La palabra Metafísica fue empleada por primera vez por el filósofo latino Boeccio y divulgada por el filósofo árabe Averroes.
Esta palabra es una contracción de la frase griega: “Tá metá tá fysiká”, que quiere decir “lo que está más allá de la física”. La palabra no fue empleada por ningún filósofo griego, aunque se encuentra el concepto “Tá metá tá fysika”.
Este concepto fue puesto a un grupo de escritos de Aristóteles, que fueron encontrados 200 años después de su muerte y fueron guardados por su sobrino en el Liceo, y encontrados por un alumnos de este, llamado Andrónico de Rodas. El alumno ordeno estos escritos en dos grandes grupos, los escritos que trataban de la física y los escritos, que contenían temas más generales, le puso “Tá metá tá fysiká”.
Según la opinión corriente, el nombre se debe a una simple razón de orden bibliotecario, que significa “lo que esta después de la física”, ya que estos escritos estaban después de los textos de Física, coincidiendo así el concepto con el objetivo de la metafísica.
Es una gran coincidencia que el término usado para un orden bibliotecario haya coincidido tan bien con el objetivo. Por lo que el profesor Reiner, planteó por medio de unos artículos que la razón del concepto dado a los escritos era más profundo.
En primer lugar por una razón didáctica, por el orden de los estudios en el Liceo (lugar donde Aristóteles trasmitía sus enseñanzas) ya que primero se enseñaba la física y luego la metafísica.
En segundo lugar la palabra obedece a un orden de conocimiento porque primero conocemos lo físico, a través de los sentidos y luego por medio de la abstracción y de la reflexión podemos conocer lo metafísico.
Por lo tanto este término no pertenece a un orden bibliotecario sino más bien a un orden de conocimiento y didáctico.
Aristóteles no llamo a estos estudios Metafísica, sino que “Filosofía Prima”, o sea filosofía primera, también utilizado por Descartes. También se le ha llamado “Dialéctica”, nombre dado por Platón. Hegel la llamo “Lógica” porque según él las leyes del pensamiento son las mismas leyes de la realidad. Porque en el fondo la realidad es pensamiento, es concepto y concepto es realidad
Aristóteles entendió como “Filosofía prima” a la ciencia teórica de los primeros principios y de las primeras causas. Este modo de considerar el objeto es demasiado general, porque toda filosofía tiene por objeto los primeros principios, por lo que Aristóteles entendía que su objeto (metafísica) era el ente en cuanto ente y sus atributos esenciales.
Es importante recordar que un ente, “es algo que es” o también se puede decir “lo que es, existe o puede existir”.
En la definición de “Filosofía prima” la metafísica quiere decir lo mismo que la ontología y su objeto, o sea el ente en cuanto a ente; hace un estudio más profundo, no va a estudiar a un ente en cuanto son minerales vegetales u hombres, o quedarse, en el caso del mineral, con sus características como el peso o el brillo sino que su objetivo tiene otras determinaciones más generales: esencia, existencia, ser, causas, etc.
Vale recordar que no se trata de un objeto que está más allá de la física, sino de algo que está en lo físico.
En un segundo sentido se puede entender por metafísica al conocimiento de los entes que son inmateriales, o sea que no se dan a los sentidos, que son intangibles no físicos. Podemos decir que estos entes van a ser entes metafísicos, que pueden ser el alma, Dios o el espíritu. Este modo de concebir a la metafísica fue adoptada por el filósofo francés Descartes.
En tercer lugar se entiende como metafísica al conocimiento de lo que son las cosas en sí mismas por oposición a las apariencia o a los fenómenos (el modo en que se nos presentan a nosotros). Lo metafísico seria lo que se esconde detrás de esos fenómenos.
Por lo tanto se debe profundizar el estudio de las cosas y no quedarse con las apariencias. Por otro lado se distinguen dos planos separados: un plano del ente, lo que es para nosotros, de lo que percibimos (fenómenos y apariencias) y el otro plano que está detrás de eso, es el de las cosas tales como son en sí mismas. El filósofo que entendió a la metafísica fue Kant.
CUESTIONARIO
1-¿Qué significa la palabra Metafísica?
2-¿A qué se debe ese nombre?
3-¿Cómo llamó Aristóteles a estos estudios?
4-¿Qué es la “Filosofía prima” según Aristóteles y cuál es su objeto?
5-¿Qué determinaciones del ente estudia la metafísica?
6-¿Qué es la Metafísica para Descartes?
7-¿Qué es la Metafísica según Kant?
8- ¿Qué importancia tiene el estudio de la Metafísica?
