La danza es la base que sostiene todo nuestro proyecto. Ésta, aunada a los otros aspectos ya mencionados y que son de importancia también sustancial, Son un crisol que enriquece y complementa a aquellas personas que decide tomar el camino del danzante azteca como proyecto de vida. La danza azteca no es un baile, en tanto Macehualiztli (danza de merecimiento o de sacrificio), sino que va más allá. Es un ritual de purificación del cuerpo y de la mente. Es, además, un medio para alcanzar un nivel de conciencia superior acerca del origen y destino del hombre y del universo mismo donde el hombre se manifiesta. Por ello el aprendizaje de la sabiduría de la náhuatl es también un arte de veneración, de agradecimiento a las fuerzas concretas que nos dan la vida; agua, viento, fuego y tierra, y todos los derivados de estos, como las flores, alimento, techo, abrigo, etc. Esta veneración y gratitud también se extiende e igualmente hacia la fuerza generadora universal: Ipalnemouani, que es la danza sagrada mexica.
El progreso que sustenta o que adviene en el danzante, por lo regular lo percibimos y resumimos en dos aspectos:
Nuestro proyecto es también de colaboración. Brindamos ayuda y apoyo a la comunidad Wuirrarica huichol al norte de Jalisco, a quienes les asistimos con ropa medicina, útiles escolares y herramientas de campo, las cuales, luego del acopio, las transferimos en Semana Santa. Labor que hemos venido desempeñando desde hace más de catorce años. Establecimos y mantenemos lazos de hermandad con otros grupos de danza azteca en diferentes estados como Guanajuato, Querétaro, Estado de México, Jalisco, Nuevo León, San Luis Potosí, visitándoles cada vez que se cumple una festividad para ofrecer el apoyo con nuestra presencia.
Cada Semana Santa se lleva a cabo la misión de subir a La Sierra Huichola en San Andrés Cohamiata, Jalisco como parte del programa de apoyo a la comunidad indígena. Es por ello que solicitamos la participación de la comunidad en general.
Estamos pidiendo donativos como:
Las fiestas tradicionales se celebran intencionando la voz de los ancestros que nos han enseñado sobre la importancia de agradecer y ofrendar para restablecer el equilibrio. La ceremonia se hace para agradecer aquello que se recibe, a Aquél por Quien Todo Existe.
Fiesta de Muertos
Según celebraciones antiguas, cuando una persona moría y se le llamaba después de sus cinco días de fallecido era como hacerlo regresar. Por lo tanto en el calendario ritual se destinaba un tiempo donde se abría el tiempo espacio para que cada quien hablara con sus muertos y pudiera llevarle sus pertenencias. Con la llegada de los españoles quedó un sólo día para la celebración pero inicialmente era una veintena para los muertos niños y otra para adultos. Por lo tanto lo que conocemos ahora como el día de muertos es un mestizaje entre la tradición prehispánica y los españoles. Además la calavera tiene un significado especial ya que a pesar de que se le adjudican sentidos negativos, sentimos que siendo el símbolo de la muerte, nos permite apreciar y recordar que estamos vivos. Por otro lado se pueden trabajar con otras intenciones como son: el elegir morir a algo en tu vida para nacer a algo nuevo.
Festividades de los Grupos de Danza
Es la forma como se conserva la tradición y se transmite. La organización trabaja a través de “La conquista” que es la unión de grupos de danza dónde uno se pone a las ordenes del grupo anfitrión. De ahí se realiza algo y de esta manera se les conquista para que posteriormente ellos asistan a tu fiesta. No sólo se conquista sino también se aprenden todas las variaciones que se dan en la tradición, es una gran oportunidad para conocer la palabra de los ancianos y por ende aprender sobre la cultura.
Semana Santa en San Andrés Cohamiata
Participamos en la ceremonia de semana santa de los huicholes y también festejamos al Cristo Santo Domingo Apaxuki patrono del grupo de danza Cuautli- Iyarieya.
Desde tiempos prehispánicos el temazcalli fue utilizado por nuestros antiguos pueblos, este era utilizado con el fin último de purificar el cuerpo. Así, se le daba un fin curativo en busca de la erradicación de algunas enfermedades respiratorias que eran sanadas con la utilización de algunas plantas que se usaban, dependiendo de la necesidad de las personas. Algunas plantas eran utilizadas para trabajar sobre el cuerpo, otras sobre el espíritu buscando reestablecer la armonía con la naturaleza.
En sí el temazcalli está hecho de varas de árbol lo más rectas posibles, sembrado en un área de dos a tres de diámetro. Se coloca la puerta al oriente, donde nace el sol y llega y de este modo se absorbe la energía. Se amarran las varas para armar una especie de concha de tortuga, y sobre el centro se configura un agujero de cincuenta centímetros de diámetro donde se depositan las piedras volcánicas, antes calentadas al rojo vivo, fuera del temascal, también orientada la fogata hacia el oriente. Además de que la estructura es cubierta con lonas de plástico hasta el piso, con la finalidad de que no escape el vapor, se colocan cobijas para de este modo concentrar aún más el vapor. Los congregados se colocan en forma continua alrededor del agujero de tierra que ha quedado al centro, adoptando una posición fetal, para posteriormente dar paso a los abuelos (piedras volcánicas). Además del copal, cuernos de venado, tabaco y el agua preparada con diferentes hierbas para la curación y purificación en la que se contempla también la de los instrumentos musicales en pro de la realización de los cantos tradicionales de invocación de los espíritus de la naturaleza.
Dentro del ritual legado por nuestros abuelos, cuando el temazcalero (quien dirige el temascal), deja caer el agua con hierbas previamente hervidas sobre las piedras al rojo vivo es cuando comienza la curación. Ya que por medio del calor irradiado del choque entre el agua y a la temperatura de las piedras, el organismo exuda, y los poros se abren para, a través de los mismos, recibir la esencia y las propiedades de las plantas que se usan para tal fin. Además, se trabaja también con barro, el cual se unta sobre el cuerpo, y el cual, tiene los efectos curativos ya muy difundidos... En el ritual se manejan los cuatro elementos de la naturaleza. Es decir, tierra, aire, agua y fuego, constituyendo este acto una experiencia renovadora e inolvidable, semejando al acto de catarsis o de renacimiento, ya que simboliza el hecho de salir del vientre de la madre tierra. (Tonantzin).