Un virus es un agente infeccioso microscópico que solo puede reproducirse dentro de las células de un organismo vivo.
ENFERMEDADES
La gripe es una enfermedad respiratoria causada por los virus de la influenza (principalmente de los tipos A y B). Sus síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, fatiga, y en ocasiones puede llevar a complicaciones graves, especialmente en niños, ancianos y personas con sistemas inmunológicos débil.
Causada por el coronavirus SARS-CoV-2, el COVID-19 es una enfermedad respiratoria que puede provocar síntomas como fiebre, tos, dificultad para respirar, fatiga y pérdida del gusto y el olfato. La gravedad varía desde casos leves hasta formas graves que pueden requerir hospitalización y apoyo ventilatorio.
El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es el virus que causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). Cuando una persona se infecta con VIH, el virus ataca y debilita al sistema inmunitario. A medida que el sistema inmunitario se debilita, la persona está en riesgo de contraer infecciones y cánceres que pueden ser mortales.
La varicela es una enfermedad causada por el virus de la varicela-zóster. Causa un sarpullido con picazón y pequeñas ampollas con líquido. La varicela se contagia muy fácil a personas que no han tenido la enfermedad antes o no se han vacunado. Solía ser un problema generalizado, pero, en la actualidad, la vacuna protege a los niños de contraerla.
La hepatitis B es un tipo de hepatitis viral. Puede causar una infección aguda (a corto plazo) o crónica (a largo plazo). En general, las personas con una infección aguda mejoran por sí solas sin tratamiento. Algunas personas con hepatitis B crónica necesitan tratamiento.
La rabia es una zoonosis viral que afecta a todos los mamíferos, sean estos domésticos o salvajes, inclusive al hombre, y se transmite a través del contacto con la saliva infectada por medio de mordeduras o arañazos.
PREVENCIÓN
Lavado de manos : Lávate las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos, especialmente antes de comer, después de ir al baño, y al regresar de la calle.
Uso de desinfectante : Si no tiene acceso a agua y jabón, utilice un desinfectante a base de alcohol (con al menos 60% de alcohol).
Evitar tocarse la cara : Los virus pueden entrar al cuerpo a través de los ojos, nariz y boca, por lo que es importante evitar tocarse la cara con las manos sin lavar.
Las vacunas son una de las formas más efectivas de prevenir enfermedades virales. Asegúrate de estar al día con las vacunas recomendadas, como las de la gripe, el sarampión, la varicela, el COVID-19, etc.
En épocas de alta transmisión o en lugares cerrados y concurridos, el uso de mascarillas puede ayudar a reducir el riesgo de contagio, especialmente para enfermedades respiratorias como la gripe y el COVID-19.
Evitar el contacto cercano con personas que estén enfermas o en lugares muy concurridos puede reducir la probabilidad de contagio. Mantén al menos un metro de distancia en estos casos.
Los virus pueden vivir en superficies durante horas o incluso días. Limpia y desinfecta regularmente objetos y superficies de uso común, como el celular, las llaves, el teclado y el volante del auto.
Alimentación equilibrada : Una dieta rica en frutas, verduras y proteínas ayuda a fortalecer el sistema inmune.
Ejercicio regular : Ayuda a mejorar la resistencia del cuerpo a infecciones.
Descanso adecuado : Dormir bien mejora la capacidad del sistema inmunológico para combatir infecciones.
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