By: Alvaro Sánchez
Lisandro Lusero
Silvestre Peréz
Máximo Claros
Paula Pardo
María Lucia Delgado Resentera
Taraxacum officinale, de nombre común diente de león o achicoria amarga, es una especie de la familia de las asteráceas. Es considerada una «maleza», aunque es comestible en su totalidad y se le han atribuido numerosas propiedades medicinales.
Es una planta vivaz de la familia de las compues-tas, la mayor y más ampliamente dispersa de todas las familias de antofitos mundiales. Cuenta con unos novecientos géneros y la identificación de las especies es a menudo complicada ya que está basada en pequeñas diferencias botánicas, difíciles de percibir en el campo, requiriéndose con frecuencia la ayuda de la lupa o microscopio.
Es característica su inflorescencia formada por un número variable de diminutas flores que se agrupan en el extremo ensanchado del tallo (receptácu-lo), formando una cabezuela que se rodea de brácteas dispuestas en una o más filas formando el involucro. Las flores pueden ser de dos clases: flós-culos, con la corola acampanada y terminada en
cinco dientes, y lígulas, que tienen una corola con un limbo largo y estrecho.
Unas veces la inflorescencia está formada únicamente por flósculos (artemisa), otras por lígulas (Diente de León) y otras por ambos tipos de flores, disponiéndose los flósculos en el centro y las lígulas rodeándolos (camo-mila). Poseen cinco estambres que se sueldan por su base a la corola y unen sus anteras en toda su longitud formando un tubo que rodea al estilo.
El fruto es un aquenio con una sola semilla a veces prolongado en un pico y con frecuencia rematado por un vilano de escamas o de pelos simples o ramificados que facilita su dispersión aérea.
La presencia o ausencia de escamas en el receptáculo, los tipos de flores que componen la inflorescencia, los carácteres de las brácteas involucrales, el tipo de vilano y de fruto, son elementos importantes en la identificación de los géneros y especies.
El género Taraxacum se caracteriza por sus capítulos formados únicamente por lígulas, que crecen sobre tallos fistulosos, sin hojas y que arrancan del centro de la roseta basal que forman las hojas. Poseen latex en las hojas, los tallos y las raíces. Su involucro está formado por tres filas de brácteas y el fruto está coronado por un vilano de pelos sencillos y blancos.
Taraxacum officinale aparece en las clasificaciones como grupo, ya que no se trata de una sola especie, sino de un grupo numeroso del que la flora europea cita ciento ocho especies como las de más amplia distribución en Europa. Se puede encontrar en arcenes, baldíos, cultivos, hasta en las rendijas de los empedrados. Sus hojas, profundamente divididas en lóbulos más o menos triangulares. Precisamente estas divisiones como dentelladas han dado origen a su denominación de Diente de León. Los escapos florales alcanzan desde cinco a cuarenta centi-metros de largo y los capítulos tienen un diámetro entre veinticinco y setenta y cinco milímetros. Las lígulas son lar-gas, amarillas y con una banda pardusca, los aquenios presentan una superficie nodulosa o espinulosa y tienen un color pardo mas o menos oscuro (Daria Bermejo Ramos, farmacéutica).
Los dientes de león (Taraxacum spp.) son una género de plantas herbáceas que pertenecen a la familia Asteraceae. A continuación, se presentan algunas de las especies más comunes de dientes de león:
Especies comunes:
1. Taraxacum officinale: Es la especie más común y se encuentra en todo el mundo.
2. Taraxacum erythrospermum: Se encuentra en Europa y Asia.
3. Taraxacum vulgare: Se encuentra en Europa y América del Norte.
Otras especies:
1. Taraxacum albidum: Se encuentra en Asia.
2. Taraxacum antungense: Se encuentra en China.
3. Taraxacum californicum: Se encuentra en California, EE. UU.
4. Taraxacum japonicum: Se encuentra en Japón.
5. Taraxacum kok-saghyz: Se encuentra en Asia Central.
6. Taraxacum mongolicum: Se encuentra en Mongolia.
7. Taraxacum pseudoruvandense: Se encuentra en Irán.
8. Taraxacum sinicum: Se encuentra en China.
Subespecies:
1. Taraxacum officinale subsp. officinale
2. Taraxacum officinale subsp. vulgare
3. Taraxacum erythrospermum subsp. erythrospermum
4. Taraxacum erythrospermum subsp. mongolicum
Características:
- Hojas: Lobuladas, dentadas o enteras.