------------------------------------------------------------------
ANÁLISIS DE TEXTOS
METAFÍSICA- ARISTÓTELES -LIBRO CUARTO
1 - Hay una ciencia que estudia el ser en tanto que ser y los accidentes propios del ser. Esta ciencia es diferente de todas las ciencias particulares, porque ninguna de ellas estudia en general el ser en tanto que ser. Estas ciencias sólo tratan del ser desde cierto punto de vista, y sólo desde este punto de vista estudian sus accidentes; en este caso están las ciencias matemáticas. Pero puesto que indagamos los principios, las causas más elevadas, es evidente que estos principios deben de tener una naturaleza propia. Por tanto, si los que han indagado los elementos de los seres buscaban estos principios, debían necesariamente estudiar en tanto que seres. Por esta razón debemos nosotros también estudiar las causas primeras del ser en tanto que ser.
1-Qué es la metafísica para Aristóteles?
2-Cuál es su objeto?
Ejemplo: si digo, la mesa es azul, rectangular y tiene x peso, son características accidentales, pero si me concentro en el hecho de que la mesa “sea”, esté ahí como un ser, como algo que “es”, entonces estoy planteando una cuestión metafísica.
ACTIVIDAD 3 - LOS PROBLEMAS METAFÍSICOS
En un sentido vital o humano, un problema es un obstáculo, en un sentido teórico, es una cuestión que hemos de aclarar o resolver porque la explicación que tenemos de ella no resulta satisfactoria. Los problemas teóricos se formulan en forma de pregunta: ¿Cómo se que es verdad tal cosa? ¿Cómo es el universo? ¿Existe Dios? ¿Qué es el alma? Resolver estos problemas es darles una respuesta coherente, racional y satisfactoria.
La rama de la Filosofía que se ocupa del problema del Ser se llama Metafísica. En función de la concepción que se tenga de la Realidad se deriva una serie de problemáticas como la relación realidad-apariencia, la naturaleza de la condición humana o dicho de otra manera la relación mente-cuerpo, el sentido de la existencia y su materialización en el deseo de trascendencia que se manifiesta en el anhelo de lo absoluto.
Por último y muy ligado a la problematización sobre la existencia de Dios se encuentra el problema del mal.
Siempre que exista el Hombre existirán preguntas acerca del sentido de la vida, de la existencia de Dios, de la inmortalidad del alma, porque constituyen problemas que no se pueden eliminar de la vida humana.
La metafísica pregunta por los fundamentos últimos del mundo y de todo lo existente. ... Su objetivo es lograr una comprensión teórica del mundo. Tiene como fin conocer la verdad más profunda de las cosas, por qué son lo que son; y, aún más, por qué son.
La metafísica es una parte de la filosofía que tiene como finalidad estudiar al ser. De esta manera, algunos ejemplos de la metafísica en la vida cotidiana pueden ser: Cuando intentamos entender una realidad u otra personal. ... Cuando intentamos entender la relación del hombre y el universo, por ejemplo, el destino.
La metafísica (del latín metaphysica, y este del griego μετὰ [τὰ] φυσικά, «más allá de [la] naturaleza») es la rama de la filosofía que estudia la naturaleza, estructura, componentes y principios fundamentales de la realidad. Esto incluye la clarificación e investigación de algunas de las nociones fundamentales con las que entendemos el mundo, como entidad, ser, existencia, objeto, propiedad, relación, causalidad, tiempo y espacio.
¿Cuáles problemas metafísicos puedes identificar?
¿Cuál es el objetivo de la Metafísica al plantear estos problemas?
¿Alguna vez te has planteado alguna de éstas cuestiones a nivel personal?
¿Qué grado de satisfacción te proporcionan las respuestas que conoces a los problemas metafísicos que te has planteado (si alguna vez lo has hecho)?
¿En qué momento se puede considerar resuelto un problema de tipo metafísico?
Aquì te dejo un juego para que consolides conceptos.
ACTIVIDAD 4 - LA METAFISICA IMPOSIBLE
A lo largo de los siglos, muchos filósofos han sostenido de alguna manera u otra, que la metafísica es imposible basándose en el postulado de que todas las afirmaciones metafísicas carecen de sentido o significado.
También existen los que consideran que si bien las afirmaciones metafísicas poseen significado, es imposible saber cuáles son verdaderas y cuáles falsas, pues esto va más allá de las capacidades cognitivas del hombre
Por otra parte, algunos filósofos han sostenido que el ser humano tiene una predisposición natural hacia la metafísica. Kant la calificó de «necesidad inevitable», y Arthur Schopenhauer incluso definió al ser humano como «animal metafísico».
La filosofía fue, tradicionalmente, una teoría que pretendía decir algo acerca de la realidad, acerca de las cosas. Según los empiristas, sólo las ciencias pueden hablar de la realidad, y la filosofía ya no es teoría, sino más bien una praxis, una actividad, un método -el análisis lógico del lenguaje, una activad aclaratoria.
R. Carnap intenta mostrar que las proposiciones de la metafísica no son más que series de palabras que no constituyen verdaderas proposiciones, sino pseudoproposiciones. Como toda lengua comprende un vocabulario y una sintaxis , habrá dos tipos de proposiciones : las que contienen palabras carentes de sentido, y las que, si bien constan de palabras con sentido, las enlaza de manera contraria a lo que exige la sintaxis lógica.
