Salario mínimo insuficiente
La CONASAMI anunció el incremento, con el cual se pretende la recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo, así como garantizar la línea mínima de bienestar.
La CONASAMI anunció el incremento, con el cual se pretende la recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo, así como garantizar la línea mínima de bienestar.
Alfredo Ocampo27 noviembre de 2017Hace unos días la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) anunció un aumento al salario mínimo general de 10.4%, con lo cual pasa de 80.04 a 88.36 pesos por día. Con dicho aumento el salario mínimo no alcanza para cubrir la Línea de Bienestar (La cual incluye la canasta alimentaria [Línea de Bienestar Mínimo] y la no alimentaria) de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), ya que el ingreso mensual de un salario mínimo cubre sólo el 90.6% del total del valor de dicha Línea de Bienestar.
Existe una serie de elementos que convierten al salario mínimo en un tema que debería estar en primer plano a la hora de hacer política económica, tales como que para 2016 en México el 43.6% (53.4 millones) de su población se encuentra en situación de pobreza y el 7.6% (9.4 millones) en pobreza extrema, según Coneval, y por consecuencia niveles elevados de informalidad, además, México se encuentra entre los países con salarios más bajos y dada esa estructura en los ingresos la recaudación deja al país entre los últimos no sólo a nivel de la OCDE sino también para América Latina tanto para ingresos salariales como ingresos tributarios.
Cabe mencionar que en los últimos años se ha puesto en la mesa de debate no sólo por parte del Gobierno Federal, si no por un grupo de académicos, sindicatos patronales y asociaciones particulares, y aunque se ha avanzado en cuanto a la recuperación del poder adquisitivo aún falta mucho por hacer. En este contexto, se presentarán una serie de comentarios, en las cuales se hará una revisión histórica breve, se señalarán algunas controversias en torno al aumento del mismo, así como consideraciones en el contexto nacional e internacional, por último, las implicaciones de la existencia del salario mínimo, su relación con los niveles de pobreza en el país y sus consecuencias.
En la primera de tres notas se dará un contexto general sobre el desarrollo que ha tenido el salario mínimo real en la economía mexicana a lo largo de 54 años. Comenzaremos por señalar que en general las variables económicas presentan una sola tendencia, ya sea ascendente, descendente u horizontal, en contraste, el salario mínimo real ha presentado las tres tendencias mencionadas, haciendo a esta variable un caso atípico en el análisis económico, existen algunos planteamientos que nos ayudarían a entender dicho fenómeno, los cuales serán tratados en el desarrollo del análisis.
Como se observa en la gráfica 1, en un primer momento, que va de 1964 a 1976, se presentó un crecimiento anual promedio de 4.3%, a partir de 1976 y hasta 1999 comienza una caída pronunciada la cual duraría 24 años de los cuales en 19 episodios hubo pérdida en el poder de compra del salario mínimo y sólo 5 episodios en los cuales se incrementó, la variación anual promedio durante este periodo fue de -5.6%. Por último, del periodo que va de finales de 1999 a 2017, se presenta una tendencia horizontal, es decir, una tendencia aproximadamente constante, con un crecimiento promedio anual de 1.2%, dicho crecimiento sería casi cero si quitamos los últimos tres años, los cuales presentan un incremento sostenido que no se veía desde el primer periodo en el cual hemos dividido el análisis.
Dicho comportamiento se explica en gran medida ya que desde la década de 1980 en medio de las crisis se recurrió a la “devaluación interna” a fin de contrarrestar los efectos negativos, a partir de entonces se implementaron políticas que priorizaban la estabilidad antes que el crecimiento pues se consideraba que tener una inflación baja y un balance presupuestal tendrían un impacto automático en el crecimiento, dejando así de lado una política activa en cuanto a nivel salarial.
En cuanto al salario mínimo nominal ha tenido un comportamiento similar a la inflación. Los crecimientos anuales mayores tanto de la inflación como del salario mínimo nominal se dieron en la década de 1980 donde llegaron a un máximo de 159% y 161% respectivamente. En la gráfica 2 podemos ver las tasas de crecimiento promedio anual del salario mínimo real por sexenio desde Gustavo Diaz Ordaz hasta Enrique Peña Nieto. La cual es sólo otra forma de ver el comportamiento que ha tenido, donde se observa que justamente con Diaz Ordaz (1964 – 1970) se presentó el mayor dinamismo llegando a tener una tasa de crecimiento por año de 4.19%, le sigue Luis Echeverría (1970 – 1976) con un 3.71 % y en tercer lugar Enrique Peña Nieto (2012 – 2018). Por otro lado, tenemos que en el sexenio de Miguel de la Madrid (1982 – 1988) se presentó la caída más importante en cuando a poder adquisitivo, donde se presentó una tasa de crecimiento anual negativa de 7.08%, seguido por López Portillo con una tasa negativa del 5.20% promedio anual.
A pesar de que en el último sexenio se ha presentado un cambio en la tendencia negativa en cuanto poder adquisitivo, aún estamos muy lejos de los niveles que se alcanzaron a finales de 1976, ya que incluso con el aumento a 88.36 que se dará a partir del 1 de diciembre, este sólo representa el 30% del poder adquisitivo que un salario mínimo tenía en octubre de 1976. El acuerdo que hay en cuanto la recuperación del poder adquisitivo pareciera que está dando frutos, pero no se puede relajar esfuerzos pues hay problemas que aún no se superan, los cuales se tocarán en la próxima entrega.