El Parque Nacional Montaña de Comayagua (PANACOMA) fue declarado área protegida en 1987 bajo el decreto 87-87, con el objetivo de conservar uno de los ecosistemas más importantes del centro de Honduras. Su creación respondió a la necesidad de proteger las fuentes de agua, los diferentes tipos de bosque y la rica biodiversidad que habita.
Durante décadas, PANACOMA ha sido un espacio clave para la investigación y la conservación ambiental. Con el paso del tiempo, comunidades locales, instituciones y organizaciones ambientales han trabajado en el manejo del parque, promoviendo acciones para prevenir incendios, controlar la tala ilegal y fortalecer el turismo sostenible.
Hoy, PANACOMA es reconocido como un pulmón verde esencial para el Valle de Comayagua y un lugar ideal para actividades como senderismo, aviturismo y educación ambiental, manteniendo su importancia ecológica y social para las generaciones presentes y futuras.
El PANACOMA posee una área geográfica de 29,677.13 hectáreas de las cuales 11,762.16 pertenecen a la zona núcleo y 17,914.97 a zona de amortiguamiento; del área total el 94% pertenece al Departamento de Comayagua y el 6% al Departamento de Francisco Morazán.
El PANACOMA se ubica en la zona central del país, entre los municipios de Esquías, San Jerónimo y Comayagua en el departamento de Comayagua y Vallecillo en el departamento de Francisco Morazán.
El Parque Nacional Montaña de Comayagua limita:
Con las comunidades de Plan de Leones, Los Puentes, Ocotes Caídos y Arenas del Municipio de San Jerónimo.
Con la subcuenca El Coyolar, las comunidades de Concepción del Horno y Agua Zarca del Municipio de Comayagua.
Con las aldeas El Zapote del Municipio de Esquías, así como, las aldeas de La Unión y El Olvido del Municipio de Vallecillo, a las comunidades de El Injerto, Planes de El Horno y San José de Río Blanco en el municipio de Comayagua.
Con la Ciudad de Comayagua.
A pesar de tener poco territorio en los municipios de San Jerónimo, Vallecillo, Esquías, todos tienen la responsabilidad del manejo y conservación del área protegida ya que dependen del suministro de agua de las microcuencas del Parque Nacional Montaña de Comayagua.
El Parque Nacional Montaña de Comayagua (PANACOMA) es la principal fuente de agua del departamento de Comayagua. Gracias a su altitud, clima y cobertura boscosa, el parque funciona como una gran esponja natural que capta, regula y distribuye agua a lo largo de todo el año.
Aquí nacen más de 15 ríos y 26 quebradas que fluyen hacia más de 140 comunidades cercanas y el casco urbano abasteciendo apromixadamente a 80,000 personas entre Comayagua, Esquías, San Jerónimo y Vallecillo (Fco. Morazán) dependen de sus fuentes para consumo doméstico y actividades agrícolas.
La fauna del Parque Nacional Montaña de Comayagua (PANACOMA) es un reflejo de la diversidad y complejidad de sus ecosistemas. En sus bosques habitan numerosas especies que cumplen funciones ecológicas clave y contribuyen al equilibrio natural del área protegida. El registro y monitoreo de esta fauna permite conocer su estado de conservación y resalta la importancia de proteger este refugio natural frente a las amenazas que enfrenta.
Los mamíferos de PANACOMA se ven fuertemente afectados por la pérdida de hábitat. En el área se han registrado 12 familias, entre ellas especies como el ocelote, el zorro gris, el venado cola blanca (Odocoileus virginianus) y el tepezcuintle (Cuniculus paca), documentadas mediante monitoreo con cámaras trampa.
Estas especies se encuentran en la categoría de Preocupación Menor (LC) según la Lista Roja de la UICN y están incluidas en el Apéndice III de CITES; sin embargo, enfrentan una fuerte presión por cacería, lo que resalta la importancia de su conservación dentro del Parque Nacional Montaña de Comayagua.
En PANACOMA se registraron 9 familias y 15 especies de reptiles. Entre las más representativas se encuentran la boa (Boa constrictor), el coral falso, el garrobo y la lagartija espinosa, algunas documentadas mediante registros visuales.
La boa y el coralillo están incluidas en el Apéndice II de CITES por el riesgo de tráfico ilegal, mientras que 11 de las 15 especies se clasifican como de Preocupación Menor (LC) en la Lista Roja de la UICN, destacando la importancia de su conservación en el área protegida.
PANACOMA es un refugio para una gran diversidad de aves; más de 116 especias habitan o migran entre las montañas, convirtiendo al parque en un destino ideal para la observación de aves durante todo el año.
Entre los avistamientos más destacados se encuentra el tucán esmeralda, colibrí, el trogon mexicano, el carpintero el quetzal quien su presencia en el indica lo saludable y valioso que es el bosque nublado.
La flora del Parque Nacional Montaña de Comayagua (PANACOMA) es diversa y fundamental para el equilibrio ecológico del área protegida. Sus plantas, árboles y especies menores contribuyen a la conservación del suelo, la regulación del clima y la protección de las fuentes de agua, además de servir como refugio y alimento para la fauna silvestre que habita en el parque.
El bosque nublado de PANACOMA se caracteriza por su alta humedad y la presencia constante de neblina, condiciones que favorecen una gran riqueza vegetal. En este ecosistema predominan especies como el liquidámbar, la mora silvestre, los helechos, así como musgos y líquenes, los cuales cubren troncos y rocas, indicando un ambiente saludable y bien conservado.
El bosque nublado de PANACOMA se caracteriza por su alta humedad y la presencia constante de neblina, condiciones que favorecen una gran riqueza vegetal. En este ecosistema predominan especies como el liquidámbar, la mora silvestre, los helechos, así como musgos y líquenes, los cuales cubren troncos y rocas, indicando un ambiente saludable y bien conservado.
El bosque mixto de PANACOMA combina especies de coníferas y latifoliadas, destacándose principalmente el pino y el encino. Este tipo de bosque cumple un papel clave en la conectividad ecológica del parque, brindando hábitat a diversas especies y contribuyendo a la estabilidad del paisaje y la biodiversidad de la montaña.