La Yashicaflex S fue una cámara que se fabricó durante aproximadamente tres años desde 1954. Es la primera cámara japonesa en integrar un fotómetro en el cuerpo. No es una cámara ni mucho menos rara pero si que cuesta encontrar un ejemplar en condiciones óptimas. En nuestro caso, tenemos que abordar la reconstrucción en el revestimiento y un golpe en el fotómetro de ésta cámara, causado probablemente por una caída.
La limpié al llegar, y el aspecto general no era del todo malo, salvo lo que podéis ver en las fotos. Carece de cubierta frontal de símil-piel, y tiene un golpe feo en la esquina izquierda del fotómetro. Comprar una cámara TLR faltándole únicamente la cubierta frontal es jugársela, porque suele ser indicativo de que le han metido mano. Además, alguien tuvo la delicadeza de pintar de negro el frontal, para disimularlo. En este caso hubo relativa suerte, el obturador funciona a la perfección, y el enfoque, aunque con un poco de juego, es correcto. Las palas están limpias y el diafragma, pese a cierta dureza, es totalmente operativo. Fue una compra 'a ciegas', porque el vendedor declaraba en el anuncio que la cámara no estaba probada.
Estas cámaras no usan baterías. Podéis ver el estado de la parte superior de la célula, el golpe ha doblado las piezas superiores. Además, la regla que desliza por encima de esa banda azul de fieltro no vino con la cámara, con lo que puedo contar que, o fabricamos una, o al menos cubrimos la zona con una lámina de aluminio para maquillar el problema. Le faltan también algunos tornillos, y alguno está descabezado.
Se puede ver cómo, una vez desmontadas las piezas, existe una rotura en el marco de la célula, que está hecho de plástico. No es usual ver plástico en modelos TLR Yashica, pero el fotómetro es Sekonic, y es una pieza integrada pero fabricada por otra empresa. Desmonto la parte frontal del fotómetro, y uso un adhesivo multiusos de alta resistencia pero que, a diferencia de los basados en cianoacrilatos, deja manipular la posición durante cinco minutos. Fijo con cinta la zona para apretar un poco y mejorar la unión.
Reparada la estructura del fotómetro, ahora toca abordar unos cuantos temas:
1. Enderezar las piezas de aluminio. No ha sido complicado, con algo de paciencia.
2. Encontrar una chapa de aluminio de igual grueso para crear la regla perdida. Esto requerirá cierto tiempo.
3. Encontrar recambios para los tornillos que faltan o están con la cabeza partida. Sondeando internet, venden kits con cientos de ellos, pero como no tengo la seguridad de encontrar lo que busco, de momento no me gastaré los 10 o 15 euros que cuestan y buscaré por alguna tienda de relojería o maquetismo.
4. Finalmente, la misión de encontrar una pieza de falsa piel que se parezca a la que tiene la cámara. Tampoco va a ser fácil. En internet hay un par de webs que venden kits de piezas para cámaras de este tipo, en especial una de ellas seguro que me podría servir un buen producto, pero no tengo ganas de sustituir todo el forro del cuerpo, porque en el resto está correcto. Y porque no he visto ninguna parecida que me permita pedir sólo el frontal. La piel tiene pinta de esos forros de carpetas o de libros de hace mucho tiempo. Si encuentro un retal, intentaré recortarla bien y que quede lo mejor posible.
Todo esto necesita tiempo. Sobretodo si queremos que sea económico, hay que tener paciencia.
Una vez enderezada la parte superior del fotómetro y recolocada y pegada la pieza rota, el aspecto de la cámara es el siguiente. No está nada mal. De todas maneras, el aluminio se trabaja bien manualmente y un alicate de punta ancha y plana.
He encontrado una imitación de piel en un casa de encuadernación. La textura no es demasiado parecida pero creo que es una quimera intentar encontrar algo idéntico. Por otro lado, el tacto del material lo hace idóneo. El trozo necesario es tan pequeño que probablemente no quieran cobrarlo.
El método que he utilizado es crear un 'molde' de la superficie a reproducir con la falsa piel mediante cinta de carrocero. Con trozos pequeños recortados previamente y algo de paciencia se puede conseguir. Se recorta posteriormente y se despega para pegarlo de nuevo en la piel, para poder recortarlo.
He escaneado el molde una vez pegado para hipotéticos futuros usos. Nunca se sabe. Si a alguien os interesa el molde en su verdadero tamaño, contad con él.
Aquí podéis ver el molde una vez retirado de la cámara y pegado en la piel. Lo he dividido en dos partes porque creo que se hubiera roto si lo hubiera intentado retirarlo de una pieza.
Una vez pegado, se recorta con algo de cuidado. Lo más complicado fueron la zona de los orificios para el disparador del flash y el disparador. Tuve que dejar las tijeras y coger una cuchilla.
Presentado pude comprobar que necesitaba algunos retoques a realizar con la tijera. Finalmente lo adherí al soporte con un pegamento fuerte pero que deja mover durante un par de minutos la pieza. Ayuda a alisar la pieza pasar un bastoncillo de puntas de algodón, pero la falsa piel tiene una rigidez suficiente para que no de demasiado trabajo.
Ahora 'sólo' queda encontrar los tornillos que faltan y reconstruir la pieza de aluminio deslizante perdida que sirve para la traducción de la lectura del fotómetro. Esto último va a ser complicado.