En el año 1203, a solicitud del rey Alfonso VIII para ir a Las Marcas (al norte de Europa) Diego y Domingo viajan a concertar la boda de la princesa de esa región para unir Castilla-Francia con Dinamarca. En el trayecto pasan por Tolosa donde ocurre el afamado episodio de la predicación de Domingo que pasa toda la noche dialogando con el hospedero hereje y que, como todos sabemos, a la mañana siguiente pidió ser bautizado luego de conversar con Domingo.
Por esta razón, la región de Languedoc (en el suroeste de la actual Francia) fue el lugar donde Domingo comenzó su ministerio de predicación itinerante, donde reunió a sus primeros compañeros y constituyó la primera comunidad dominicana, llamada Santa Predicación.
En 1206, Diego y Domingo regresan a la región y establecen una "predicatio" centrada en Prulla. En 1207, el obispo de Tolosa otorga oficialmente al obispo Diego la iglesia de Prulla para dicha predicación. Allí, Domingo estableció un monasterio de monjas en plena zona cátara y con hermanas convertidas. Y lo situó en medio de tres importantes condados: Tolosa, Carcasona y Foix, y en el principal cruce de caminos de la zona, a la vista de todos: porque ¿Qué mejor manera de predicar el Evangelio? que con hermanas cátaras convertidas al catolicismo.
En la encrucijada de Prulla las hermanas afrontaron los peligros y formaron una comunidad que predicaba (y hoy sigue predicando) de la mejor manera posible: dando testimonio del Reino de Dios con su forma de vida. Y además , ofrecían (y ofrecen) una indispensable ayuda física y espiritual a los predicadores católicos, pues su monasterio goza de una ubicación privilegiada.
El monasterio hoy en día se llama: Monasterio de Nuestra Señora de Prouille.
Tolosa está ubicada al suroeste de Francia. Actualmente es la cuarta ciudad del país en número de habitantes. Su posición geográfica es estratégica: entre el Mediterráneo y el Atlántico, cerca de los Pirineos (frontera con España) y a orillas del río Garona.
A partir de 1215, Domingo y algunos de sus compañeros se establecen en Tolosa, en la casa que uno de ellos, llamado Pierre Seilhan, recibe como herencia. Entre 1216 y 1217, el papa Honorio III, confirma la comunidad de predicadores establecida en Tolosa y extiende su misión a la iglesia universal. En 1217, Domingo dispersa el grupo de hermanos que conforma la comunidad de Tolosa. Los envía a fundar conventos en otras ciudades europeas: es el inicio de la Orden de Predicadores.
La casa de Pierre Seilhan se puede visitar y en su interior hay una capilla y algunas reliquias que pertenecieron a Santo Domingo. Escucha este corto podcast de 90 segundos sobre esta casa:
Llama la atención que en Tolosa la mayoría de iglesias y construcciones están hechas de ladrillo rojo
Es una obra arquitectónica majestuosa que contiene una bóveda con columnas en forma de palmeras. En este convento de los jacobinos (es convento dominicano) se pueden visitar las reliquias de Santo Tomás de Aquino.
A una hora en carro desde Tolosa se encuentra Fanjeux. Esta población, ubicada en la alto de una colina y amurallada, constituía una posición militar estratégica en tiempos de los cátaros. Desde allí, Santo Domingo desplegó su actividad de predicación por varios años y dirigió la fundación del Monasterio de Prulla. En nuestra peregrinación podemos visitar:
Todavía hoy se puede recorrer a pie el camino antiguo que conduce desde Prulla hasta Fanjeaux (1 km). A este sendero se le conoce como el Camino de Santo Domingo. A lo largo del recorrido, algunos monumentos recuerdan diferentes episodios de su vida.
Esta casa, cuyos elementos más antiguos se remontan al siglo XIII, ha sido conservada por la tradición como la casa de Santo Domingo durante sus años de predicación en Fanjeaux. Fue adquirida por los dominicos a finales del siglo XIX y actualmente sirve como centro de acogida donde se explica la vida y la misión de Santo Domingo y su Orden.
Domingo descubre su misión y vocación al dialogar con el hospedero cátaro e identifica, que a través del diálogo, puede revelar la Verdad y así Dios logra transformar los corazones.
¿Qué cualidades descubres en ti para ser un predicador de la Verdad?
Acerca de las monjas de Prulla: ellas fueron un oasis en medio del cansancio cuando los frailes las visitaban y llegaban cansados del agotamiento físico y espiritual. Ellas les acompañaban todo el tiempo con su oración, pero también les brindaban comida y les daban un lugar para descansar y reabastecer sus energías para seguir en la predicación.
Como comunidad cristiana somos corresponsables en la Evangelización. ¿Cómo estamos evangelizando de forma comunitaria y de forma personal? ¿Qué más podemos hacer?