Un ejemplo del primer caso lo podemos ver en las proposiciones como “el principio del ser es el espíritu”. Limitándonos al término “principio”, afirma Carnap que aquí se trata de un palabra sin sentido o pseudoconcepto, porque no hay manera de saber empíricamente cuándo algo es “principio” en la forma en que se lo usa en el ejemplo, porque no hay modo de establecer, mediante la observación sensible, en qué condiciones empíricas es verdadera o falsa una proposición de la formo “x es el principio del ser”.
Un ejemplo del segundo caso sería una proposición en la que se dijese algo de la nada, “la nada es más originaria que la negación”. El error consiste en emplear “nada” como si fuera un sustantivo, cosa que la sintaxis gramatical permite, pero que no autoriza en modo alguno la sintaxis lógica, que determina con precisión qué palabras pueden lógicamente desempeñar función de sustantivos (las que se refieren a cuerpos, números, instituciones, etc.); en otros términos, “nada” no es más que un adverbio de negación; no un sustantivo, sino (lógicamente considerado) una conectiva.
Casi todos los problemas de la filosofía son, para los empiristas, falsos problemas que reposan sólo en que ignoramos propiamente cuál es la estructura lógica de nuestro lenguaje. Por ejemplo, cuando se pregunta acerca de la nada, como hacen Heidegger o Sartre, no sabemos en realidad de qué estamos hablando, porque estamos infringiendo la sintaxis lógica de nuestro lenguaje
ACTIVIDAD 5 - LA METAFISICA EN LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA
Edad Antigua
Ya desde los inicios de la filosofía en Grecia, con los llamados filósofos presocráticos, se aprecian los intentos de entender el universo todo a partir de un principio (originario) único y universal, el (arjé).
Parménides de Elea (siglo VI-V a. C.) es quien utiliza por primera vez el concepto de ser/ente en forma abstracta. Este saber, metafísico, comenzó cuando el espíritu humano se hizo consciente de que lo real sin más no es lo que nos ofrecen los sentidos, sino lo que se capta con el pensamiento. («Lo mismo es pensar y ser»)
Es lo que él llama «ser», y que caracteriza a través de una serie de determinaciones conceptuales que están al margen de los datos de los sentidos, como ingénito, incorruptible, inmutable, indivisible, uno, homogéneo, etc.
Parménides expone su teoría con tres principios: «el ser (o el ente) es y el no-ser no es», «nada puede pasar del ser al no-ser y viceversa» y «lo mismo es el pensar que el ser» (esto último se refiere a que no puede existir lo que no puede ser pensado).
A partir de su afirmación básica («el ser es, el no-ser no es») Parménides deduce que el ser es ilimitado, ya que lo único que podría limitarlo es el no-ser; pero como el no-ser no es, no puede establecer limitación alguna. Por lo tanto, según deducirá Meliso de Samos, el ser es infinito (ilimitado en el espacio) y eterno (ilimitado en el tiempo).
Sócrates (470-399 a. C.), se centra en la moral. Su pregunta fundamental es: ¿qué es el bien? Sócrates creía que si se lograba extraer el concepto del bien se podía enseñar a la gente a ser buena (como se enseña la matemáticas, por ejemplo) y se acabaría así con el mal.
Estaba convencido de que la maldad es una forma de ignorancia, doctrina llamada intelectualismo moral. Desarrolló la primera técnica filosófica que se conoce: la mayéutica. Consistía en preguntar y volver a preguntar sobre las respuestas obtenidas una y otra vez, profundizando cada vez más. Con ello pretendía llegar al «logos» o la razón final que hacía que una cosa fuera esa cosa y no otra.
Platón (427-347 a. C.) pone el punto central de la filosofía en la teoría de las Ideas. Platón observó que el logos de Sócrates era una serie de características que percibimos en los objetos (físicos o no) y están asociadas a él. Si a ese logos lo separamos del objeto físico y le damos existencia formal, entonces se llama «idea» (la palabra «idea» la introdujo Platón).
Las ideas son el paradigma de las cosas. Las cosas particulares que vemos solo representan copias más o menos exactas de las ideas.
Con la teoría de las Ideas Platón pretende probar la posibilidad del conocimiento científico y del juicio imparcial. El hecho de que todos los seres humanos tengan la posibilidad de acceder a un mismo conocimiento, tanto en el campo de las matemáticas, como en el de la ética, lo explica a través de la teoría del «recuerdo» , según la cual recordamos las ideas eternas que conocimos antes de nuestro nacimiento. Con ello Platón explica la universalidad de la capacidad racional de todos los seres humanos, enfrentándose a algunos de sus contemporáneos que sostenían la incapacidad de acceder al conocimiento por parte de esclavos o pueblos no-helénicos, entre otros.
Para Aristóteles (384-322 a. C.) , la metafísica es la ciencia de la esencia de los entes y de los primeros principios del ser. El ser se dice de muchas maneras y éstas reflejan la esencia del ser.
