Los tanques utilizan varios tipos de munición para enfrentar diferentes situaciones en combate. Estos incluyen munición perforante balística para penetrar el blindaje enemigo, munición perforante balística con aletas estabilizadoras para mayor precisión, munición de alto explosivo antitanque para objetivos blindados, munición de alto explosivo para objetivos ligeros, munición de fragmentación para infantería y munición de humo para ocultar movimientos tácticos. La elección de la munición depende del tipo de objetivo y el entorno en el campo de batalla.