Inseparable de su contexto y de su historia.
Las etiquetas diagnósticas, en algunos casos, pueden ayudarnos a poner nombre a lo que ocurre, pero el trabajo terapéutico se centra en comprender cómo determinadas formas de pensar, sentir y actuar se han ido configurando y cómo están generando sufrimiento en el momento actual, con el objetivo de recuperar la calma y el equilibrio.
– Estrés, ansiedad y depresión
– Dificultades en la gestión emocional
– Fobias
– Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
– Dificultades de autoestima
– Relaciones de pareja y/o familiares
– Altas capacidades
– Asesoramiento y orientación educativa
– Procesos de cambio vital
Este listado no recoge todas las situaciones posibles. No dudes en ponerte en contacto conmigo si tienes dudas o quieres que realice una valoración de tu caso en concreto.