Contribuye a disminuir el colesterol malo (LDL) al tiempo que hace que aumente el bueno (HDL) ayuda a reducir la grasa que se deposita en determinadas zonas del cuerpo.
Hace que disminuyen los triglicéridos en sangre ayuda a prevenir la formación de trombos ayuda a bajar la tensión o presión arterial.
Mejora el funcionamiento del hígado y favorece, por tanto, la depuración del organismo.
Ayuda al correcto funcionamiento de los riñones e, indirectamente, a combatir la retención de líquidos, contribuye a reducir los problemas de de circulación y potencia el sistema inmunitario.
Previene la aparición de tumores malignos.
Posee propiedades antioxidantes, de ahí que contribuye también a la renovación y el rejuvenecimiento de nuestras células.