Los árboles se definen como una planta leñosa perenne, que típicamente tiene un solo tallo o tronco que crece a una altura considerable y que tiene ramas laterales a cierta distancia del suelo. Aunque existen distintos tipos de clasificaciones, una de las más aceptadas es dividirlos en 4 grandes categorías: árboles de hojas caduca, árboles de hoja perenne, árboles frutales y árboles de coníferas.
El roble es un árbol grande y resistente con hojas anchas y frondosas que crece hasta 25 m. de altura, perennifolio, copa redondeada densa, hojas de 14 cm. de largo lanulosas, inflorescencia terminal con muchas flores blancas florea de febrero a mayo, frutos subglobosos pequeños amarillos y después rojos o púrpuras al madurar.
El término roble se utiliza para referirse a muchas especies de árboles del género Quercus, nativo del hemisferio norte, y ocasionalmente también a especies de otros géneros de la misma familia o incluso de otras familias, como en el caso de algunas especies de Nothofagus.
Es un árbol de porte imponente, copa ancha, corteza grisácea, hojas ovaladas y, florecido, produce racimos péndulos.
Cuánto tarda en crecer un roble: el Quercus Robur, también conocido como roble común, es un árbol robusto de crecimiento lento con una esperanza de vida que supera los 500 años. Este puede alcanzar más de 30 m de altura, y tiene un crecimiento promedio de 23 cm al año.
Las bellotas son los frutos que dan los árboles del género Quercus: encinas, robles, quejigos y alcornoques. Protagonistas en las dehesas de la Península Ibérica, las bellotas son el alimento perfecto y principal en muchos de los casos, para los animales que las habitan.
Florece de abril a mayo. de color verde en su inicio que se tornan castañas cuando maduran. Tiene cúpula leñosa escamosa.
Las hojas se marchitan repentinamente en primavera y en verano, y pueden caerse aunque todavía haya algo de verde en ellas.
Al tratarse de un árbol de hoja caduca, la poda debe hacerse durante el invierno, no obstante, la poda de mantenimiento básico, donde se cortan ramas pequeñas, puede ejecutarse en cualquier momento del año.
Prunus cerasifera, conocido como ciruelo rojo, ciruelo-cerezo o ciruelo de jardín es una especie botánica del subgénero Prunus originaria del centro y este de Europa, y del centro y sudoeste de Asia.
Su fruta es la ciruela formada por un mesocarpio comestible y dulce y un endocarpio leñoso que contiene su semilla.
Justificación del nombre: Con antecedentes griegos y adaptación latina, prunus es el nombre de los ciruelos y especies afines. El término latino avium significa agreste, apartado, boscoso, con referencia a los hábitats boscosos propios de la especie.
Arbusto arboriforme o árbol de hasta 6-7 m de altura con el ramaje abierto, ascendente. Corteza lisa, oscura. Copa amplia y redondeada. Follaje caduco. Hojas alternas, simples, ovadas o elípticas, de 2-7 cm de longitud. Tienen el borde aserrado, el ápice agudo y son glabras, a excepción del nervio central en el envés. Son de color verde que se torna vinoso en el otoño. Flores generalmente solitarias, de 2-2.5 cm de diámetro, de color blanco o rosa. Aparecen antes que las hojas en el mes de Marzo-Abril. Es el árbol que su floración indica el inicio de la primavera. El fruto es una drupa rojizo-amarillenta que mide unos 2.5 cm de diámetro. Madura en el verano.
Se multiplica por semillas y por esquejes. Las variedades por injerto. Soporta gran variedad de climas cálidos y fríos. Vegeta bien en suelos calizos y pobres siempre que tenga la humedad suficiente. La variedad más extendida en jardinería es ‘atropurpurea’, también conocida como ‘Pisardii’ (Prunus pisardii Carrière). En esta variedad el follaje es rojizo-púrpura y la corteza del tronco es más oscura. Las flores son de color blanco-rosado. La var. ’nigra’ posee un follaje aún más oscuro que la variedad anterior. Se utiliza en jardinería bien como un arbusto, con ramificación desde la base, o como un arbolito, con la cruz alta. El color de su follaje contrasta con los verdes de otras especies. Permite las podas, por lo que puede ser utilizado igualmente como seto alto. Suele ser utilizado como patrón para injertar otras variedades de ciruelos.