Edad Media
El enfoque de la Metafísica era únicamente en la etapa medieval, la investigación racional del universo y se veía como una forma de acercarse a Dios
La metafísica se pasó a considerar la «reina de las ciencias» (Tomás de Aquino), aunque también hubo debate sobre la distinción y orden de jerarquía entre la metafísica y la teología, en especial en la escolástica. La cuestión de la distinción entre metafísica y teología también sería omnipresente en la filosofía moderna.
Los escolásticos medievales se propusieron la tarea de conciliar la tradición de la filosofía antigua con la doctrina religiosa (musulmana, cristiana o judía). Con base en el neoplatonismo tardío, la metafísica medieval se propone reconocer el «verdadero ser» y a Dios a partir de la razón pura.
Los temas centrales de la metafísica medieval son la diferencia entre el ser terrenal y el ser celestial (analogía entis), la doctrina de los trascendentales y las pruebas de la existencia de Dios. Dios es el fundamento absoluto del mundo, del cual no se puede dudar. Se discute si Dios ha creado el mundo de la nada (creación ex nihilo) y si es posible acceder a su conocimiento a través de la razón o solo a través de la fe. Inspirados en la teoría de la duplicación de los mundos atribuida a Platón su metafísica se manifiesta como una suerte de «dualismo» del «acá» y del «más allá», de la «mera percepción sensible» y del «pensar puro como conocimiento racional», de una «inmanencia» de la vida interior y una «trascendencia» del mundo exterior.
Edad Moderna
La tradición moderna divide la metafísica en: metafísica general u ontología —ciencia del ente en tanto ente— y metafísica especial, que se divide en tres ramas:
Filosofía de la naturaleza, también llamada cosmología racional o simplemente cosmología
Filosofía del hombre, también llamada psicología metafísica, psicología filosófica, psicología racional, antropología metafísica o antropología filosófica
Teología natural, también llamada teodicea o teología racional
Esta clasificación, que fue propuesta entre otros por Christian Wolff, ha sido posteriormente discutida, pero sigue siendo considerada.
El idealismo trascendental de Kant significó un «giro copernicano» para la metafísica. Su posición frente a la metafísica es paradigmática. Le atribuye ser un discurso de «palabras huecas» sin contenido real, la acusa de representar las «alucinaciones de un vidente», pero por otra parte recoge de ella la exigencia de universalidad. Kant se propuso fundamentar una metafísica «que se pueda presentar como ciencia». Para ello examinó primero la posibilidad misma de la metafísica.
Para Kant las cuestiones últimas y las estructuras generales de la realidad están ligadas a la pregunta por el sujeto. A partir de este presupuesto dedujo que hay que estudiar y juzgar aquello que puede ser conocido por nosotros.
Intentó entonces llevar a cabo un análisis detallado de la facultad humana de conocer, es decir, un examen crítico de la razón pura, de la razón desvinculada de lo sensible (Crítica de la razón pura, 1781-1787). Para ello es decisivo el presupuesto epistemológico de Kant de que al ser humano la realidad no se le presenta tal como es realmente (en sí), sino tal como se le aparece debido a la estructura específica de su facultad de conocimiento. Como el conocimiento científico también depende siempre de la experiencia, el hombre no puede emitir juicios sobre cosas que no están dadas por las sensaciones (tales como «Dios», «alma», «universo», «todo», etc.)
Por ello Kant dedujo que la metafísica tradicional no es posible, porque el ser humano no dispone de la facultad de formar un concepto basándose en la experiencia sensible de lo espiritual, que es la única que permitiría la verificación de las hipótesis metafísicas. Como el pensar no dispone de ningún conocimiento de la realidad en este aspecto, estos asuntos siempre permanecerán en el ámbito de lo especulativo-constructivo.
Entonces, por principio, no es posible según Kant decidir racionalmente sobre preguntas centrales tales como si Dios existe, si la voluntad es libre o si el alma es inmortal.
Del idealismo trascendental de Kant surge el idealismo alemán —representado sobre todo por Fichte, Schelling y Hegel— que considera a la realidad como un acontecimiento espiritual en el que el ser real es superado, siendo integrado en el ser ideal. El idealismo alemán recoge el giro trascendental de Kant, es decir que, en vez de entender la metafísica como la búsqueda de la obtención del conocimiento objetivo, se ocupa de las condiciones subjetivas de posibilidad de tal conocimiento. Así, se plantea hasta qué punto el ser humano puede llegar a reconocer estas evidencias. Sin embargo, rechaza que el conocimiento se limite a la experiencia posible y a los meros fenómenos, y propone una superación de esta posición, volviendo a postulados metafísicos que puedan reclamar validez universal
Si aceptamos que los contenidos del conocimiento solo valen en relación con el sujeto —como suponía Kant— y consideramos que esta perspectiva es absoluta, es decir, es la perspectiva de un sujeto absoluto, entonces el conocimiento válido para este sujeto absoluto también tiene validez absoluta. A partir de este planteamiento el idealismo alemán considera que puede superar la contradicción empírica entre sujeto y objeto, para poder captar lo absoluto.
