El uso de aguas regeneradas en agricultura puede optimizar el aprovechamiento de recursos hídricos, pero también conlleva una serie de riesgos agronómicos que deben ser gestionados de forma rigurosa. A continuación se describen los principales:
Acumulación de Sales
El empleo continuo de aguas regeneradas con alto contenido de sales disueltas puede incrementar progresivamente la conductividad eléctrica (CE) del suelo. Esto afecta el equilibrio osmótico entre la planta y el medio, dificultando la absorción de agua y provocando estrés salino. Los efectos incluyen:
Disminución del crecimiento vegetal.
Clorosis y necrosis foliar.
Reducción de la eficiencia del riego.
Alteración de la microbiota beneficiosa del suelo.
En suelos con mal drenaje, el riesgo se agrava debido a la escasa lixiviación, lo que acelera la salinización del perfil.
Acumulación de Sodio
El sodio en exceso, resultado del uso prolongado de aguas de baja calidad o una mala gestión del riego, tiene efectos negativos tanto sobre el cultivo como sobre las propiedades físicas del suelo. Entre los impactos se incluyen:
Desplazamiento de cationes esenciales como Ca²⁺ y Mg²⁺.
Desequilibrios nutricionales y reducción del crecimiento.
Aumento del Índice de Sodio de Adsorción (SAR).
Dispersión de arcillas, compactación y pérdida de infiltración.
Esto puede generar encharcamientos, mala aireación radicular y salinización secundaria.
Toxicidad por acumulación de nutrientes
La combinación de fertilización excesiva y el uso de aguas regeneradas ricas en nutrientes puede causar toxicidades, incluso cuando los nutrientes son inicialmente beneficiosos. Las consecuencias son:
Acumulación tóxica de nitratos, fosfatos o boro.
Interferencia en la absorción de otros nutrientes.
Daños foliares, reducción de biomasa y muerte del cultivo.
Contaminación por lixiviación y eutrofización de aguas subterráneas o superficiales
Presencia de microorganismos patógenos
Si el tratamiento del agua regenerada no es efectivo, pueden persistir agentes como E. coli, virus entéricos, protozoos o nematodos. Esto representa un riesgo para:
La sanidad vegetal (afectación de la rizosfera).
La salud del personal agrícola.
La contaminación cruzada por herramientas o contacto directo.
En el caso del olivar, el riesgo es menor con riego por goteo, pero debe extremarse la precaución si se emplea aspersión o si hay contacto con el fruto.
Presencia de sustancias peligrosas
Las aguas regeneradas pueden contener contaminantes emergentes como metales pesados (Cd, Pb, Hg), fármacos, productos de cuidado personal o compuestos hormonales. Estos pueden:
Bioacumularse en el suelo y entrar en la cadena trófica.
Alterar procesos fisiológicos de las plantas
Dañar fauna edáfica y representar un riesgo sanitario.
Ante la falta de información completa sobre sus efectos a largo plazo, se recomienda realizar análisis periódicos y aplicar tratamientos avanzados.
Tablas con nutrientes (calidad baja/aceptable/buena) del libro Cultivo Del Olivo (2017) - y en manual de Reutivar
Tabla 1: Nutrientes en el suelo: niveles deficientes, adecuados y tóxicos.
Tabla 2: Riesgo de toxicidad por la presencia de Na, Cl y B en agua de riego. El cultivo del olivo. 7ª edición.
El agua regenerada es una solución sostenible ante la escasez hídrica, pero su uso requiere una gestión técnica cuidadosa. Su composición varía a lo largo del año según el origen y tratamiento, por lo que es clave realizar análisis frecuentes de nutrientes y ajustar los planes de fertirriego.
No considerar los aportes de esta agua puede provocar sobrefertilización, contaminación de acuíferos y pérdida de calidad en los cultivos. También se deben tener en cuenta riesgos como la acumulación de sales en suelos con mal drenaje, que puede afectar la salud del suelo y la productividad.
Recomendaciones técnicas
Análisis foliar: al menos una vez por ciclo, idealmente en julio. Evaluar Na, Cl, B y nutrientes esenciales.
Análisis de suelo: antes o después de cada temporada de riego, a distintas profundidades. Medir CE, pH, RAS y presencia de sales tóxicas.
Observación en campo: costras blancas en los goteros indican exceso de salinidad.
Herramientas de Apoyo
App Reutivar: ayuda a planificar el fertirriego y estimar la uniformidad del sistema.
MAGO – CETAQUA: plataforma web que permite monitorear la calidad del agua en balsas mediante imágenes satelitales Sentinel-2, sin necesidad de sensores físicos.
Selección de Emisores: estudios demuestran que no todos los goteros son aptos para aguas regeneradas. Algunos se obstruyen fácilmente con sedimentos. Es crucial elegir emisores resistentes y aplicar sistemas de filtrado y mantenimiento adecuados.