ANA CLARA ORTUBIA
LUJAN DIAZ
PAULINA NUÑEZ
URIEL DOMINGUEZ
ANTONELA LOMBARDO
Los malvones (Pelargonium spp.) son una especie de planta ornamental que se han cultivado ampliamente en Argentina, especialmente en Mendoza, debido a su adaptabilidad al clima árido y cálido de la región. Su introducción y expansión en Mendoza pueden rastrearse a partir de la influencia de la inmigración europea, especialmente desde el siglo XIX
PROCESO DE IMPLEMENTACIÓN DE LOS MALVONES EN MENDOZA
Orígenes europeos: Los malvones son originarios de Sudáfrica, pero fueron llevados a Europa en el siglo XVIII, donde se cultivaron en jardines. A partir del siglo XIX, con la llegada de inmigrantes europeos a Argentina, en particular italianos y españoles, las plantas ornamentales como los malvones se trajeron y empezaron a cultivar en distintas regiones del país.
Adaptación al clima mendocino: Mendoza, con su clima semiárido y suelos de buena fertilidad, es un lugar ideal para cultivar plantas resistentes al calor y a las sequías, como los malvones. La planta, que no requiere un exceso de agua y puede soportar altas temperaturas, se adaptó bien a la región.
Cultivo y comercialización: Con el tiempo, los malvones se popularizaron en Mendoza, tanto en jardines privados como en espacios públicos. Los habitantes comenzaron a cultivarlos por su resistencia y belleza, y algunos productores locales se dedicaron a su comercialización, tanto para uso ornamental como en la industria de la floricultura.
Presencia cultural: Los malvones, debido a su resistencia y la facilidad con que se reproducen por esquejes, se convirtieron en una planta común en los jardines de Mendoza y otras zonas de Argentina, siendo especialmente populares en patios de casas tradicionales y en las calles de algunas ciudades. Además, se integraron en la cultura local, convirtiéndose en un símbolo de la floricultura en la región.
En resumen, los malvones fueron introducidos en Mendoza por la influencia de los inmigrantes europeos y, debido a sus características de resistencia al clima árido, lograron adaptarse perfectamente y se convirtieron en una parte importante del paisaje y la horticultura de la región