Edad Contemporánea
Karl Marx y Friedrich Engels adoptaron una actitud antimetafísica en base a su concepción del materialismo dialéctico, que deriva de la dialéctica idealista de Hegel. Según este, solo la materia es real, junto con sus cambios. La dialéctica explica estas transformaciones, según la cual todos los proceso naturales y sociales ocurren por contradicción.
Friedrich Nietzsche considera que Platón es el iniciador del pensamiento metafísico y le hace responsable de la escisión en el ser que tendrá luego formas variadas pero constantes. La división entre mundo sensible y mundo inteligible, con su correlato cuerpo-alma, y la preeminencia del segundo asegurada por la teoría de las Ideas sitúa el mundo verdadero más allá de los sentidos. Esto deja fuera del pensar el devenir, aquello no apresable en la división sensible-inteligible por su carácter informe.
Martin Heidegger dijo que nuestra época es la del «cumplimiento de la metafísica», pues desde los inicios del pensamiento occidental se han producido unos determinados resultados que configuran un panorama del que el pensamiento metafísico no puede ya dar cuenta. El propio éxito de la metafísica ha conducido fuera de ella. Ante esto, la potencia del pensamiento consiste precisamente en conocer e intervenir sobre lo conocido. Pero el pensamiento metafísico carece ya de potencia ya que ha rendido sus últimos frutos.
Heidegger caracterizó el discurso metafísico por su impotencia para pensar la diferencia óntico-ontológica, es decir, la diferencia entre los entes y el ser. La metafísica refiere al ser el modelo de los entes (las cosas), pero aquel sería irreductible a éstos: los entes son, pero el ser de los entes no puede caracterizarse simplemente como estos.
El ser es pensado como ente supremo, lo que le identifica con Dios; la pulsión ontoteológica es una constante en el pensamiento occidental.
La filosofía analítica fue desde su nacimiento con autores como Russell y Moore muy escéptica respecto a la posibilidad de una metafísica sistemática tal y como se había defendido tradicionalmente.
Sería a partir de los años veinte cuando el Círculo de Viena, ofrecería una crítica total a la metafísica como un conjunto de proposiciones carentes de significado por no cumplir con los criterios verificacionistas del significado. No obstante esta posición es hoy minoritaria en el panorama analítico, donde se ha recuperado el interés por ciertos problemas clásicos de la metafísica como el de los universales, la existencia de Dios y otros de tipo ontológico.
TAREA:
Elabora una línea de tiempo con las etapas de la Metafísica y sus principales autores y problemas
ACTIVIDAD GAMIFICADA:
Cada grupo toma un pensador de su línea de tiempo (por ejemplo, Aristóteles, René Descartes, Immanuel Kant).
Actividad:
Preparan respuestas a una pregunta central:
¿Qué es la realidad?
Luego hacen un “debate” en clase, defendiendo la postura de su filósofo.
ACTIVIDAD 6 - VALOR E IMPORTANCIA DE LA METAFÍSICA
Las preguntas e incertidumbres metafísicas son inherentes al ser humano como ser racional, que puede pensar y que se reconoce viviente en un universo complejo. Ninguna de estas preguntas puede ser respondida fácilmente porque, además de haber millones de respuestas diferentes, no hay manera de comprobarlas.
Así, la respuesta a qué somos los seres humanos, por qué estamos en este mundo, cuál es el sentido de nuestra existencia, por qué nos morimos o por qué vivimos es casi imposible de lograr y por eso las diferentes corrientes de la filosofía le darán diferentes respuestas
Resulta imposible, sin la metafísica, comprender con la profundidad con la que nuestra racionalidad nos permite, no sólo al hombre sino todas las dimensiones humanas ya que el hombre no es el todo sino que está inserto en el mundo que lo trasciende y al que de alguna manera él trasciende en su carácter de persona. Resulta fundamental comprender que antes que el hombre está el ser, el universo, y su causa, que son también motivos de especulación.
TAREA
Pincha el enlace y lee el Artículo
El origen de la necesidad metafísica del Hombre
Extrae las ideas principales presentadas por el autor y anótalas en tu cuaderno de clase
Reflexiona sobre estas ideas y extrae tu conclusión personal.
Presenta un informe sobre tu trabajo
ACTIVIDAD 7 - EL PROBLEMA DEL SER
El problema del ser es uno de los temas más fundamentales y antiguos de la filosofía. Desde los primeros pensadores griegos hasta las corrientes contemporáneas, la pregunta por el ser ha ocupado un lugar central en la reflexión filosófica. Este problema abarca cuestiones relacionadas con la existencia, la esencia, la identidad y la naturaleza de la realidad.
¿Qué es el ser?
