Este término fue usado por primera vez en 1929 por Mahatma Gandhi quien afirmó que la interdependencia era y debía ser el ideal de la persona, entendiéndola como autosuficiencia. Las personas, al conformarse como seres sociales, sin la interrelación con la sociedad, no pueden notar su unicidad con el universo ni suprimir su egoísmo.
El principio de interdependencia de los derechos humanos reconoce la dificultad o imposibilidad de hacer efectivo cualquiera de los derechos humanos de forma separada respecto de los demás derechos. La interdependencia supone que entre los derechos humanos no existe ninguna jerarquía y que están relacionados de forma tal que es imposible su plena realización sin la satisfacción simultánea de los otros
No tendrá sentido hablar del derecho al trabajo sin que se haya hecho mínimamente efectivo el derecho a la educación, el derecho a votar resultará poco importante si hay discriminación por el color de piel, sexo, idioma o religión. Los principios de indivisibilidad y de interdependencia de los derechos humanos implican que hay que hacer esfuerzos para que estos se hagan efectivos a la vez, dejando margen para el establecimiento de prioridades en caso necesario de conformidad con los principios de derechos humanos.
La interdependencia desde cada uno de los enfoques tal como se ha expuesto cruza por el análisis de posturas técnicas, analíticas, normativas, académicas, metodológicas, operativas e institucionales que han sustentado sus desarrollos desde el quehacer del estado, por ello se hace necesario comprender las diversas aserciones de los enfoques como reconocer que cada uno tiene bondades y finalidades diferentes, no son antagónicos sino que más bien complementarios, en este orden de ideas y desde su lugar de enunciación cada uno de los enfoques son importantes y se encaminan a la garantía de derechos de la ciudadanía.