El sauce o sauce llorón es un árbol de hoja caduca con ramas colgantes graciosas y una apariencia llorona. Es un árbol que pertenece a la familia de las salicáceas y es nativo del este de Asia.
Necesita climas templados y ambientes de subhúmedos a húmedos. Crece en cualquier tipo de terreno siempre que su raíz esté cercana a orillas o corrientes de agua. Prefiere suelos arcillosos, húmedos y con mucha materia orgánica.
Su tronco y ramas principales son torcidos, dándole una forma bastante artística. Sus ramas son muy flexibles y largas, de varios metros, y cuelgan hasta el suelo.
Los frutos del sauce o sao son pequeños y con una capsula bivalva, agrupados en la misma disposición que las flores; su maduración es muy rápida desprendiendo numerosas semillas, provistas de un pequeño apéndice plumoso (vilano), que de esta manera pueden ser dispersadas fácilmente por el viento.
Recomiendo plantar y trasplantar en primavera o en otoño. Al plantar, es importante tener en cuenta los requisitos de espaciamiento para asegurar que el árbol tenga suficiente espacio para crecer.
Durante las estaciones de crecimiento de primavera y otoño, el suelo debe mantenerse húmedo pero no empapado, y la alternancia de condiciones de suelo seco y húmedo permitirá que la Sauce llorón crezca bien.
Alcanzar una altura máxima de unos 2,5 metros. La poda y la formación pueden realizarse una vez al año, preferiblemente después de que el árbol haya terminado de florecer.
Desde principios de primavera hasta mediados de verano (S3-S5) es el momento óptimo para trasplantar sauce llorón, ya que las temperaturas moderadas favorecen el establecimiento de las raíces antes del invierno. Lo ideal es un lugar bien drenado, soleado o en semisombra.
El almendro es un árbol frutal conocido por sus flores rosadas y sus frutos comestibles, las almendras.
Es una especie de árbol propio de climas secos y luminosos. Tiene su origen en Asia Central pero, debido a la riqueza de su fruto, su cultivo se ha expandido por otras regiones del mundo.
La flor del almendro, en tonos blancos y rosados, anuncia el fin del invierno y la llegada de la primavera.
Amygdalus Communis es el nombre científico que recibe el almendro, un árbol caducifolio perteneciente a la familia de las salicáceas.
Es un árbol que crece en poco tiempo, y su madera, blanca y ligera, resiste mucho al agua. Su tronco agrietado puede llegar a crecer hasta alcanzar los 10 metros de altura sobre suelos secos y arenosos.
Es un árbol de climas luminosos y secos que no tolera las heladas. Posee unas hojas anchas con largos pecíolos y flores laterales y colgantes. Su floración tiene lugar entre los meses de enero y febrero dando lugar a una vistosa flor blanca y rosada. El almendro en flor posee unas llamativas flores en tonos blancos y rosados que anuncian la llegada de la primavera.
El cultivo del almendro se lleva realizando desde hace milenios por la riqueza de sus frutos. La almendra es su fruto. España y Estados Unidos son los mayores productores de almendras del mundo.
La recolección de este fruto tiene lugar entre los meses de agosto y septiembre. El método utilizado para la recogida de la almendra se denomina “varados” y consisten en golpear el árbol con una vara para hacer caer los frutos.
La almendra es un fruto rico en calcio, hierro y proteínas. De este, sale el aceite de almendra que suele ser utilizado como emoliente. Además, la esencia de las almendras amargas suele utilizarse en perfumería por su peculiar aroma.
En medicina el aceite de las almendras se utiliza para el tratamiento de la dermatitis, la psoriasis o las quemaduras superficiales, también ayudan a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, contribuyen a equilibrar el colesterol y regulan la presión arterial.