En términos generales, el ser se refiere a aquello que es, existe o tiene realidad. Sin embargo, el concepto de "ser" no es unívoco; su significado depende del contexto y la tradición filosófica desde la que se aborde. Los filósofos han debatido si el ser es una categoría universal, una propiedad de los objetos, o si es algo que trasciende cualquier intento de definición.
El ser en la Filosofía Antigua
La reflexión sistemática sobre el ser comienza con los filósofos presocráticos. Parménides de Elea afirmó que "el ser es y el no-ser no es", subrayando que el ser es inmutable, eterno y único. Esta postura contrasta con la de Heráclito, quien sostenía que todo fluye y cambia, sugiriendo una visión dinámica del ser.
Platón y Aristóteles desarrollaron enfoques más complejos. Platón distinguió entre el mundo sensible, que está en constante cambio, y el mundo de las Ideas, donde reside el verdadero ser, eterno e inmutable. Aristóteles, por su parte, vinculó el ser con la sustancia y propuso una metafísica en la que el ser se analiza a través de categorías como la potencia, el acto, la esencia y la existencia.
La transformación en la Filosofía Medieval
Durante la Edad Media, la pregunta por el ser adquirió un carácter teológico. Filosofos como Tomás de Aquino relacionaron el ser con Dios, considerando a este como el ser supremo y la causa primera de todo lo existente. El debate se centró en la relación entre el ser necesario (Dios) y los seres contingentes (todo lo demás).
El ser en la Filosofía Moderna
Con el advenimiento de la filosofía moderna, el enfoque cambió hacia el sujeto. René Descartes, con su famoso "pienso, luego existo", colocó al ser en el ámbito de la conciencia. En este contexto, la pregunta por el ser comenzó a vincularse con el conocimiento y la percepción humana.
El ser en la Filosofía Contemporánea
En la filosofía contemporánea, el problema del ser ha sido retomado desde perspectivas diversas. Heidegger, en Ser y Tiempo, reformuló la pregunta por el ser, distinguiendo entre el ser (ontología) y los entes (lo que existe). Para Heidegger, el olvido del ser es un problema central de la tradición filosófica, y propuso un análisis existencial para recuperar su sentido.
Por otro lado, filósofos existencialistas como Jean-Paul Sartre exploraron el ser desde la libertad y la subjetividad humana, mientras que los enfoques postmodernos han cuestionado la posibilidad de hablar de "el ser" como una categoría universal.
La actualidad del problema
El problema del ser sigue siendo relevante en áreas como la ontología, la filosofía del lenguaje y la filosofía de la mente. Además, plantea preguntas éticas y existenciales sobre qué significa ser y cómo entendemos nuestra existencia en relación con el mundo.
En conclusión, el problema del ser es un eje vertebrador de la filosofía que atraviesa épocas, tradiciones y sistemas de pensamiento. Aunque las respuestas varían, la pregunta fundamental –¿qué significa ser?– permanece abierta, invitando a nuevas reflexiones y debates.
La metafísica es la disciplina filosófica que se ocupa de esclarecer qué significa Ser, independiente de que sea y cómo sea en cada caso concreto. Existen una cantidad de cuestiones que se han planteado relacionadas a esta temática, la relación entre ser y devenir, entre apariencia y realidad y la existencia de la nada.
El problema del ser es la pregunta por la totalidad real. ¿Por qué hay algo y no, más bien, nada?
¿Qué es ser algo y qué es ser nada? Para ser algo es indispensable la posibilidad de ser; todo, absolutamente todo lo existente, para existir, requiere del ser: si no es, no existe; si no existe, es nada. "¿Por qué el universo se toma la molestia de existir?”.
TAREA
¿Cuáles problemas plantea el Ser?
¿Qué significa "ser" para ti?
¿Crees que el ser de una persona cambia a lo largo de su vida? ¿Por qué?
¿Cómo definirías tu propio ser en una palabra o frase?
Explica brevemente cómo filósofos como Parménides, Platón y Heidegger abordaron la pregunta por el ser, usando ejemplos prácticos o metáforas accesibles.
En grupos lee una de estas afirmaciones para debatir:
"El ser es inmutable" (Parménides).
"El ser verdadero está más allá del mundo material" (Platón).
"El ser humano se define por sus elecciones y su libertad" (Sartre).
Cada grupo debe discutir si está de acuerdo, en desacuerdo o si ve puntos intermedios, apoyándose en sus experiencias o ejemplos cotidianos.
Escribe las respuestas en tu cuaderno de clase
Presenta un informe a la clase
ACTIVIDAD 8 - SER Y DEVENIR: PARMÉNIDES
Parménides de Elea (540-470 A.C ) se dedicó a pensar en la unidad de todas las cosas a lo que llamó SER.
Escribió un poema en hexámetros.
Se conservan numerosos fragmentos de la primera parte; y algunos versos de la segunda
Parménides, establece su dilema entre ser y no-ser; pretendiendo que hay que elegir forzosamente entre uno de los términos de la alternativa.
