La viola, en sus inicios no era un instrumento destacado dentro de las agrupaciones en las que tomaba parte. No obstante, y con el paso de las décadas, fue ganando reconocimiento en virtud a su amplia gama tímbrica y su capacidad lírica.
Compositores como Telemann en el período Barroco; Hoffmeister y Stamitz en el Clasicismo; Schumann, Brahms del Romanticismo, y Berlioz, junto con Strauss; todos ellos han sabido captar y aprovechar la esencia de este maravilloso instrumento, para composiciones solísticas, camerísticas, y sinfónicas. Posteriormente, la viola tuvo un mayor auge con compositores como Hindemith, Bartok, Walton, entre otros, para sus conciertos solistas con orquesta.
Escena de un concierto solista con la viola como protagonista