"Nadie nace mujer: se llega a serlo" (Simone de Beauvoir, 1949)
La noción de "mujer" no es algo que venga dado por unos determinantes biológicos, sino que tiene que ver con condicionantes sociales. La socialización construye un determinado modelo de mujer que está subordinada al hombre; pero la socialización puede construir otros modelos
"Las restricciones que la educación y la costumbre imponen a la mujer limitan su poder sobre el universo" (Simone de Beauvoir, 1949)
Uno de los problemas que más trató Simone de Beauvoir es la cuestión de la opresión a la mujer. Esta opresión, que es fruto de la socialización, comienza desde la infancia, cuando a niñas y niños se les obliga a jugar y aprender valores distintos. Esto limita tanto la visión que los hombres tienen de las mujeres, a las que consideran el sexo débil, como la visión que ellas tienen de sí mismas.
"El hombre no puede escapar a la filosofía porque no puede escapar a su libertad" (Simone de Beauvoir, 1945)
Como es el hombre y no la mujer quien puede disponer de libertad, pues así se le ha privilegiado en la socialización, suya es la filosofía. Beauvoir propone que con el acceso de la mujer a la libertad llegue también su acceso a la filosofía; no como objeto o problema (pues el "problema" de la mujer solo lo ha sido para los hombres), sino como sujeto pensante.
"El feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente" (Simone de Beauvoir, 1966)
El patriarcado no solo se reproduce por las instituciones a nivel social y político. También existe una subjetividad patriarcal que le pone más cadenas a las mujeres. Es en este sentido que Simone de Beauvoir considera que el feminismo puede ser otra forma de vivir individualmente. Enseña que la personalidad y cotidianidad está viciada por el patriarcado y requiere una nueva subjetividad feminista, el componente colectivo es muy importante; porque es necesario para que el cambio no solo sea individual, sino también social.
"El amor auténtico debería basarse en el reconocimiento recíproco de dos libertades; cada uno de los amantes se viviría como sí mismo y como otro; ninguno renunciaría a su trascendencia, ninguno se mutilaría" (Simone de Beauvoir, 1949)
Simone de Beauvoir critica el modelo imperante de relaciones amorosas, que no solo han creído a la mujer como una propiedad o como un objeto, sino que la han tratado filosóficamente como lo Otro del yo. Entender que la mujer es tan sujeto como el hombre y aproximarse a su mirada del mundo permite entender el amor como un vínculo recíproco.