El álamo es un árbol de hoja caduca con un tronco alto y delgado, de madera majestuosa y con hojas en forma de corazón que tiemblan con la más mínima brisa.
Sobre el tronco de un álamo pinto Leonardo Da Vinci su famosa obra ‘La Gioconda’. Y es que la robustez de su madera es una de las características más importantes de esta especie arbórea. Todos estos árboles son de 20 especies distintas se citan en los textos de Miguel Delibes.
El álamo recibe el nombre científico ‘Populus alba’. Este procede del latín y su significado hace referencia al ‘árbol del pueblo’ ya que se trata de un árbol muy común y abundante. Pertenece a la familia Salicaceae que engloba un total de 40 especies diferentes de árboles. A pesar de tener su origen en Marruecos, con el paso del tiempo, esta especie se ha distribuido a través de la Península Ibérica por toda Europa y Asia Central.
Puede llegar a medir hasta 25 metros de altura. El álamo se alza sobre un tronco recto y cilíndrico recubierto por una una corteza blanquecina y agrietada. En aquellos ejemplares más viejos se pueden ver unas grietas con tonalidades oscuras.
Se trata de un árbol caducifolio, de hojas anchas y con largos pecíolos. De los laterales de sus hojas brotan sus flores colgantes y de colores blanquecinos y verdes. Cuando llega el otoño, se tiñe de amarillo perdiendo la totalidad de sus hojas que vuelven a renacer con la primavera.
El fruto del álamo son unas cápsulas de tipo bivalva con una forma ovoide. Estas capsulas se abren al madurar y liberan las semillas que se encuentran recubiertas de pelos suaves que favorece su desplazamiento con la acción del viento.
Es un árbol muy vinculado al agua. Y es que esta especie crece en lugares donde este recurso está presente como es el caso de fuentes naturales, sistemas fluviales o manantiales. Requiere de zonas de humedad para su crecimiento y desarrollo que suele ser considerablemente rápido. Soporta bien el frío y tiene una gran capacidad de adaptación a diferentes tipos de suelos.
Por todas estas razones, el álamo es uno de los árboles que forman parte de algunas de las plantaciones que realizamos con nuestro proyecto ‘Sembrando Oxígeno’, una iniciativa con la que repoblamos superficie forestal y espacios verdes para contribuir al equilibrio medioambiental.
El abedul es un árbol de hoja caduca conocido por su corteza blanca y sus hojas pequeñas y dentadas.
El abedul es un bello árbol caducifolio originario del norte de Europa y Asia, donde crece en las riberas de ríos, arroyos y laderas húmedas. En la península Ibérica está muy presente en el norte. Puede alcanzar entre 10 y 30 metros de altura en su hábitat natural. Su nombre científico, Betula alba, hace referencia al color de su corteza: blanco-plateada. Crece muy rápidamente cuando es joven.
En su corteza lisa, de efecto plateado, radica la mayor belleza del abedul. Presenta líneas o bandas horizontales oscuras y se desprende en tiras. Cuando el árbol está sin hojas, en invierno, el atractivo de la corteza destaca todavía más. Tiende a desarrollar varios troncos desde la base (multitronco).
Presenta hojas alternas, pecioladas, de forma romboidal y con el borde irregularmente dentado; el haz es brillante y el envés suele presentar vello. Son de color verde y en otoño, antes de caer, se tornan amarillo dorado. La copa es de porte cónico-piramidal, pero irregular, o llorona (de ahí Betula pendula). También existe una variedad ‘Fastigiata’, de copa columnar o piramidal.
Sus flores —femeninas y masculinas— surgen en primavera, dispuestas en amentos colgantes en la terminación de las ramas secundarias. A finales del verano desarrolla frutos en forma de nuez.
Aunque tolera varios tipos de suelo, prefiere los fértiles, ácidos y frescos, pero bien drenados. Necesita un lugar al sol o en solsombra. Aguanta bien el frío y no tolera las temperaturas muy altas ni la sequedad ambiental. Es exigente con el riego. No soporta las podas severas, ya que pierde mucha savia. Las épocas más adecuadas para plantarlo es la primavera y el otoño.
