La evolución geológica de la isla de Santo Domingo es un proceso continuo que ha moldeado su relieve y características naturales a lo largo de millones de años
Origen: La evolución geológica de la isla de Santo Domingo comenzó en el periodo Cretácico, hace aproximadamente 145 millones de años. Durante este tiempo, la placa norteamericana comenzó a subducirse debajo de la placa del Caribe, lo que provocó la emersión de la isla.
Formación de Montañas: Los primeros vestigios de la isla se manifestaron en forma de sistemas montañosos antiguos, como la Cordillera Central, la Sierra de Yamasá, la Sierra Oriental, la Sierra de Samaná y la Sierra de Baoruco.
Separación de Sierras: Durante estos periodos, la Sierra Martín García se separó de la Sierra de Neiba debido a una falla de hundimiento. Este evento también desvió el curso original del río Yaque del Sur, que antes desembocaba en la bahía de Ocoa, hacia la bahía de Neiba.
Formación de Archipiélagos: La ladera norte de la Cordillera Central, conocida como "La Sierra", surgió en el periodo Oligoceno. Esto resultó en la formación de un archipiélago compuesto por tres islas alargadas separadas por dos canales marinos.
Planicie del Valle de San Juan: En estos periodos, surgió la planicie del Valle de San Juan y desapareció el canal marino, dando paso a la depresión de la Hoya de Enriquillo-Cul de Sac.
Formación de la Depresión: La formación de la depresión de la Hoya de Enriquillo-Cul de Sac comenzó en los periodos Mioceno y Oligoceno, pero se completó en los periodos Pleistoceno y Holoceno
Configuración Actual: Durante el Holoceno, la isla alcanzó su configuración actual. La Cordillera Central y otros sistemas montañosos importantes se formaron completamente, dando lugar a la diversidad de paisajes que vemos hoy en día.