4 de septiembre de 2025
4 de septiembre de 2025
El gesto arquitectónico es una forma de reflejar lo que el arquitecto piensa y siente. Este acto convierte una idea en una expresión visible dentro del espacio. A través de él, las ideas del diseño se transforman en algo tangible y, al mismo tiempo, se transmiten emociones mediante la luz, el movimiento y la organización del entorno. Así se crea una conexión entre la mente del creador y la experiencia de quienes habitan o visitan el lugar, oscilando entre funcionalidad y expresividad, que son los polos fundamentales de la arquitectura.
Cada forma o trazo en una obra puede representar una intención. En la Villa Savoye de Le Corbusier, por ejemplo, la rampa no solo sirve para subir, sino que simboliza movimiento y libertad. Esa decisión refleja el pensamiento del arquitecto convertido en espacio real. La arquitectura se vuelve un lenguaje que comunica sin palabras, mostrando lo que antes solo existía en la imaginación. Hacer arquitectura implica intentar conjugar estos polos, creando espacios que son útiles y, al mismo tiempo, significativos o simbólicos.
Además de representar ideas, los gestos dentro del diseño transmiten emociones. Un muro curvo, una sombra o una ventana pueden generar calma, energía o sorpresa. Cada elección del creador provoca una sensación distinta en quien la percibe. El gesto arquitectónico, tanto en su estado puro como en la construcción densa de Gaudí o en otros ejemplos cotidianos, es esencial para permitir habitar un espacio y juega con la polaridad entre utilidad y expresividad. De esta manera, la obra arquitectónica no solo se observa, también se siente y se vive.
La arquitectura no se limita a construir estructuras, sino que comunica pensamientos, sentimientos e identidad. Estas expresiones dan sentido y carácter a cada espacio. En otras palabras, el gesto es el puente que une la idea con la realidad, permitiendo que un pensamiento cobre forma y dé vida al entorno, equilibrando la función y la expresividad para generar espacios significativos y habitables.
Referencias
Le Corbusier. (1931). Villa Savoye. Magidson Films.
ISADO. (s.f.). Sesiones: El gesto arquitectónico. Recuperado de http://www.isado.net/sesiones-1-1