Oscar Gres06 de marzo del 2019La Inversión Extranjera Directa (IED) son los recursos que tienen como propósito crear un vínculo duradero con fines económicos de largo plazo por parte de un inversionista extranjero hacia un país receptor. Para el 2017 en el caso de México la inversión privada fue motivo de incertidumbre debido a la volatilidad del mercado y las modificaciones económicas que trajo consigo la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, país del que México recibe la entrada más alta de Inversión Extranjera.
Las proyecciones económicas de 2019 en términos de IED son de mayor incertidumbre, debido a factores internos tales como el cambio de dirigente del poder ejecutivo y cambio de régimen político-económico. Las expectativas de crecimiento para México en este año serán entre el 1.8 y 2.4 porcentuales según los analistas en materia económica.
Este indicador se encuentra por debajo de las declaraciones del presidente de la república donde afirma que será del 4%.
La IED ha sido un catalizador para el bienestar del país en términos de crecimiento económico, ya que del total de IED que recibió México, 35 % provino de nuestro vecino del norte durante el 2017
Esto implica una participación importante de inversionistas extranjeros que impulsan el comercio internacional, mejoran el empleo, elevan la competitividad y dan mejores bienes y servicios al consumidor.
El presidente de México tendrá que dar mayor certidumbre política a capitales extranjeros puesto que hay un gran reto respecto de la participación de IED en proyectos nacionales.
La industria nacional ha mostrado en los últimos años números negativos por lo cual es necesario que el Gobierno apueste por proyectos y programas de Inversión enfocados a la infraestructura productiva.