El período de entreguerras fue la franja de tiempo que transcurrió entre el final de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), fue una época de transición tumultuosa para las naciones europeas, ya que las mismas se encontraron atravesando gran inestabilidad política y agitación social. La economía global también sufrió una profunda recesión tras la guerra, conocida como la Gran Depresión que generó altas tasas de desempleo y aumentó la pobreza. En respuesta a ello, el proteccionismo y el nacionalismo económico se convirtieron en los modelos aplicados para hacer frente a la crisis, debilitando el comercio internacional y aumentando las tensiones entre las naciones.
Características generales:
Inestabilidad política y económica: Después de la Primera Guerra Mundial, muchas naciones experimentaron inestabilidad política y económica. La guerra causó problemas económicos como la inflación, el desempleo y la escasez de recursos.
Tratado de Versalles: La firma del Tratado de Versalles en 1919 marcó el final oficial de la Primera Guerra Mundial. Este tratado impuso duras condiciones a Alemania que años más tarde llevarían a la Segunda Guerra Mundial.
Auge de ideologías extremistas: El período entre guerras vio el surgimiento y la propagación de ideologías extremistas como el fascismo en Italia, el nazismo en Alemania y el comunismo en la Unión Soviética.
Crash de Wall Street: En 1929, el mercado de valores de Estados Unidos se derrumbó en lo que se conoció como el "Jueves Negro", lo que marcó el comienzo de la Gran Depresión. Este evento tuvo repercusiones económicas a nivel mundial.
Ascenso del nacionalismo: El nacionalismo se fortaleció en muchas partes del mundo como una respuesta a los desafíos económicos y políticos de la época y condujo a tensiones internacionales y conflictos.
Aparición de regímenes autoritarios: En respuesta a la inestabilidad y a los problemas económicos, varios países recurrieron a regímenes autoritarios. Se establecieron dictaduras en países como Italia, Alemania, España y la Unión Soviética.
FASCISMO ITALIANO:
El fascismo fue una ideología y un movimiento político de extrema derecha que nació en Italia en el período de entreguerras. Su creador fue Benito Mussolini, quien fundó en 1919 un grupo llamado Fasci italiani di combattimento y, en 1921, el Partido Nacional Fascista, que llegó al poder en 1922 tras la llamada “Marcha sobre Roma”.
La llegada de Benito Mussolini al poder (1922) no supuso el abandono automático del liberalismo, pero a partir de 1925 el duce optó por el proteccionismo y la concentración industrial en grandes corporaciones dependientes del Estado. Pretendía con ello un absoluto control del gobierno sobre la industria, la agricultura, las finanzas y las inversiones.
Gobierno de Mussolini
El movimiento fascista se caracteriza principalmente por los siguientes rasgos políticos:
- Subordinación del individuo al Estado.
- Supresión de las libertades individuales.
- Prohibición de partidos y sindicatos
- Legitimación de la violencia.
- Burocracia estatal leal
- Centralismo.
En 1936 Mussolini y Hitler firmaron el Pacto de Acero, fortaleciendo las relaciones entre Italia y la Alemania nazi. Este pacto estableció una alianza militar y política entre las dos potencias fascistas.
Benito Mussolini comenzó a desarrollar planes para crear un imperio colonial en África. Mussolini consideraba que la conquista de Etiopía era necesaria para asegurar el acceso a las rutas comerciales del Cuerno de África. En 1935, Mussolini ordenó a su ejército que invadiera Etiopía.
Aunque Italia inicialmente formó parte de la Triple Alianza junto con Alemania y el Imperio Austro-Húngaro, decidió no cumplir sus obligaciones con la alianza y se mantuvo neutral al principio de la guerra. Sin embargo, en 1915, Italia cambió de bando y se unió a la Triple Entente después de firmar el Tratado de Londres, donde se prometieron tierras y otras concesiones a cambio de su entrada en la guerra contra sus antiguos aliados. Además, Italia creía que las alianzas militares limitaban su libertad de actuar de manera independiente.
En octubre de 1935, Italia declaró la guerra a Etiopía y comenzó una invasión por todo el país. Los italianos contaban con un ejército bien equipado y moderno, mientras que los etíopes no estaban organizados ni equipados para enfrentarse a una fuerza armada tan poderosa. A pesar de ello, los etíopes resistieron valientemente y lograron infligir algunas derrotas a los italianos.
