Mi propia historia. No tener dudas de que muchas mujeres se encontraban en la misma situación y no lo sabían (ya que las víctimas de GASLIGHTING, no son conscientes de que están siendo abusadas).
Tenía el deber moral, de hacer algo por todas ellas. Ayudarlas a despertar fue, es y será mi objetivo primordial. Yo fui víctima de gaslighting y terminé al borde de la muerte.
¿Saben qué es el gaslighting? Es una técnica de manipulación psico-emocional, perpetrada por personas psicópatas, con la intención de volver loca a la víctima. Es violencia indirecta (no hay gritos y golpes en un comienzo) ya que se da bajo una seducción perversa, donde se paraliza a la persona, se la desestabiliza (mediante insinuaciones, frases confusas, mentiras infundadas, silencios) para lograr confundirla y hacer que dude de sí misma, hasta que pierde totalmente su identidad. Los hechos perversos son tan cotidianos que parecen normales. Un hecho por sí solo, no muestra violencia; es la persistencia y continuidad de los actos perversos, lo que hace que se transformen en violencia. Una víctima de gaslighting no es consciente de estar sufriendo abuso. Una vez en la relación es imposible darse cuenta, ya que la persona se encuentra bajo este “lavado de cerebro” que no le permite ver lo que está pasando. Siente que algo está mal pero no sabe qué. La persona de existir como tal, pierde su autoestima y su sentido de realidad y se cobija erróneamente bajo las alas del abusador, lo que se conoce (en el abuso narcisista) como “apego al perpetrador”. Es una violencia silenciosa, sutil y letal. Se manifiesta clínicamente a través de enfermedades, induce a la locura, llegando al suicidio o muerte agónica.
Sin saber lo que me había sucedido, terminé en terapia intensiva, en estado de coma, por una hemorragia interna y externa, producto del estrés postraumático sufrido. Salvé mi vida, busqué ayuda psicológica porque me encontraba perdida, sin saber quién era ni qué me había sucedido. Tuve la fortuna de dar con una psicóloga especialista en el tema, quien al escucharme me recomendó un libro “El acoso moral”. Al leerlo DESPERTÉ. Todo lo que allí estaba escrito era lo que había vivido. Había convivido con un psicópata y no lo sabía. Para ser más precisa, con un perverso narcisista. Así se los define a estos lobos disfrazados de cordero, seductores y encantadores, que se encuentran muy bien camuflados en la sociedad y que parecen ser perfectos, pero que son perversos.
La ONG cuenta con diversos programas que van desde el asesoramiento y la asistencia a la víctima, en el marco legal y psicológico, acompañando en el proceso de dejar de ser víctimas para transformarse en mujeres supervivientes, orientamos y acompañamos a hacer la denuncia contra el agresor.
Guiamos y brindamos herramientas para poder salir de la relación abusiva en la que se encuentran, hasta talleres que ofrecemos de autoayuda (autoestima, reconstrucción del ser, búsqueda interior), talleres de recuperación del abuso, charlas informativas y de concientización. “Programa escuela”: lanzamos un proyecto de EDUCACIÓN EMOCIONAL, para implementar en los colegios y poder incluir como materia de grado la educación emocional; brindamos charlas educativas sobre la prevención y concientización del gaslighting, formamos grupos de víctimas en recuperación, grupos de supervivientes, donde interactúan y fortalecen vínculos e incentivan a otras mujeres a romper el silencio y a empoderarse.
Nuestra ONG está conformada por un grupo de profesionales de diferentes áreas unidos por una misma causa, que es ayudar a tomar consciencia de un problema tan grave como es el abuso psico-emocional y de algo tan importante como es la salud emocional. En mi caso particular, ser Fisiatra me permitió siempre tener un contacto muy cercano con cada uno de mis pacientes, escucharlos y tener un abordaje a partir del síntoma, pero con la mirada en el tratamiento del origen del síntoma. Buscar y tratar la causa que lleva a esa dolencia física o a esa enfermedad y en la mayoría de los casos, su origen es emocional. Una emoción reprimida o un trauma oculto, puede desencadenar en un cáncer o en diversas enfermedades que llevan a la persona a la muerte, sin saber que fue una consecuencia del abuso y del estrés postraumático al que este conlleva.
Somos una red de mujeres supervivientes del abuso, que buscan el cambio social, formar alianzas y lograr erradicar la violencia, en todas sus formas, movidas por la acción. Como impulsora de la LEY GASLIGHTING, creamos espacios virtuales de interacción con otros países que avalan y apoyan el proyecto, para lograr entre todos que las víctimas tengan una ley que las proteja del acoso moral, del maltrato psicológico y emocional y no sean revictimizadas, o se minimice esta violencia por ser silenciosa, o desconocer lo que produce, que es nada más ni nada menos que la muerte agónica de quién la sufre, mediante enfermedades y que tiene como finalidad el suicidio de la víctima. Brindamos charlas de concientización en diferentes universidades, a nivel internacional. Formamos parte de los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, Agenda 2030, participando activamente de los Objetivos 3 y 5.
¡Asociación Civil CAYMATHÉ!