Azael J. Mateo Mendoza3 de Mayo del 2019Este martes 30 de abril el presidente Andrés Manuel López Obrador entregó al Congreso el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, instrumento que sirve para enunciar los problemas nacionales y enumerar las soluciones en una proyección sexenal.
Pese a que el tema de salud es uno de los ejes principales de la Cuarta Transformación, no se ve reflejada su relevancia en el documento que será rector de la política pública en México para los siguientes 6 años.
A continuación se presentan los puntos más relevantes de algunas secciones del documento que hacen referencia al Sistema de Salud:
Con un contenido carente de análisis y sustentos empíricos, apenas y se hace mención del sector salud pero no se detalla de manera concisa cómo es que se planea alcanzar los objetivos fijados. Más que un Plan Nacional de Desarrollo, parece que el ejecutivo le ha dedicado una catilinaria a la ideología neoliberal que dice "se arraigó durante los sexenios anteriores y transformó al sistema de salud en un modelo de mercado".
La verdad es que México ha tenido considerables avances en materia de salud durante esa época neoliberal. Por ejemplo, el tiempo promedio de vida saludable, sin enfermedad y sin discapacidades ha aumentado en más de dos años, la esperanza de vida pasó de 70 a 75 años y los fallecimientos de menores de un año por cada mil nacidos vivos se han reducido de 33 a 11.
El Sistema de Salud sin duda ha contribuido a este desempeño pero sigue estando lejos de alcanzar sus mejores resultados. La mortalidad infantil sigue siendo tres veces mayor que la mínima alcanzable en el mundo, en promedio la vida era ocho años más corta que en los países más longevos, y México tenía sitene años menos de vida saludable que del máximo internacional (Japón).
El Sistema de Salud presenta problemas organizativos, de cobertura y de recursos, por ello, requiere de una planificación profunda y urgente. Es una lástima que esta no se encuentre en el Plan Nacional de Desarrollo.
Así como los asesinatos, la violencia y otros graves problemas nacionales, la falta de acceso a los servicios universales de la salud resulta inaceptable. Sobre todo porque asegurado el derecho a la salud de toda la población se pueden ir acumulando mejores niveles en otras áreas igual de apremiantes como la educación y el empleo.
Una mejora sustancial en salud es crucial para la viabilidad económica del país: aumentaría la productividad, los años de vida, sacaría más provecho del bono demográfico y promovería la movilidad social. Es esencial pasar del papel a la práctica y convertir en realidad el derecho universal a la salud como pilar del desarrollo y crecimiento de todo el país.