Metales
El aluminio no se encuentra en su forma metálica en la naturaleza, ya que es muy reactivo y se combina fácilmente con otros elementos. Se extrae principalmente a partir de un mineral llamado bauxita, que es una mezcla de óxidos de aluminio, hierro y otros compuestos. La extracción y procesamiento de bauxita es la principal fuente de aluminio metálico.
Baja densidad: El aluminio es un metal ligero con una densidad aproximadamente un tercio de la del acero.
Buena conductividad eléctrica: El aluminio es un conductor de electricidad eficiente y se utiliza en aplicaciones eléctricas y electrónicas.
Maleabilidad: El aluminio es maleable y se puede moldear en diversas formas sin romperse.
Resistencia a la corrosión: El aluminio desarrolla una capa de óxido protector que lo hace resistente a la corrosión.
Reflejante: El aluminio tiene buenas propiedades reflectantes, lo que lo hace útil en aplicaciones de reflectores y espejos.
Reciclable: Es altamente reciclable, y el proceso de reciclaje requiere menos energía que la producción primaria.
No magnético: A diferencia de algunos metales, el aluminio no es magnético.
Resistente a temperaturas extremas: El aluminio conserva su resistencia y no se vuelve frágil a temperaturas muy bajas, y mantiene su integridad estructural a temperaturas elevadas.
Envases: Latas de refrescos, alimentos enlatados y envases farmacéuticos.
Construcción: Perfiles de aluminio para ventanas, puertas, marquesinas y estructuras ligeras.
Transporte: Carrocerías de automóviles, aviones y embarcaciones marítimas.
Electrónica: Componentes eléctricos, cables y alambres.
Industria aeroespacial: Componentes de cohetes, satélites y aeronaves.