Los abedules se pueden plantar como ejemplares aislados, formando grupos en forma de bosquecillos (como en la foto) o en setos cortavientos. Su rápido crecimiento (hasta un metro a partir del primer año) es un punto a favor.
El olivo es un árbol que mide de media unos 10 m de altura, y que puede vivir hasta 500 años. Su tronco es grueso, con un diámetro irregular. Su corteza es pardogrisácea, y se suele agrietar con el paso del tiempo como consecuencia de su sistema vascular. Además, esta misma corteza suele ser más robusta en árboles de secano, y menos en los ejemplares de regadío.
Las ramas de estos árboles son fuertes, delgadas, lisas y con un color agrisado. Los olivos acebuche presentan espinas, y pueden desarrollar raíces propias, sobre todo las ramas de las partes más bajas del tronco. Dependiendo del tipo de olivo, las ramas pueden distribuirse en forma erguida, abierta o llorona.
La disposición de las raíces cambia en función de la aireación del suelo. De esta forma, los suelos aireados provocan que las raíces se desarrollen más verticales a la tierra, pudiendo llegar hasta los 7 metros de profundidad. Por el contrario, cuanta menos aireación, mayor ángulo entre las raíces y el tronco, llegando a crearse una red extensa de raíces superficiales. Esta última situación es la más recurrente en los cultivos de olivos, en los que las raíces están a un metro o menos de profundidad.
Las flores del olivo suelen crecer en racimos de entre 10 y 40 flores, aproximadamente. Cuentan con cuatro pétalos de color blanco con forma de cruz, y poseen en su centro un color amarillo anaranjado. Además, pueden ser perfectas o estaminíferas, siendo hermafroditas las perfectas y las que dan frutos, es decir, aceitunas. Por su parte, las estaminíferas son flores masculinas y no pueden reproducirse.
Las hojas de olivo cuentan con algunas peculiaridades que las diferencian del resto de hojas de otras especies de árboles: son duras, simples, opuestas, puntiagudas, y suelen medir unos 6 cm de largo, de manera aproximada, por 2 cm de ancho. Sus bordes se enrollan a causa de la desecación, y cuentan con un peciolo corto. Por su envés presentan un color blanquecido, y por el haz, un verde de color brillante y llamativo Cuentan con propiedades antihipertensas, antilucerusas, espasmolíticas, antimicrobianas, antioxidantes, antiinflamatorias e hipoglucemiante. También posee lípidos neutros, sales minerales, glucolípidos, ácido oleanólico, ursólico, uvaol y maslínico y flavonoides, como heterósidos de apigenina, olivina, rutina y luteolina.
Sus frutos son las aceitunas, que son drupas de forma ovoidea, en cuyo interior aparece un solo hueso. Según la variedad, presentan tamaños diferentes, aunque generalmente suelen oscilar entre 1,5 y 3 cm. Al principio son de color verde, pero a medida que maduran, se vuelven negros.
La encina es un árbol de la familia de las fagáceas, perteneciente al orden Fagales donde se agrupan alrededor de 670 especies. Su nombre científico es Quercus ilex, aunque se le conoce popularmente como carrasca, chaparra o chaparro.
La bellota es un fruto que pertenece a árboles de la especie quercus, propios de los climas mediterráneos, entre los que se encuentran las encinas, los robles, los alcornoques y los quejigos. En el caso de la encina, ésta a su vez se puede dividir en dos subespecies: la rotundifolia y la ilex.
La encina es la especie más característica de los bosques mediterráneos, es indiferente al tipo de suelo y crece desde el nivel del mar hasta los 1300-1400 m, si bien excepcionalmente alcanza los 2000 m.
La encina crece sumamente despacio. Cuando se siembran bellotas, germinan fácilmente a los pocos meses, pero la joven encina tardará, normalmente, varios años, incluso décadas, en alcanzar un metro de altura. En exposiciones sombrías el crecimiento es más rápido, pudiendo llegar hasta los 10 cm anuales.
