ORIGEN Y NACIMIENTO
El Tango nace a fines del siglo XIX en la región del Río de la Plata, especialmente en los arrabales de Buenos Aires, Santa Fé (Argentina) y Montevideo (Uruguay). Surge del cruce cultural entre inmigrantes europeos, criollos y comunidades afrodescendientes, combinando ritmos como la habanera, la milonga campera y aportes africanos. En sus comienzos fue una expresión popular, ligada a los barrios portuarios, conventillos y espacios sociales marginales.
EVOLUCIÓN MUSICAL
En sus primeras etapas, el tango se interpretaba con guitarra, flauta y violín. Con la incorporación del bandoneón —instrumento traído por inmigrantes alemanes— el género adquiere su identidad sonora definitiva.
A comienzos del siglo XX, el tango se profesionaliza y llega a los teatros y salones de Europa, especialmente a París, donde obtiene legitimación internacional.
Durante la llamada Guardia Vieja (1900–1920) se consolidan las primeras orquestas típicas. Luego, la Guardia Nueva (1920–1935) aporta mayor complejidad musical y poética.
La Época de Oro (1935–1955) representa el momento de mayor esplendor, con grandes orquestas, cantores y una producción masiva de música para el baile social. Más tarde, el tango atraviesa una etapa de transformación y búsqueda estética, destacándose la figura revolucionaria de Astor Piazzolla, quien proyecta el género hacia el concierto y la renovación armónica.
En la actualidad, el tango convive entre la tradición y la experimentación, manteniendo su raíz en el tango salón y expandiéndose hacia fusiones contemporáneas.
EVOLUCIÓN DEL BAILE
El baile nace como una danza improvisada, basada en el abrazo cerrado y la caminata. Con el tiempo se consolidan estilos como el tango salón, caracterizado por la elegancia, la circulación en pista y la interpretación musical; el tango escenario, más coreográfico y espectacular; y variantes regionales con matices propios.
El eje, la conexión y la improvisación siguen siendo pilares fundamentales hasta hoy.
EL LUNFARDO Y LA POESÍA
El tango también es palabra. El lunfardo —jerga popular rioplatense nacida en los barrios porteños— se convierte en vehículo poético del género. Sus letras reflejan nostalgia, amor, barrio, destino y melancolía.
Uno de los grandes difusores internacionales del tango canción fue Carlos Gardel, cuya voz llevó el género a América y Europa, convirtiéndolo en símbolo cultural.
Entre los letristas y poetas más influyentes se destacan Enrique Santos Discépolo y Homero Manzi, quienes elevaron la lírica del tango a una dimensión literaria.
REPRESENTANTES E ICONOS
A lo largo de su historia, el tango ha contado con figuras fundamentales como:
Aníbal Troilo
Osvaldo Pugliese
Juan D'Arienzo
Carlos Di Sarli
Astor Piazzolla
Cada uno aportó una identidad musical propia, influyendo tanto en el baile como en la evolución estilística del género.
Hoy el tango es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y continúa vivo en milongas, escenarios y escuelas alrededor del mundo. Más que una danza o un género musical, es una expresión profunda de identidad rioplatense que une música, abrazo y poesía en una misma tradición.