Sabía, si lo que había averiguado era cierto, que estaba delante de una excelente lente. De tamaño es más o menos igual que su hermano de 2.8 y además de aspecto muy parecido.
El aspecto era impecable, pero tenía aceite en el diafragma. Lo compré conociendo el problema, y lo llevé a limpiar. No me atreví a hacer yo la operación. Un par de años después, vuelve a tener aceite, con lo que creo que el Hexanon 35 2.0 tiene de manera crónica este problema.
Es bastante escaso, no debe haber muchos porque parece que era caro en su época, pero en este caso los precios son altos no por un tema de coleccionismo, sino porque me da que el que lo compra lo quiere para darle uso. Nítido a plena apertura, es rabiosamente nítido cerrado ya un punto, pero a 2.0 no me gusta en exceso su bokeh y peca algo de aberraciones cromáticas también.
Sin embargo, aguanta el flare de manera correcta. No sin embargo los ghosts, que aparecen en escenas oscuras con puntos de luz en la escena. Tiene un gran potencial.
Al igual que en la página del 2.8, añado una imagen comparativa entre las tres versiones.
El motivo es únicamente comparar el bokeh de las tres versiones de hexanon 35 mm. Una primera versión de 2.8 a 16, una segunda más compacta y más moderna de 2.8 a 22, y la versión 2.0
Las conclusiones rápidas de la comparativa, pese a que cada cual puede ver cosas diferentes, es que entre los tres a f2.8 las diferencias son relativamente grandes, sobretodo en bokeh, a f4 ya no tanto. Sin embargo el pequeñito más joven, la última versión, no se queda demasiado atrás.