- Flores: Amarillas, naranjas o rojas.
- Frutos: Aquenios con pluma.
- Altura: 10-50 cm.
- Distribución: En praderas, campos, jardines y áreas urbanas.
Es importante destacar que la clasificación de las especies de dientes de león puede variar según la fuente y la región.
Los dientes de león (Taraxacum spp.) son plantas adaptables y resistentes que pueden crecer en una variedad de condiciones. A continuación, se presentan las necesidades básicas de esta planta:
Necesidades básicas:
1. Luz: Prefiere la luz solar directa, pero puede tolerar la sombra parcial.
2. Temperatura: Temperatura media entre 10-25°C (50-77°F).
3. Agua: Requiere suelos húmedos, pero no inundados.
4. Suelo: Puede crecer en suelos ácidos, neutros o básicos, con pH entre 6.0-8.0.
5. Fertilización: No requiere fertilización intensiva, pero beneficia de la adición de compost o abono orgánico.
Necesidades específicas:
1. Riego: Riego regular, pero evitar el exceso de agua.
2. Corte: Corte regular para mantener la forma y promover el crecimiento.
3. Control de malezas: Eliminar malezas que compitan por recursos.
4. Protección contra plagas: Controlar plagas como áfidos, pulgones y babosas.
5. Soporte: Soporte para las plantas altas o en áreas ventosas.
Condiciones óptimas:
1. Clima: Clima templado, con veranos cálidos e inviernos fríos.
2. Altitud: Hasta 2.000 metros sobre el nivel del mar.
3. Suelo bien drenado: Suelos con buen drenaje para evitar la acumulación de agua.
Precauciones:
1. Toxicidad: Las hojas y raíces pueden ser tóxicas para humanos y animales.
2. Alergias: Algunas personas pueden ser alérgicas al polen o al contacto con la planta.
3. Invasividad: Puede ser considerada una maleza invasiva en algunas regiones.
Es importante tener en cuenta que las necesidades específicas de los dientes de león pueden variar según la variedad y la región en la que se cultivan.
La reproducción de los dientes de león (Taraxacum spp.) es un proceso complejo que involucra varias estrategias para asegurar la supervivencia y dispersión de la especie. A continuación, se describe cómo funciona su reproducción:
Reproducción sexual
1. Floración: Los dientes de león producen flores amarillas que atraen a los polinizadores, como abejas y mariposas.
2. Polinización: La polinización se produce cuando los polinizadores transfieren polen de una planta a otra.
3. Fecundación: La fecundación ocurre cuando el polen germina y fertiliza el óvulo de la planta.
4. Formación de semillas: Después de la fecundación, se forma una semilla en el aquenio.
Reproducción asexual
1. Propagación vegetativa: Los dientes de león pueden reproducirse a través de la propagación vegetativa, donde se forma una nueva planta a partir de una parte de la planta madre.
2. Rizomas: Los dientes de león producen rizomas, estructuras subterráneas que pueden producir nuevas plantas.
3. Estolones: Los estolones son tallos que se extienden desde la planta madre y producen nuevas plantas.
Dispersión de semillas
1. Viento: Las semillas de los dientes de león son dispersadas por el viento.
2. Agua: Las semillas pueden ser transportadas por el agua.
3. Animales: Las semillas pueden ser dispersadas por animales que las ingieren y luego las depositan en nuevos lugares.
Estrategias de reproducción
1. Producción masiva de semillas: Los dientes de león producen una gran cantidad de semillas para asegurar la supervivencia de la especie.
