A lo largo de los años he creado, enseñado y dirigido varios espacios de arte y estudios de cerámica. En 1976, ayudé a crear el estudio de cerámica en la Universidad de Los Andes, bajo la dirección de la Decana del
Departamento de Arte: María Teresa Guerrero. Comenzamos con un grupo de 10 estudiantes y después de
dos años teníamos 90 estudiantes en todos los niveles. Muchos años después, en 1998, después de recibir mi
título de maestría, regresé y reanudé la enseñanza de varios niveles de construcción manual y
escultura en cerámica con una perspectiva histórica. Bajo la nueva Decana, Lina Espinoza, pudimos modernizar
todo el equipo y rediseñar las instalaciones.
En el ínterin, en 1978, organicé y dirigí el "Atelier Homo Habilis". Una escuela de arte colectiva con 11
profesores y un número variable de estudiantes. Albergaba clases en todas las áreas de cerámica, escultura,
dibujo, batik y otras áreas de las artes. Fue el primer colectivo de este tipo en Bogotá.
Después de varios años de participar en la vida artística de la ciudad, “Homo Habilis” se transformó
en un programa tradicional de “aprendizaje”. Su propósito era la creación de esculturas de cerámica inusuales.
Los aprendices participaron en la creación de dos instalaciones escultóricas: “Las Mujeres”, una serie de
23 esculturas que retratan la condición de la mujer, y “Reconstrucción Siglo XX”,
una instalación de cerámica ambiental en la que se utilizaron 20 toneladas de arcilla y 3 toneladas de cemento.
Es un retrato de las inmensas masas de personas que somos; un relato de nuestro ser comprometido e
inserto en los condicionamientos sociales de los roles de las familias y su poder en una
cultura tradicional. Se exhibió en el sitio del “Atelier Homo Habilis”, convirtiéndose en la primera
galería alternativa de su tipo en Bogotá. Fue un evento exitoso. La muestra tuvo una buena asistencia
durante más de un año.
En 1988 emigré a Estados Unidos, donde obtuve mi MFA. Desde entonces he estado activo
en las artes en ambos países.
El activismo comunitario ha sido un componente necesario para la creación de la mayor parte de mi obra.
Sin la participación de aprendices, vecinos, amigos, familiares y compañeros artistas,
estas piezas no se habrían podido realizar.