De la nostalgia al arte de reescribir significados
Si eres de los que te gusta escuchar más que leer, escucha el artículo, de lo contrario, espero que disfrutes del artículo.
En los últimos años hemos tenido una alta dósis de nostalgia: Tobey Maguire portando una vez más el traje de Spiderman, en una galaxia muy lejana, maestro y padawan se vuelven a enfrentar (Obi Wan Kenobi vs Darth Vader), el renacimiento de la mitología de Tolkien con The Power of the Rings, el regreso en su mayor explendor de los Targaryen, y próximamente, veremos nuevamente los Juegos del Hambre en pantalla grande.
¿Pero de verdad se justificaba ver todas estas leyendas en pantalla una vez más? Solo sí si logran resignificar lo que ya está escrito o visto. Muy rara vez, estos spin offs logran brillar de la misma manera o más que su predecesora. Personalmente, solo he visto dos veces donde estas historias mejoraron la historia original: The Clones Wars con la orden 61, y, Los Juegos del Hambre con Balada de pájaros cantores y serpientes.
Si bien Clones Wars no empezó con pie derecho y hay muchos capítulos de relleno. Pero con el tiempo, fue mejorando y madurando la historia al punto que nos dieron más contexto de por qué Anakin se convirtió al lado oscuro, nos mostraron la decadencia de los Jedis y volvimos a sufrir con la nefasta orden 66, solo que esta vez fue contada desde los ojos de los clones.
En las películas los clones eran un personaje secundario, sin personalidad o importancia, pero en la serie, nos hicieron encariñar con ellos, nos mostraron que tenían personalizades diferentes y que solo fueron otras víctimas de los planes del Emperador, obligados a asesinar a sus amigos, a sus líderes. Ya que desde que nacieron fueron programados a reaccionar a dicha orden. Una vez cumpleron su misión, fueron desechados y olvidados por todos.
Con Balada de pájaros cantores y serpientes, Suzanne Collins hizo algo que nunca llegué a imaginar, despertar mi interés por el villano de los Juegos del Hambre: Snow. Me sentí mal porque empecé a empatizar con el hombre que le hizo la vida imposible a Katniss, que convirtió los Juegos en un espectáculo y que no duda en envenar a sus enemigos o aliados solo para tener el poder.
Este libro hizo que algunos momentos de la película fueran más épicos como la canción El Árbol del Ahorcado, porque entiendes que más allá que una rebelión, para Snow esto era algo personal, algo relacionado con su pasado.
Puede ser que el origen de estas historias sea comcercial, pero si lo hacen bien no me molesta porque volver a sentirte emocionado por las historias del pasado no tiene precio, es simplemente mágico. ¡Qué viva la nostalgia! De lo contrario ni lo intenten.