A esta antítesis ontológica añade otra, distinguiendo entre conocimiento sensitivo, engañoso, fuente solamente de opinión; y conocimiento racional; que es el único que proporciona la verdad.
Descalifica por completo el testimonio de los sentidos; que atestiguan la existencia de las cosas particulares y del movimiento; y acepta solamente el de la razón; que, según él, revela la existencia del ser uno, eterno, indivisible, estático e inmóvil.
El ser es:
1) Uno. «Puesto que ahora es juntamente todo, uno y continuo». «Todo completo, único en su especie, inmóvil y sin término». «Todas las cosas son uno».
2) Eterno. «Nunca ha sido ni será, pues es ahora juntamente todo, uno y continuo». El ser tiene que haber salido del ser o de la nada. De la nada no puede salir. De sí mismo tampoco. Luego el ser es eterno, no ha tenido principio ni tampoco tendrá fin.
3) Imperecedero. «No hay nacimiento ni muerte». «Son nombres vanos todas las cosas que los mortales afirman creyéndolas verdaderas: el nacer y el morir, el ser y el no-ser, el cambiar de lugar y el mudar el brillante color».
4) Entero e inmóvil. «El Destino ha encadenado al ser a ser todo entero e inmóvil». «El ser, siempre igual a sí mismo; permaneciendo el mismo, reposa en sí mismo».
No pueden darse mutaciones cualitativas ni cuantitativas, como tampoco movimiento local.
Para que se diera movimiento sería preciso que existiera el espacio vacío. Pero el espacio vacío o es ser o es no-ser.
Si es no-ser, el ser se movería en la nada.
Si es ser, el ser se movería dentro de sí mismo.
Luego no puede darse el movimiento .
5) Continuo, homogéneo e indivisible. El ser no está dividido por el no-ser o por el vacío.El ser es igualmente ser en todas sus partes
«El ser es de igual fuerza desde el centro hacia todos sus lados; ya que no puede ser aquí demasiado y allí poco; no habiendo nada que le impida ser por doquiera semejante a sí mismo; ni el ser es tal que pueda haber aquí más y allí menos ser».
6) Lleno, compacto, finito, limitado y esférico. El ser es una esfera redonda, llena, compacta, igual y homogénea en todas sus partes; que tiene un límite extremo; dentro del cual lo mantienen las ligaduras de la Necesidad.
7) «Ser y pensar es lo mismo», en cuanto que puede pensarse lo que existe (el ser); mientras que lo que no existe (el no-ser, la nada) no se puede pensar.
TAREA
Preguntas de opción múltiple:
Según Parménides, ¿cuál es la única fuente de verdad?
a) Los sentidos
b) La razón
c) La experiencia empírica
d) La percepción visual
2. ¿Por qué Parménides descarta la posibilidad del movimiento?
a) Porque el ser es continuo e indivisible.
b) Porque el vacío no existe como tal.
c) Porque el ser se movería en sí mismo o en la nada.
d) Todas las anteriores.
Explica la diferencia que hace Parménides entre el conocimiento sensitivo y el conocimiento racional.
¿Qué significa para Parménides que "ser y pensar es lo mismo"?
Si adoptamos la idea de que el ser es inmóvil, ¿qué impacto tendría en la forma en que percibimos la realidad?
Imagina un diálogo entre Parménides y un científico contemporáneo que defienda la teoría del Big Bang. ¿Cómo podrían argumentar?
ACTIVIDAD 9 - SER Y DEVENIR: HERÁCLITO
Heráclito de Éfeso (vivió alrededor de los años 544-484 antes de nuestra era)
Heráclito enseñaba que “el mundo forma una unidad por sí mismo y no ha sido creado por ningún dios ni por ningún hombre, sino que ha sido, es y será eternamente un fuego vivo que se enciende y se apaga con arreglo a leyes”. El fuego, según Heráclito, es la primera materia y la primera fuerza. El fuego se convierte en agua y en tierra; así lo único se transforma en mucho, en todo. El fuego “se apaga”, “muere”, convirtiéndose en agua y en tierra; a este proceso de “extinción” del fuego lo llama Heráclito el “camino hacia abajo”. Pero “el camino hacia arriba y hacia abajo” es uno y el mismo.
Simultáneamente surge del agua la muerte del fuego: todo deviene único; todas las cosas se convierten en fuego, –el fuego “se enciende”, “nace”; es el “camino hacia arriba”. Igual que se cambia oro por mercancías y las mercancías por oro, así también el fuego universal se transforma en todas las cosas y viceversa.
La vida del mundo no depende de la voluntad, de la “providencia” de los dioses, La creación –la creación y la destrucción del fuego de las cosas– es espontánea, y Heráclito la compara con el juego de un niño.
