Jorge Zavaleta23 de agosto del 2019La esperanza de vida al nacer es el calculo de los años de vida, que un infante recién nacido puede llegar a gozar en un país dado, en esto influye la calidad de vida material (acceso a servicios médicos, vivienda digna, entre otros), los hábitos culturales del país y la seguridad que se mantenga. Es por ello que la esperanza de vida tiene una relación estrecha con variables muy diferentes, sin embargo, el sistema de salud que se implementa en los diferentes países juega un rol muy importante, quizás por encima de las demás en cuestiones como esta.
Desde 1974 (con una publicación de Immanuel Wallerstein) se ha tenido la intención de elaborar un sistema de salud universal, dotando de protección sanitaria a toda la población de un país sin restricciones, idea que ayuda a evitar problemas de salud en los estratos más pobres del país en cuestión. Universal no significa gratis, pero si más barato, además dota de un mejor control tanto presupuestario como logístico de las instituciones encargada de la salud: estas son alguna de los argumentos a favor de un sistema de salud universal.
La Unión Europea lleva una delantera de cerca de 6 años a América Latina y el Caribe; mientras que en 1993 la Unión Europea gozaba de una esperanza de vida de 75 años, en nuestra región y en Asia oriental y el Pacífico alcanzamos ese nivel en el 2017, es decir, vamos atrasados por cerca de 24 años a los avances tanto científicos como institucionales en al área de salud. De acuerdo con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de España existen 2 tipos de sistemas de salud en la Unión Europea: el Servicio Nacional de Salud, el cual es universal y financiado por el gobierno y el Sistema de Seguros Sociales, financiados por cuotas obligatorias pagadas por empresarios y trabajadores o a través de los impuestos.
De acuerdo con datos del Banco Mundial, la Unión Europea es la región que mejor se desenvuelve en cuanto a el nivel de esperanza de vida, no obstante, el país con mayor esperanza de vida es Japón, en donde la vida que te pudiera esperar al nacer es de 84 años. No es de sorprender que países con una cultura de hábitos saludables como lo es Japón sea el país con mejor nivel. De hecho, el sistema de salud japones es obligatorio para la población, pero no se compone del todo de servicios públicos; hay hospitales privados asociados al sistema nacional de salud.
Dentro de la región Latinoamericana hay países que no piden mucho a la esperanza de vida en la Unión Europea y países que distan por poco menos de de 20 años de diferencia.
Algo que no es muy intuitivo y se observa en la gráfica es que en países cuya economía no es muy grande, en comparación con México y Brasil, es en dónde se tiene una esperanza de vida mayor. Puerto Rico y Cuba son los países latinoamericanos que mejor desempeño ha tenido desde 1960 en el área de salud pública y recientemente, a partir de 1990, Chile se ha incorporado a esta tendencia.
En Cuba y en Chile se ha buscado una cobertura universal que se ha instaurado en sus constituciones. En el primero los servicios de salud son dotados exclusivamente por el gobierno, mientras que en el segundo es dotado también por privados. En Costa Rica, no hay una cobertura universal en la constitución, pero si a los trabajadores, al igual que en Chile hay una relación entre sector privado y sector público, ya que ambas son dirigidas por el Instituto Nacional de Seguros (INS).
Belice tenía el mismo comportamiento de los países con mejor nivel de esperanza de vida en América Latina, sin embargo, después de 1990 tuvo una caída y no se ha recuperado, cayendo a la bolsa de los países con peor esperanza de vida en la región. Dentro de la región, el país con peor desempeño es Bolivia, con una esperanza de vida de 63 años en pleno 2017. El caso de Bolivia radica en una separación marcada del sector público y privado, además se encuentra el organismo de Medicina Tradicional e Interculturalidad, exponiendo el rezago de la inserción de un avanzado sistema de salud en el país.
¿Qué ocurre en nuestro país?
En México la esperanza de vida es de cerca de 77 años para 2017, dos años por encima de la media de la región latina y cuatro años por debajo de la Unión Europea. La preocupación del gobierno por mantener saludable a la población es observable con el sistema de salud que gozamos. Como se mencionó en un artículo anterior, la salud es el mejor rubro dentro del Índice de Desarrollo Humano en el que se mueve México. Aunque el sistema de salud contiene deficiencias, ha sido efectivo en el control de la salud de los mexicanos.
Recientemente con la entrada de Obrador, se ha aumentado la preocupación por dotar de un sistema universal en el país. Casos como la Unión europea, Japón, Cuba, Costa Rica y Chile pueden dar indicios de una buena elección en dotar de buena salud a la población, fenómeno que no sólo ayuda a la vida individual de las personas (lo más importante, la salud como fin), sino que tiene efectos positivos sobre la economía.