Armando Jurado Arellano 15 de abril del 2020 Ante la inminente propagación del COVID-19, dos gigantes de la tecnología se unieron durante estas dos últimas semanas para construir un software que sirva en teléfonos inteligentes, el cual les dirá a las personas si recientemente estuvieron en contacto con alguien infectado. Lo cual, permitiría a los teléfonos inteligentes registrar constantemente otros dispositivos a los que se acercan, permitiendo lo que se conoce como “rastreo de contactos” de la enfermedad. Las personas optarían por usar la herramienta y reportarían voluntariamente si se infectaran.
Esta unión de feroces rivales, sin duda alguna, subraya la gravedad de la crisis de salud y, sobre todo, el poder de estas dos compañías, cuyo software ejecuta casi todos los teléfonos inteligentes del mundo. Evidentemente, su trabajo podría resultar significativo para frenar la propagación del coronavirus, ya que, autoridades de salud como la Organización Mundial de la Salud (OMS), señalan que, un mejor seguimiento de las personas infectadas y sus contactos, podría retrasar la pandemia, especialmente al comienzo del brote, pues tales medidas han sido efectivas en lugares como Corea del Sur, con la realización de sus pruebas masivas del virus.
Básicamente con la herramienta, las personas infectadas con el coronavirus notificarían a una aplicación de salud pública, que lo tienen, lo que alertaría a los teléfonos que recientemente se han acercado al dispositivo de esa persona. Sin embargo, las compañías tendrían que lograr que las autoridades de salud pública acuerden vincular su aplicación a la herramienta.
En cuanto a la aprobación por parte de los distintos gobiernos, pocos de ellos han dado alguna respuesta al respecto, debido a que, señalan que la privacidad es una preocupación ya que, Google, tiene un historial en cuanto a recopilar datos de las personas para su negocio de publicidad en línea. Del mismo modo, Apple, ha sido uno de los mayores críticos de la recopilación de datos de usuarios de Google, ya que tiene acceso a gran cantidad de información sobre sus usuarios, desde su ubicación hasta su salud.
Cabe destacar que, en marzo, el gobierno de Singapur, introdujo una aplicación similar de rastreo de contactos de coronavirus, llamada TraceTogether, que detecta los teléfonos móviles que están cerca. Sin embargo, Daniel Weitzner, científico investigador principal del Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial del MIT, dijo que la asociación de Google y Apple, ayudará a los funcionarios de salud a ahorrar tiempo y recursos en el desarrollo de sus propias aplicaciones para rastrear el virus y, así mismo, evitar su propagación.
Por último, un desafío para las aplicaciones de terceros es que deben ejecutarse constantemente las 24 horas del día y los siete días de la semana, para ser efectivas. Google dijo que algunos fabricantes de teléfonos inteligentes Android cerraron esas aplicaciones para ahorrar batería. Sin embargo, Apple y Google dijeron que su herramienta también se ejecutaría constantemente en segundo plano si la gente opta por usarla, registrando dispositivos cercanos a través de la tecnología inalámbrica de corto alcance Bluetooth. Pero consumirían menos duración de la batería y serían más confiables que las aplicaciones de terceros.