La dehesa es el paraíso ecológico del cerdo ibérico, destacando la dehesa extremeña, conocida por tener la mayor concentración de encinas de Europa.
Se desarrolla en todo tipo de terrenos a excepción de los mal drenados (encharcados), los muy arenosos o los salinos. Su sustrato preferido es el calizo. Es una especie xerófila, es decir, está adaptada a vivir en un medio seco. Aunque tolera y resiste el frío, la encina prefiere zonas cálidas, secas y muy soleadas.
Si en su zona escasean las precipitaciones, considere la posibilidad de regar sus plantas adecuadamente cada 2 semanas durante la primavera y el otoño. En verano es necesario regar con más frecuencia. En invierno, cuando el crecimiento es más lento y las plantas necesitan menos agua, riegue con más moderación.
El granado es un pequeño árbol frutal originario de Oriente Medio y el norte de África. Así lo indica su nombre científico, Punica Granatum, pues la palabra púnica quiere decir «natural de Cartago».
Esta especie fue introducida en la Península Ibérica por los árabes de al-Ándalus. La fruta de la granada aparece en el escudo español en alusión al antiguo reino nazarí. Asimismo, también se incluye en el escudo de Colombia, país que antaño formaba parte de la República de Nueva Granada.
El granado crece en zonas desérticas y subtropicales. España es el principal productor de granadas de Europa y su cultivo se concentra principalmente en la ciudad alicantina de Elche.
Las flores del granado tienen forma acampanada y son hermafroditas. Algunas de ellas crecen estériles y se caen del árbol, mientras que las autofecundadas se transforman en un fruto que se recolecta a finales de otoño.
La granada es una fruta redonda, de entre 7 y 12 centímetros de diámetro. Su piel rojiza es muy gruesa, haciéndola resistente a la sequía y muy duradera en la despensa. Su interior está compuesto por granos de color rojo intenso, con sabor dulce y alto contenido en vitaminas y antioxidantes. Para comerla es necesario desgranarla. El zumo de granada se emplea frecuentemente en la coctelería.
El granado, típico de la cuenca mediterránea, destaca por su tronco retorcido y de corteza grisácea, su follaje de tonos cambiantes y sus vistosas flores y frutos. Es un arbusto caducifolio grande, de 2-5 m de altura, al que se le suele dar forma de pequeño árbol.
El granado necesita de mucha agua y de frescura para sus raíces y es en esta serie de condiciones cuando el árbol del granado nos da gran cantidad de frutos y sobre todo de muy buena calidad. Al mismo tiempo el árbol del granado soporta muy bien la sequía, no así los frutos que se quedan pequeños y de muy mala calidad.
La temporada de las granadas comienza a principios de septiembre y algunas de sus variedades, como la Wonderful, nos permite poder disfrutar de esta fruta tan rica y saludable hasta principios de marzo. Sin duda, se trata de una de las frutas otoñales más elegantes y tentadoras.
Nogal es un árbol frutal que produce nueces comestibles y madera valiosa.
Juglans regia es el nombre científico que recibe el nogal, el árbol que tiene como fruto la nuez. En Grecia y Egipto era uno de los árboles más cotizados porque, además de dar alimento, se cultiva por la madera, sus hojas aromáticas y su uso ornamental. Además, es una gran fuente de ácidos grasos Omega 3.
Es un árbol muy longevo que supera los 500 años de vida. Vive en suelos sueltos, profundos y fértiles, comprendidos aproximadamente entre los 200 y los 1.500 metros de altitud, que tienen precipitaciones medias anuales de 400 a 700 mm.
Hay nogales en las comunidades autónomas, Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y Cataluña concentran el grueso de territorios con el mayor número de hectáreas de cultivo de nogal y, por lo tanto, son las principales productoras de nuez en grano.
Los nogales sanos y maduros producen de 66 a 350 libras (30 a 160 kg) de nueces, pero esta producción no se puede lograr cada año. El árbol tiene una tendencia inherente a la vecería, y tienen generalmente una buena producción cada dos años.
