El origen de la viola, al igual que el resto de miembros de la familia del violín, se puede remontar allá por el si XVI, en el norte de Italia. Por supuesto, hubo instrumento que le precedieron mucho antes, como puede ser desde el primitivo Ravanastrón en la antigua Asia, pasando por el Salterio, la vihuela, y la familia de las violas de gamba. Estas violas, constructivamente guradaban algunas diferencias con respecto a la viola, como un mayor número de cuerdas, trastes en el mango, y el fondo de la caja plano, entre ellas. Esta familia tuvo un desarrollo paralelo a nuestro instrumento, aunque luego quedó en cierto desuso durante un tiempo.
Algunos instrumentos anteriores a la viola
Como decíamos, en pleno siglo XVI el oficio artesanal de la construcción de instrumentos, también llamado luthería, estaba bastante estandarizado. Es por ello, que ya había toda una escuela de luthería en el norte de Italia, concretamente en las localidades de Brescia y Cremona, que favoreció su expansión posterior a países como Francia y Alemania.
Antonio Stradivari, de Cremona, fue reconocido como uno de los mejores luthiers, estableciendo un patronaje y medidas propias, además de unas técnicas constructivas que dieron lugar a la más perfecta cada acústica.