RPO (Recovery Point Objective):
La cantidad máxima de datos que puedes perder (ej: 4 horas).
Define la frecuencia con la que debes hacer las copias.
RTO (Recovery Time Objective):
El tiempo máximo para que un sistema vuelva a estar operativo.
Define la tecnología y la prioridad de restauración.
Frecuencia: Define si las copias son diarias, horarias, etc., para cumplir con el RPO.
Retención: Define por cuánto tiempo se guardan las copias antiguas (ej: 7 días diarios, 4 semanas semanales).
Pruebas: Verifica regularmente que las copias se puedan restaurar y que el proceso se ajuste al RTO.
Monitoreo: Asegúrate de que el sistema te alerte de inmediato si una copia falla.