Al igual que otros frutales de crecimiento primaveral, tiene una temperatura mínima de crecimiento de 10ºC, una óptima de 21 a 28ºC y una máxima de 38ºC, sobre la cual se producen pérdidas de producción. El nogal es un frutal exigente en profundidad y aireación del suelo.
El Nogal suele necesitar alrededor de medio litro de agua cada día. En el caso de las plantas en maceta, puedes regarlas en profundidad hasta que veas que el agua gotea en el fondo de la maceta. Después, espera a que la tierra se seque antes de volver a regarlas.
El riego por goteo o el riego por exudación son las alternativas más adecuadas para obtener un desarrollo rápido y homogéneo del árbol. Y para la obtención de buena producción y buen calibre de nueces. El tamaño de la nuez dependerá de la disponibilidad de agua durante las seis semanas que siguen a la floración.
El laurel es una especie de planta perenne de la familia de las lauráceas originaria de la región del mar Mediterráneo y de la mitad norte de la costa atlántica de la península ibérica. Sus hojas son utilizadas con fines medicinales y en la cocina.
El lugar ideal para hacerlo es donde esté a pleno sol o tenga una sombra parcial. Para cultivarlo en macetas, hay que tener en cuenta diferentes características como: Usar un suelo que drene bien y utilizar arena para mejorarlo. Regar de forma moderada para no agregar agua en exceso.
El laurel común (Laurus nobilis L.), llamado laurel europeo o de cocina pertenece a la familia de las Lauráceas. Es un árbol perenne de entre 5-10 m de altura, que presenta tronco recto recubierto de corteza gris y una densa copa compuesta por ramas rectilíneas recubiertas por hojas de un verde muy oscuro.
Se les atribuye la capacidad de atraer la abundancia. Es por ello que es muy importante tener hojas de laurel en tu casa. Favorecerás todo lo relacionado con la salud, el amor o el dinero.
Las flores están dispuestas en umbelas sésiles de 4 a 6 flores; aparecen en marzo-abril, y son amarillentas. El fruto es drupáceo, ovoide, de 1 a 1,5 cm de longitud, tornándose de color negro en la madurez.
La primavera será una de las mejores épocas para plantar o trasplantar el laurel, ya que las temperaturas serán más suaves.
El laurel aguanta bien cualquier temperatura. En invierno soporta las bajas temperaturas, pero debes protegerlo de las heladas. Riega muy poco durante los meses fríos. Y en verano procura que no se seque mucho la tierra
El riego del laurel deberá ser escaso, puesto que se trata de una especie acostumbrada a la sequía y no requiere de grandes cantidades de agua. Por lo tanto, regarla semanalmente bastará, aunque los plantados en maceta pueden requerir más agua que aquellos laureles que estén directamente en la tierra.
El madroño es un árbol con un fruto carnoso rojizo, se recolecta en el mes de Octubre. Su sabor suave y dulzón con una graduación de alcohol de 20 grados. Es un árbol de hoja perenne con corteza lisa y rojiza y frutos comestibles similares a las fresas.
Su nombre en latín «unedo», que significa uno, es el origen al que se atribuye la recomendación popular de tomar esta fruta con moderación (de uno en uno). Tampoco es conveniente tomarlos en exceso por su potente efecto astringente.
Los frutos del Madroño suelen madurar entre noviembre y enero. Es importante recolectarlos cuando están maduros, ya que es en ese momento cuando tienen su sabor más dulce y su contenido en vitaminas y antioxidantes es más alto.
El madroño también contiene la arbutina, elemento esencial para combatir la infecciones urinarias, las cistitis, los cálculos y cólicos renales así como las diarreas y disenterías. La pectina es otro de sus componentes a destacar ya que ayuda a reducir los niveles de colesterol y azúcar en la sangre.
Vive bien prácticamente en toda la Península y Baleares, siempre que no esté expuesto a temperaturas que bajen de -17º y soporta bien la sequía y el calor.
