El laboratorio de Infectología Pediátrica (LIP) de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) ha venido realizando múltiples proyectos de investigación en la comunidad de Ermitaño Alto desde el año 2006. Durante la ejecución de éstos, se evidencia una profunda necesidad de apoyo nutricional a niños con bajo peso o talla, niños con anemia y niños con familias indigentes. Por ello en el año 2008 se creó un Comedor a través de la alianza entre el Laboratorio de Infectología Pediátricade la UPCH, a cargo de la Dra. Theresa Ochoa, y la jefatura del Centro de Salud Ermitaño Alto a cargo de la Dra. Edith Caballero. El Comedor se inauguró dentro de las instalaciones del Centro de Salud Ermitaño Alto con la finalidad de brindar alimentación balanceada a niños con desnutrición o riesgo nutricional o pobreza. Funciona gracias a donaciones del Institute for Collaboration in Health de Estados Unidos y de otras personas e instituciones. A la fecha el Comedor brinda almuerzo diariamente a un aproximado de 30 niños. Existe un convenio entre la UPCH y el Centro de Salud, que formaliza el funcionameinto del Comedor llamándolo “El Comedor Ermitaño Alto”.
Desde 2009, El Comedor ha evolucionado para responder a las necesidades de las familias de Ermitaño Alto. A lo largo de los años se acondicionó el área de la cocina y el patio, ampliando las instalaciones para atender a más niños y familias. Con el apoyo del Departamento de Nutrición y el Programa de Educación de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), se llevaron a cabo charlas y talleres sobre preparación saludable de alimentos, prevención de la anemia, alimentación equilibrada con presupuesto limitado y prácticas de higiene.
Gracias a la participación constante de las madres y al acompañamiento del personal de salud, muchos niños menores de 5 años lograron mejorar o mantener niveles adecuados de hemoglobina. En 2025, El Comedor fue nuevamente renovado, incluyendo un nuevo techo y mejoras estructurales que fortalecen la seguridad y el bienestar del espacio. Hoy seguimos creciendo, uniendo ciencia, comunidad y servicio para construir un futuro más saludable para nuestros niños.
Mirando hacia el futuro, esperamos seguir colaborando con socios locales e internacionales para fortalecer las capacidades comunitarias, ofrecer más servicios y ampliar nuestro alcance. Con un mayor apoyo y financiamiento, El Comedor podría continuar abordando otros determinantes sociales de la salud y cerrar brechas que afectan el bienestar de las familias de Ermitaño Alto.