El mundo, según Heráclito, se halla en un proceso eterno de nacimiento y de destrucción: “todo fluye, todo cambia”. “En este mismo río entramos y no entramos”. El mundo se compone de contrarios que llevan una lucha entre sí: “La guerra es la madre y reina de todas las cosas”. Los contrarios se convierten los unos en los otros: “lo frío se calienta, lo caliente se enfría; lo húmedo se seca, lo seco se humedece”. Por eso, la presencia de un contrario condiciona la existencia del otro contrario: “la enfermedad hace dulce la salud”. Heráclito afirmaba la identidad de los contrarios: del día y de la noche, del invierno y del verano, de la guerra y de la paz, de la saciedad y del hambre, del bien y del mal.
Todos los cambios están sujetos a leyes estrictas. “Todo se produce gracias al conflicto y a la necesidad”. Estas leyes inherentes a la propia sustancia material son llamadas por Heráclito “el logos”.
Siguiendo la tradición filosófica jónica, Heráclito ve en un elemento determinado, el "arché" del universo. En este caso, el elemento es el fuego.
Para Heráclito, no solo las cosas individuales salen del fuego y vuelven a él sino que el mundo entero perece en el fuego para luego renacer. He aquí la imagen del "ciclo cósmico" la que ya fuera apuntada por Anaximandro, esto es, la antigua idea griega del "eterno retorno" (que volverá a aparecer con Platón y los estoicos), así como también la idea de un "juicio" universal. Se observa al respecto, probablemente, cierta influencia de la astronomía caldeo-babilónica.
Pero el aporte más trascendente de Heráclito, no es esta doctrina del fuego sino sus ideas respecto a la contradicción y el Logos. Todo está pues en constante movimiento porque el mundo fluye permanentemente:
"No es posible descender dos veces al mismo río, tocar dos veces una substancia mortal en el mismo estado, sino que por el ímpetu y la velocidad de los cambios se dispersa y nuevamente se reúne y viene y desaparece." Fr. 91
Heráclito no hace otra cosa que tomar como punto de partida un dato que proviene de la experiencia.
Heráclito lleva a un extremo la doctrina jónica de los opuestos: la contradicción y la discordia están en el origen de todas las cosas:
"La guerra es el padre y rey de todas las cosas" Fr. 53
El logos de Heráclito:
"Aunque el Logos es común, la mayoría vive como si poseyese su propia inteligencia. Aunque escuchan no entienden. A ellos se les aplica el proverbio: Presentes pero ausentes. El Logos es eterno, no lo entiende los hombres al escucharlo por primera vez ni después de que lo han oído. Los que velan tienen un cosmos único y común; los que duermen retornan al suyo propio y particular" Fr.2, 34, 1,89
La contradicción engendra armonía porque hay una ley única que rige el universo, que todo lo unifica y orienta. En este sentido, la idea de Heráclito es muy audaz: afirmar que el Logos o razón universal está también en el hombre constituyendo su propia razón. Aparece así una idea que se repetirá muchas veces a lo largo de la historia de la filosofía: el orden real coincide con el de la razón, una misma ley o razón, rige al mundo y a la mente humana.
Preguntas de opción múltiple
Según Heráclito, ¿qué elemento representa el principio fundamental del universo?
a) Agua
b) Tierra
c) Fuego
d) Aire
¿Qué significa el “camino hacia arriba y hacia abajo” según Heráclito?
a) La transformación cíclica del fuego en otros elementos y su regreso al fuego.
b) El movimiento del sol en el cielo.
c) La relación entre los opuestos.
d) La evolución del conocimiento humano.
¿Qué entendía Heráclito por el "Logos"?
a) La palabra divina de los dioses.
b) La razón universal que rige el universo.
c) Un juicio cósmico final.
d) La lucha entre opuestos.
Preguntas de respuesta corta
Explica con tus palabras qué significa la frase: "No es posible descender dos veces al mismo río".
Según Heráclito, ¿cómo se relacionan los contrarios en la naturaleza?
¿Qué opinas sobre la idea de Heráclito de que "todo fluye, todo cambia"? Relaciona este concepto con algún aspecto de la realidad actual (por ejemplo, tecnología, naturaleza, relaciones humanas).
Heráclito afirma que “la guerra es el padre y rey de todas las cosas”. ¿Crees que el conflicto es necesario para el cambio? Justifica tu respuesta con ejemplos.
“Aunque el Logos es común, la mayoría vive como si poseyese su propia inteligencia.”
¿Cómo interpretas esta afirmación? Relaciónala con la forma en que las personas perciben la realidad en la actualidad.
“La guerra es el padre y rey de todas las cosas.”
¿Por qué Heráclito consideraba la contradicción y el conflicto como algo fundamental para la existencia?
Compara la visión de Heráclito sobre el cambio continuo con la idea del "ser inmóvil" de Parménides. ¿En qué se diferencian y qué implicaciones tiene cada postura para entender la realidad?
Debate filosófico:
Forma grupos para debatir si el conflicto (como el que menciona Heráclito) es siempre necesario para el cambio.
Análisis colaborativo:
En equipo, analicen el significado del "Logos" en el texto y creen una presentación breve que explique cómo este concepto puede aplicarse a problemas actuales como el cambio climático o los avances tecnológicos.