El tejido muscular está compuesto por células elongadas especializadas que poseen la capacidad de contracción, lo que permite a los animales moverse y desplazar materiales (como la sangre) a lo largo de las estructuras tubulares del organismo.
Se distinguen dos grupos principales: Estriadas (que presentan bandas alternas claras y oscuras) y lisas (que carecen de estas bandas).
MÚSCULOS ESTRIADOS
Es estriado y se encarga de los movimientos voluntarios. Sus fibras se clasifican en:
-Fibras Blancas (rápidas): Se contraen con rapidez, pero se fatigan con facilidad.
-Fibras Rojas (lentas): Se contraen de manera más lenta y no se fatigan con facilidad.
Es estriado y exclusivo del corazón. Sus células están interconectadas mediante discos intercalados, que permiten una comunicación eléctrica rápida y una contracción coordinada.
Es responsable del bombeo rítmico de la sangre y opera de forma involuntaria y continua a lo largo de la vida.
Carece de bandas o estriaciones. Sus células son fusiformes con un núcleo central. Se encuentra en las paredes de las vísceras y su control es involuntario, regulado por el sistema nervioso autónomo y factores locales.
Terminología y Estructura
La membrana plasmática de la célula muscular recibe el nombre de sarcolema.
El retículo endoplásmico liso se conoce como retículo sarcoplásmico.
El sarcómero es la unidad contráctil fundamental del músculo esquelético. Durante la contracción, el sarcómero se acorta y los discos Z se aproximan.