La educación a distancia comenzó en el siglo XIX con cursos por correspondencia, donde los estudiantes recibían materiales impresos en casa y enviaban sus tareas por correo; con el tiempo se incorporaron medios como la radio y la televisión educativa en el siglo XX, ampliando el acceso al aprendizaje; más adelante, universidades como la Open University impulsaron modelos formales de estudio a distancia; y con la llegada de Internet surgieron las plataformas virtuales y cursos en línea, como los ofrecidos por Coursera, permitiendo que hoy millones de personas estudien desde cualquier lugar y en horarios flexibles.
Mi historia con las clases a distancia empezó en marzo de 2020, cuando comenzó la pandemia de COVID-19. Yo estaba en la secundaria y nos mandaron a casa por dos semanas, pero esas dos semanas se hicieron casi dos años sin ir a la escuela. Trabajábamos por Classroom y así terminé la secundaria.
Para entrar a la preparatoria no hice examen, entramos por promedio. El primer semestre seguimos con clases en línea por Zoom y Classroom. En el segundo semestre empezamos a regresar poco a poco a clases presenciales, yendo una semana sí y una no, hasta que todo volvió a la normalidad.