Los madroños evocan golosinas, petardos y sones de Pascua. Los diciembres huelen a madroños en flor, ese es el Árbol Nacional de Nicaragua, el que representa a cada uno de los nicaragüenses y el que con el olor de sus flores nos avisa que ya viene diciembre.
El madroño canario o madroñera es un árbol endémico canario capaz de alcanzar hasta 15 m de altura. Se distingue por sus hojas con forma de lanza, más largas que anchas, sus flores acampanadas de color blanco o verde pálido, y sus frutos globosos, carnosos y anaranjados.
El madroño es un árbol de uso extendido como ornamental. Lo podemos ver cultivado en innumerables parques y jardines. Si bien lo mejor es plantarlo en zonas que alberguen tierra y no en aceras o calles, puesto que suelta unas bayas que pueden manchar el pavimento.
El madroño empezará a perder su vigor en unos 3 años, en la mayoría de los casos.
El pino piñonero es un árbol conífero de hoja perenne que puede ser alto y majestuoso que pueden alcanzar hasta 30 m de altura y crece una media de 50 cm. por año, con un tronco recto sobre el que se disponen varios pisos de ramas en posición horizontal. La copa suele ser piramidal, si bien en los ejemplares más antiguos se pierde esta forma.
Los pinos silvestres son una especie que prefiere los climas fríos y húmedos del norte, aunque también puede crecer en zonas montañosas del sur siempre que sea una zona con suficientes precipitaciones. Es una especie que crece, sobre todo, en terrenos de entre 1.000 y 2.000 m de altitud.
En Europa, los piñones son recolectados de la especie Pinus pinea (pino piñonero), el cual ha sido cultivado por sus frutos durante más de 6000 años y cuya recolección de árboles silvestres se remonta mucho atrás en el tiempo. Otra de las especies utilizadas, aunque en menor medida, es Pinus cembra.
La riqueza aproximada de especies de pinos a nivel mundial es de 111 especies. En México y América Central se localizan alrededor de 46 especies de pinos.
Las raíces forman un complejo multiestratificado potente, compuesto de una raíz principal muy gruesa que aborta pronto y raíces secundarias laterales que se desarrollan horizontalmente.
Los pinos no toleran la sombra. La mayoría necesita mucho aire. La atmósfera contiene gases esenciales para su vida: oxígeno, bióxido de carbono, vapor de agua y nitrógeno. El viento dispersa el polen y semillas, permitiendo la existencia de más árboles.
Suele tener un crecimiento lento. Fructifica a partir de los 20 ó 25 años, viven hasta 300 años. Prefiere vivir en suelos frescos y arenosos, incluso en arenales marinos y dunas fijas. Requiere luz abundante y un clima algo cálido, no soportando las heladas fuertes ni continuas.
El abedul plateado es un árbol de hoja caduca con corteza plateada y hojas pequeñas. Posee una atractiva corteza plateada de adulto y hojas amarillas en otoño. Sirve para la mayoría de los estilos de Bonsái. Generalmente no vive mucho y con más de 10 años en la maceta tiende a decaer.
Es un bello árbol caducifolio originario del norte de Europa y Asia, donde crece en las riberas de ríos, arroyos y laderas húmedas. En la península Ibérica está muy presente en el norte. Puede alcanzar entre 10 y 30 metros de altura en su hábitat natural.
Crece en suelos sueltos, fértiles, ácidos y húmedos. Es común encontrarlos cerca de cursos de aguas y en zonas despejadas. Resiste muy bien las temperaturas bajas, pero no soporta mucho las sequías. Se adapta bien a suelos poco profundos por sus raíces superficiales.
El abedul tiene una extraordinaria capacidad de movilizar líquidos y depurar el organismo. ¡Perfecto para regalar energía a nuestro cuerpo! Es una de nuestras plantas líderes y aporta a nuestros productos su carácter único como fuente de equilibrio, vitalidad y salud.
