Las principales características de los relatos digitales se resumen en que sea:
que utiliza recursos más allá de la palabra (imágenes, vídeos, dibujos, audio, música…) que mejoran la comprensión de la narración.
explicada desde el punto de vista del narrador. Esta subjetividad se materializa con la voz en primera persona.
A partir de estas, siguen otras características narrativas y de formato a tener en cuenta:
Se aconseja que sea de 2-3 minutos (250-500 palabras) para explicar todos los detalles de la historia y que se combine un cierto ritmo para asegurar captar la atención del receptor.
Ayuda a contar el relato el hecho de tener una buena estructura planificada (inicio-desarrollo-final reflexivo).
En los relatos personales es importante que se escoja una experiencia personal que pueda crear empatía con el receptor.
Visualiza el siguiente relato y fíjate en los recursos y composiciones que utiliza.
¿Cuántos recursos audiovisuales identificas?
Es importante que cada individuo escoja los recursos (fotografías, imágenes de Internet, dibujos, vídeos...) con los que sienta más comodidad. La originalidad y variedad de recursos permitirán captar la atención del receptor.
Visualiza estos dos videos por orden y contempla las diferencias.
¿Cuál te ha creado mayor empatía?
Seguro que te has dado cuenta que la voz en off favorece la conexión del relator con el receptor, transmite emociones y ¡transforma las historias en relato!
Visualiza estos relatos e identifica su temática.
¿Cuál de ellos te ha conectado más? ¿Por qué?
Las temáticas más utilizadas en los relatos digitales personales son: algo relevante para nosotros, acontecimientos, un lugar de nuestra vida, la historia de lo que hacemos, historias de recuperación-superación, historias de amor, historias de descubrimiento...
En el caso que el tema venga dado por los contenidos a trabajar, siempre conviene introducir la parte emocional en el relato. Al fin y al cabo, las emociones son universales y permitirán que el receptor se sienta identificado con nuestra historia.