Fotografía: Marcela Ojeda
Alan González29 de julio del 2019En los ultimos años la aparición de este tipo de bonos comenzó a tomar más relavancia, debido a los problemas que se han presentado referente al cambio climático; propone un mecanismo eficiente que contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, apoyando proyectos que tienen como misión proteger y aumentar el capital natural y social de país.
Un bono verde es cualquier tipo de bono cuyos fondos se destinan exclusivamente a financiar o refinanciar, en parte o en su totalidad, proyectos verdes elegibles, ya sean nuevos o existentes. Además deben de estar alineados con los Green Bond Principles (GBP), que promueven la integridad del mercado de bonos verdes a través de directrices que recomiendan transparencia, publicidad y reporte de informes. Tan sólo en 2018, el monto en circulación correspondiente a bonos verdes etiquetados alcanzó la cifra récord de 389 billones de dólares, lo cual refleja un incremento de 72 billones de dólares con respecto al año anterior, según Bloomberg
En México, este instrumento es relativamente nuevo. En 2015 se realizó la primera emisión por parte de una entidad mexicana en el mercado internacional, el primer bono verde se emitió en México en 2016. Hasta junio de 2019 van 22 bonos emitidos en total, siendo 15 de éstos, solo para el mercado nacional. México es el principal emisor de bonos en América Latina.
La Plataforma Mexicana de Carbono, MÉXICO2, es una iniciativa que responde a las necesidades del país de cara al cambio climático, es la primera plataforma de mercados ambientales del país, desarrolla dos iniciativas en el área de medio ambiente que buscan apoyar al sector público y privado a adoptar acciones encaminadas. El director, Eduardo Piquero, comentó que “La emisión de bonos obedece a que la recepción de los inversionistas ha sido altamente favorable y hay cada vez más interés por estos instrumentos, porque los proyectos a los que se destinan los recursos del bono verde se adaptan más al mundo que viene, el que ya está acá”.
Por último, se debe admitir que la especie humana ha quedado expuesta a diversas amenazas debido al descuido del medio ambiente. Sin embargo, pocas personas son consciente del daño irreparable que ya le hemos causado a la naturaleza, y de que es imprescindible frenar esta batalla y poner en práctica otras pautas de comportamiento a fin de recomponer o minimizar lo más rápido posible esta situación. “Somos la primera generación que siente los efectos del cambio climático y la última que puede hacer algo al respecto”. Barack Obama.