Es un árbol de gran altura que puede llegar a medir hasta 30 m, su corteza es de color blanca platinada, lisa y con grietas que se forman por el tiempo. De crecimiento rápido, crece alrededor de un metro por año, aunque este se estanca para los 20 años.
El abedul puede multiplicarse por semillas que se recogen en verano y se plantan en otoño o en primavera. Además, también puede reproducirse por esquejes o acodos. Los esquejes con hoja pueden enraízar bien si les ayudamos con hormonas en otoño, aunque es conveniente mantenerlo en un lugar cubierto.
Se caracteriza por su hoja verde claro y forma triangular que se torna amarilla en otoño y hace un decorativo contraste con su tallo rojo y la corteza blanquecina tan característica.
Secuoya: Árbol gigante y longevo, considerado uno de los más grandes del mundo.
Pueden llegar a ser los árboles más altos del planeta. Pueden producir madera, crear puestos de trabajo, conservar limpios los ríos y albergar incontables especies del bosque. Las secuoyas de la costa viven únicamente a lo largo del litoral estadounidense del Pacífico, desde el sur de Oregón hasta Big Sur.
La secuoya más grande del mundo es Hyperión, árbol de la especie secuoya roja, tiene 600 años y está situado en el Parque Nacional Redwood, en San Francisco.
Tarda en crecer entre los 4 y 10 primeros años una secuoya crece 1,80 metros por año. Lo que mide una persona alta. Además, hay secuoyas en América que han alcanzado los 115 metros de altura. Es, posiblemente, el ser vivo más grande del planeta. Es conocida popularmente como secuoya roja, o secuoya de California. Es un árbol perennifolio muy longevo (entre 1200 y 1800 años) y la conífera más alta que existe, pues llegan a alcanzar 115,61 m de altura (sin incluir las raíces) y 7,9 m de diámetro en su base.
Las secoyas gigantes pueden vivir más de 3.000 años y producir madera nueva cada año. Tienen tanta madera, hojas y piñas que pesan más que cualquier otro árbol en el mundo. El récord es de más de 600 toneladas - lo mismo que 60 buses escolares - en un solo árbol!
Segovia salvaguarda una de las secuoyas más altas del mundo, tan solo por detrás de los bosques de California. La podemos encontrar en el Palacio Real de la Granja de San Idelfonso, recibe el nombre de El Rey, mide 46 metros y su diámetro supera los 14 metros.
Desde 2003 el bosque de secuoyas gigantes que se halla en el término de Cabezón de la Sal es un monumento natural que incluso muchos cántabros desconocen. Están censados 848 individuos que se yerguen hasta los casi 40 metros de altura.
5. Arce: Árbol de hoja caduca conocido por sus hojas en forma de estrella y sus colores brillantes en otoño.
7. Ciprés: Árbol de hoja perenne con forma cónica y ramas verticales.
8. Avellano: Árbol pequeño con hojas redondeadas y frutos comestibles llamados avellanas.
11. Cedro: Árbol resistente y de larga vida que produce madera aromática y duradera.
12. Castaño: Árbol frutal que produce castañas comestibles y se encuentra en regiones templadas.
magnolio
naranjo
limonero
15. Olmo: Árbol de hoja caduca conocido por su madera fuerte y duradera.
16. Haya: Árbol de hoja caduca con hojas grandes y lisas que se vuelven doradas en otoño.
18. Manzano: Árbol frutal que produce manzanas comestibles en una variedad de colores y sabores.
19. Níspero: Árbol frutal que produce nísperos dulces y jugosos.
21. Eucalipto: Árbol de hoja perenne conocido por su aroma característico y su rápido crecimiento.
22. Árbol de caucho: Árbol tropical de hoja perenne que produce látex utilizado para producir caucho.
25. Tejo: Árbol de hoja perenne con hojas puntiagudas y frutos rojos tóxicos.
27. Árbol de mangostán: Árbol tropical que produce mangostanes, una fruta exótica y deliciosa.
28. Cerezo: Árbol de hoja caduca con hermosas flores rosadas o blancas y frutos pequeños y sabrosos.