Algún tiempo atrás
en un viejo salón
conocido como Roberto Arlt...
Nos reuníamos por primera vez, en junio del 2016, un grupo de alumnxs de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales con muchas ganas de saber y aprender más sobre cuestiones ambientales. Las reuniones eran convocadas por una docente de la facultad, Alicia de la Colina, y se murmuraba por los pasillos que "en esas reuniones se hablaba de la reserva de Ciudad", como si fuese algo casi mágico.
Todxs salimos de esas primeras reuniones con sonrisas en la cara y con los ojos llenos de emoción por lo que se estaba (¡estábamos!) gestando. Un grupo de conservación ambiental, un grupo que buscaría dar respuestas a todas las preguntas e inquietudes que teníamos y que comenzaría a trabajar territorialmente en la Reserva Ciudad Universitaria - Costanera Norte, reserva ubicada dentro del campus universitario y nunca puesta en valor.
Que el nombre, que el logo, que tenga un chajá, que "¿si dibujamos el puente rojo?" y otro ping pong de ideas y salió: GECA, Grupo de Educación y Conservación Ambiental.
Los años siguientes fueron variados y heterogéneos, tanto de gente como de actividades. Sucedieron limpiezas de costas, charlas con invitadxs especiales, cartas a decanxs e intendentes, jornadas de plantación, visitas guiadas y salidas grupales. De entre nosotrxs surgieron líderes y liderezas, activistas, fanáticxs de las plantas nativas, profesionales, oradores innatxs, avistadores de fauna, creadores de contenido audiovisual y artistas de distintas aristas. Incluso hicimos de guardaparques y bomberxs cuando hizo falta. Nos convertimos en un torbellino de energía motivado por el ambientalismo como causa común y fortalecidos por lazos interpersonales, respeto y amistad. Ese torbellino se fue consolidando, incorporando experiencia académica, madurez grupal e individual y objetivos claros y es, hasta el día de hoy, la fuerza motora que nos direcciona incansablemente.
Jane Goodall dijo:
"No se puede pasar un solo día sin tener un impacto en el mundo que nos rodea. Lo que hacemos marca la diferencia, y tenemos que decidir qué tipo de diferencia queremos hacer"
El GECA ya decidió qué tipo de diferencia quiere hacer. Te invitamos a que nos acompañes a construir un rumbo sustentable de respeto y entendimiento del planeta como una comunidad a la cual pertenecemos.
Ante la situación de pandemia del 2020, nos vimos obligadxs a detener todos los proyectos y a limitarnos a realizar reuniones internas virtuales. Fue entonces que vimos la oportunidad de trabajar en nuestra estructura grupal. Nos pareció importante fortalecer nuestra organización ante la crítica situación ambiental que el planeta ya está viviendo. Con una organización y estructura fortalecida, también entendimos que podíamos impulsar proyectos de mayor envergadura.
Hoy nos encontramos consolidadxs internamente de manera tal de que nos es posible encarar nuevos proyectos que nos desafíen. Estamos ampliando nuestros horizontes, construyendo nuestra agenda 2021 y nos encontramos abiertxs a nuevas propuestas y alianzas.