Ideales para la restauración rápida y acceso inmediato a los archivos.
Discos Duros Externos (HDD/SSD): La opción más común. Rápidos, económicos y gran capacidad.
NAS: Servidores conectados a la red, permiten RAID y acceso multiusuario.
Cintas Magnéticas: Lenta para acceso, pero excelente durabilidad a largo plazo y bajo coste para grandes volúmenes de datos.
Fundamentales para protegerte contra desastres físicos.
Servicios en la Nube: Proveedores como AWS, Azure o Google. Acceso global, máxima protección geográfica.
Discos Externos Desplazados: El método tradicional de guardar físicamente una copia en una ubicación secundaria.