Simone de Beauvoir vivió en un periodo de grandes cambios sociales y políticos, particularmente en Francia y Europa. Su vida y obra están marcadas por la Segunda Guerra Mundial, la emergencia del existencialismo y la lucha por los derechos de las mujeres.
La vida Simone de Beauvoir estuvo marcada por su éxito como escritora y por la militancia política motivada por la deriva de la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias. En 1943 publicó su segunda obra titulada "La invitada", que se convirtió en un gran éxito editorial y la animó a dedicarse a la escritura a tiempo completo.
Durante la contienda participó en programas de la radio libre de Vichy, y en 1945 fundó junto a Sartre y Merleau-Ponty la revista política "Les Temps Modernes". En sus ensayos se reafirma como una ferviente defensora del pensamiento marxista y existencialista, y del ateísmo como única visión del mundo espiritual.
Existencialismo
El existencialismo, como corriente filosófica moderna, alcanzó su auge en Europa principalmente en las décadas de 1930 a 1950. Simone de Beauvoir (1908–1986) vivió, escribió y pensó activamente durante ese periodo, convirtiéndose en una figura central en el desarrollo de esta corriente, especialmente por su enfoque en la libertad, la responsabilidad y la condición femenina. En "El Segundo Sexo" (1948), su obra más famosa, argumenta que si el ser humano no tiene una esencia fija, sino que es "existencia", o sea, libertad para proyectarse, autonomía; el hecho de que a las mujeres se les dé tan pocas opciones de realización personal, implicaba que se les impedía realizarse como seres humanos plenos. En otras palabras, es injusto definir a la mujer como “esencia”, como algo fijo, mientras se concibe al hombre como “existencia”, dinámica y trascendente.
Simone de Beauvoir fue una destacada defensora de los derechos de las mujeres, especialmente en la legalización del aborto en Francia. Participó en el Manifiesto de las 343, en el que, junto con otras mujeres, declaró haberse practicado un aborto, exponiéndose a sanciones legales. Entre 1946 y 1949 escribió El segundo sexo, una obra que causó gran escándalo al publicarse, pero que con el tiempo se convirtió en un clásico del pensamiento feminista. Este libro marcó un punto intermedio entre el sufragismo y el feminismo radical de los años setenta, ya que en él Beauvoir pasa de la reivindicación a una profunda descripción de la condición femenina.
En El segundo sexo, Beauvoir se pregunta “¿Qué es una mujer?” y plantea su célebre frase: “Nadie nace mujer: se llega a serlo”, afirmando que la identidad femenina no es biológica, sino una construcción social. A través de disciplinas como la historia, la antropología, la literatura y la ciencia, analiza cómo la sociedad ha definido a la mujer desde una perspectiva masculina, reservando al hombre la universalidad y reduciendo a la mujer a lo corporal, lo particular, lo dado. En esta relación desigual, el hombre es sujeto y la mujer objeto, definida siempre como “lo otro”, un “otro” absoluto que no permite reciprocidad, ya que para definirse, la mujer necesita al hombre como referencia esencial.