Es una categoría de microprocesadores de bajo coste con arquitectura X86. Este reemplaza al Duron y su competidor principal que es el Celeron de la marca Intel. El microprocesador Sempron cuenta con un total de 2 núcleos.
Turion: Se trata de una versión de bajo consumo del procesador Athlon 64. Este está destinado a ordenadores portátiles y se convierte en el sustituto de Centrino de la marca Intel. Lo podemos encontrar en dos modelos diferentes: Lancaster y Richmond.