LA ECONOMÍA DURANTE EL PERÍODO DE GOBIERNO DE MUSSOLINI:
Corporativismo y control estatal:
El corporativismo fue un sistema de organización política y económica que surgió en algunos países europeos durante los años de entreguerras del siglo XX, como respuesta a las crisis económicas y políticas y al avance de los movimientos obreros y socialistas. Este modelo se fundamenta en la idea de que la sociedad está compuesta por grupos orgánicos o corporaciones que representan los intereses colectivos de sus miembros, en lugar de individuos aislados, y que estos grupos deben tener un papel activo en la toma de decisiones políticas y económicas.
En Italia, el régimen fascista de Mussolini creó un sistema corporativo que se basaba en la idea de la colaboración entre empresarios y trabajadores dentro de un marco político autoritario.
El sistema fascista de Mussolini presenta un carácter fuertemente intervencionista en la economía y se traduce en una política de transferencias a los ciudadanos, bajo la denominación del Estado de Bienestar Corporativo, que consiste en subvenciones selectivas para la burguesía industrial.
Autarquía:
Italia fue el primer país en aplicar el concepto de “autarquía” en la década de 1930 bajo el régimen de Benito Mussolini. Se impuso una política económica que tenía como objetivo alcanzar la autosuficiencia nacional en la producción de alimentos, materias primas y energía. Para lograr este objetivo, se fijaron precios máximos y mínimos, se crearon empresas estatales y se promovió la producción local.
Algunas de las características principales de la autarquía en Italia durante el régimen de Mussolini fueron:
Control estatal de la economía: El gobierno fascista ejerció un fuerte control sobre la economía, interviniendo en la producción, el comercio y los precios para promover la autosuficiencia.
Fomento de la producción nacional: Se implementaron políticas para impulsar la producción nacional en sectores clave como la agricultura, la industria y la energía. Esto incluía incentivos para aumentar la producción agrícola y la industrialización interna.
Restricciones a las importaciones: Se impusieron barreras comerciales, aranceles y cuotas a las importaciones extranjeras para desalentar la dependencia de productos extranjeros y promover la producción nacional.
Autosuficiencia en la agricultura: Se promovió la autosuficiencia agrícola mediante políticas que incentivaban la producción de alimentos dentro del país y reducían la dependencia de las importaciones de alimentos.
Propaganda y nacionalismo económico: El régimen fascista utilizó la propaganda para promover la autarquía como un componente clave de su ideología nacionalista y para generar apoyo popular a las políticas económicas del gobierno.
Aunque la autarquía inicialmente tuvo cierto éxito en aumentar la producción interna y reducir la dependencia externa, también contribuyó a un aislamiento económico y a la pérdida de eficiencia económica a largo plazo.
Intervención estatal en la industria:
Durante el régimen de Mussolini en Italia, la intervención estatal en la industria fue una característica central de su política económica.
Nacionalización de industrias clave: El gobierno fascista nacionalizó varias industrias consideradas estratégicas para el Estado, como la energía, el transporte y las comunicaciones. Esto permitió un mayor control estatal sobre sectores clave de la economía.
Subsidios y protección: El gobierno fascista proporcionaba subsidios y protección a las industrias consideradas vitales para la economía nacional. Esto incluía industrias relacionadas con la defensa, la construcción naval y la producción de alimentos.
Planificación económica centralizada: Mussolini implementó políticas de planificación económica centralizada, en las que el Estado jugaba un papel activo en la dirección y coordinación de la economía. Esto incluía la fijación de precios, la asignación de recursos y la planificación de la producción.
Inversión en infraestructura: El gobierno fascista invirtió en la construcción de infraestructura, como carreteras, ferrocarriles y puertos, para apoyar el crecimiento industrial y facilitar el transporte de bienes y personas.
Control de los sindicatos: Mussolini suprimió la libertad de asociación y estableció sindicatos controlados por el Estado, conocidos como sindicatos fascistas, que servían como instrumentos para la implementación de las políticas económicas y laborales del gobierno.
FUENTES:
Economía del fascismo _ AcademiaLab (academia-lab.com)
Fascismo italiano: qué fue y sus características (humanidades.com)
https://humanidades.com/fascismo-italiano/#ixzz8Xkun8l00
Autarquía: Un Concepto Económico E Histórico Que Marcó Una época. | Conceptos De La Historia
https://conceptosdelahistoria.com/conceptos-politicos/fascismo/corporativismo/
TFG-E-1164.pdf (uva.es)
¿Qué fue el periodo de Entreguerras? (1918-1939); características, y ejemplos de las consecuencias (enciclopedia.net)
Fuente: https://humanidades.com/periodo-de-entreguerras/#ixzz8XkhUy7zs
¿Por qué Italia traiciono a la Triple Alianza? | RSMP