Eduardo Medina19 de enero de 2019La disminución del tipo de cambio es sin duda una de las mejores noticias en el ámbito económico en los inicios del año. Ante una situación de incertidumbre en la sociedad, el repunte del peso respecto al dólar ha generado mayor confianza en el país.
Si bien es cierto que esto representa una ventaja para México, es necesario analizar a detalle el origen de este fenómeno, de tal manera que podemos preguntarnos, ¿Cómo se explica esta apreciación del tipo de cambio en medio de un ambiente de incertidumbre política, económica y social?
Debemos tomar en cuenta que la apreciación del tipo de cambio se da por factores internos y externos, siendo los segundos los causantes de este hecho.
En términos generales, el peso mexicano no ha ido al alza, por el contrario, el dólar se ha debilitado respecto incluso a algunas divisas de países como Brasil y evidentemente de monedas “fuertes” como el euro.
El debilitamiento del dólar se debe en gran medida a los conflictos que han sido cada vez más frecuentes entre Donald Trump y la Reserva Federal, habiendo diferencias en cuanto a la política que se debe aplicar; las acciones tomadas referentes a la tasa de interés no han sido bien vistas por el presidente de Estados Unidos.
La iniciativa de mantener finanzas públicas sanas presentada en el presupuesto de egresos del 2019 también contribuyó en gran medida. Con esto se logró disminuir la incertidumbre en los mercados; por lo que manejar los egresos de acuerdo a lo estipulado será determinante para mantener un tipo de cambio estable.
Sin duda la economía ha mostrado un repunte después de que se hizo oficial la cancelación del NAICM, suceso que marcaría el punto de inflexión en el comportamiento del tipo de cambio. Podemos apreciar dicha mejoría en el ámbito financiero, sin embargo, como señala el Director General Editorial de El Economista, Luis Miguel González: “Los mercados financieros son parte de la economía, pero no son la economía”. El año en curso representará un gran desafío para México, el cual puede ser más ameno en la medida que el mercado termine de asimilar el cambio estructural que se ha presentado en el país.
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