Los trajes típicos de Puebla que se preservan hasta el presente son una muestra de la importancia de las culturas originarias en el ciudadano actual, con especial énfasis en las culturas regionales.
Las prendas más populares suelen llevarlas las mujeres, quienes suelen utilizarlas solo en ciertas celebraciones formales.
Algunos conjuntos textiles masculinos han cobrado popularidad con el paso del tiempo, llegándose a considerar propios de Puebla.
Los trajes más representativos del estado de Puebla han sido desde hace años el de la china poblana y su acompañante, el hombre poblano.
A pesar de la variedad regional del estado, esta manifestación textil ha permeado todas las regiones para alzarse como un conjunto poblano, único y sin comparación.
Es considerado el conjunto femenino más representativo, no solo de la ciudad de Puebla sino de todo el estado. Está compuesto por varias piezas y es un traje que utilizan gran cantidad de mujeres poblanas, sin importar su edad.
El conjunto consta en la parte superior de una blusa blanca y escotada, también conocida como blusa poblana, que deja al descubierto hombros y parte del pecho de la mujer.
Esta blusa cuenta con gran cantidad de detalles bordados en seda: patrones florales o geométricos de diversos colores.
La parte inferior se compone principalmente de una larga falda llamada castor, dividida en dos secciones: la superior, llamada corte, está hecha de percal verde; y la inferior puede ser roja y acompañada de otros patrones de colores.
Para algunas celebraciones tradicionales, a estas faldas se les agregan lentejuelas y otros accesorios.
A estas piezas principales las acompañan una banda de color que sostiene la falda, un rebozo y un calzado raso bordado con hilos de seda. En ocasiones se agregan otros accesorios para rostro, pecho y manos, como abalorios y joyas.
La tradición ubica a la china poblana siempre acompañada de un hombre, un varón poblano que también llevaría vestimentas típicas de la región que se han popularizado y se mantienen latentes hoy en día.
El varón que acompañe a la china poblana debe brindar un contraste bastante claro entre los atuendos, sin dejar de ser armónico.
Se compara el aspecto del hombre poblano con el de los tradicionales charros. Sin embargo, son detalles en el traje lo que los diferencian.
Consta de una camisa ornamentada, cuyos patrones y colores pueden variar aunque siempre mantienen su intensidad.
Llevan una faja en la cintura que suele combinar con la de la mujer, y unos pantalones acampanados que suelen ser negros o armónicos con las piezas superiores. Encima usan un paliacate o pañoleta amarrado a la cabeza.
Aunque se comparen con los charros, los poblanos no llevan como parte de su atuendo ornamentos visuales y sonoros como cascabeles.