2. Diversidad genética: La reproducción sexual permite la diversidad genética, lo que ayuda a la especie a adaptarse a cambios ambientales.
3. Adaptación a condiciones adversas: Los dientes de león pueden reproducirse en condiciones adversas, como suelos pobres y climas extremos.
En resumen, los dientes de león tienen una estrategia reproductiva diversa que combina reproducción sexual y asexual, así como dispersión de semillas por viento, agua y animales. Esto les permite asegurar la supervivencia y dispersión de la especie en una variedad de entornos.
El diente de león es una planta que se ha utilizado históricamente para una amplia variedad de propósitos medicinales y culinarios en muchas culturas de todo el mundo. Sin embargo, no todos conocen cuáles son estos beneficios.
Asimismo, hay que mencionar que en la actualidad se siguen realizando estudios sobre sus propiedades, y que en muchos casos las pruebas solo se han realizado en laboratorio.
Para tener una mejor idea de las razones por las que puede ser útil consumir diente de león, te comentamos uno por uno todos sus beneficios. Además, te explicamos cuáles son los efectos secundarios que puede llegar a tener, y de qué manera puedes prevenirlos.
Contiene minerales importantes como hierro, calcio, magnesio y potasio, que contribuyen al mantenimiento de la salud ósea, la función muscular, la regulación de la presión arterial y la salud cardiovascular en general.
Tiene compuestos que pueden ayudar a mejorar la digestión y la salud gastrointestinal de las personas, sobre todo porque influyen en la producción de ácido clorhídrico en el estómago, lo que puede ayudar a mejorar la digestión de los alimentos y prevenir la indigestión.
Es una excelente fuente de fibra dietética, tanto soluble como insoluble. Esto ayuda a suavizar las heces y promover la regularidad intestinal.
Contiene antioxidantes, como la vitamina C y la vitamina E, lo que le otorga beneficios muy amplios para la salud. Si te interesa este beneficio, te recomendamos leer el artículo sobre los mejores alimentos antioxidantes.
Los polifenoles presentes en el diente de león también hacen que esta planta tenga propiedades antiinflamatorias muy importantes. Algunos antioxidantes como la quercetina y la luteolina han demostrado inhibir la producción de moléculas proinflamatorias en el cuerpo y reducir la actividad de las enzimas inflamatorias.
Sus compuestos bioactivos pueden influir en la regulación de la glucosa en la sangre de varias maneras. Esto se trata de dos compuestos en particular: el ácido chicórico y el ácido clorogénico:
Según algunos estudios que se realizaron en tubos de ensayo y en algunos animales, estos compuestos pueden mejorar la secreción de insulina, una hormona que regula los niveles de azúcar en la sangre, y la absorción de glucosa en los músculos.
Además, se ha encontrado evidencia de que estos compuestos limitan la digestión de los alimentos ricos en almidón y carbohidratos, lo que puede aumentar el potencial del diente de león para reducir los niveles de azúcar en la sangre.
Su contenido de polifenoles le brinda también estas propiedades, lo que lo convierte en una planta muy útil en la promoción de la salud cardiovascular.
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Los dientes de león, no solo son una planta que aporta beneficios para la salud interna, sino que también puede ofrecer mejoras significativas en la salud de la piel cuando se utiliza de manera tópica o se consume como parte de la dieta.
En algunos casos, puede ayudar a calmar la piel irritada y reducir la inflamación asociada con afecciones cutáneas como el acné vulgar, la dermatitis y la psoriasis.
Tienen un alto contenido de vitamina C, esta vitamina es fundamental para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, y puede ser de mucha ayuda en la respuesta del cuerpo ante enfermedades como la influenza. Puedes combinar sus infusiones con otros alimentos ricos en vitamina C como los que te dejamos en el enlace anterior.
Hierve agua
Agrega 1-2 cucharaditas de raíz o hojas de diente de león en un infusor de té.
Vierte el agua hirviendo sobre el té.
Deja reposar por 10-15 minutos.
Cuela el líquido.