"...Tiempo insaciable en los primeros pasos de este diario, cuando comienza a fluir el contenido libre, y a la vez elocuente, otra vez el presente empaña la mirada de tiempos pasados. Ese pasado...memoria genética transmitida por generaciones en el inconsciente social.
Aquello que ahora es un misterio, o una leyenda, antes -mucho antes- tal vez haya sido una experiencia vivida y una realidad para quienes transitaban sin dejar huella visible en el tiempo. Y digo “visible”, ya que lo invisible sólo denota una incapacidad de ver, no demuestra inexistencia.
Muchos de los hallazgos arqueológicos e históricos son limitados, limitados por la interpretación de arqueólogos e historiadores, grandes profesionales y estudiosos incansables. Gracias a ellos sabemos algo más de nuestros ancestros; esto no significa -a mi entender- que sea “la verdad absoluta”. Estas limitaciones son la lógica que nos impone el tiempo no vivido, el que vivieron otros; el que sólo ellos conocen. Podemos intentar saber más, no podemos saberlo todo..."