SERVICIO A DOMICILIO | 097 980 8299
La palabra mote proviene del vocablo kichua “muti”, obtenido a partir del maíz cocido. Resalta por su alto valor nutritivo y es considerado por los pueblos aborígenes como el grano de los dioses. Forma parte de la comida diaria en muchas regiones de nuestro país y por su singularidad siempre ha de estar presente como ingrediente básico en el plato de fritada.
Representa un verdadero eclipse al referirse al maíz seco, tostado y crujiente, diferente a las populares “palomitas de maíz” de América del Norte. Se trata de granos de maíz oriundos de América del Sur que los pobladores de la región andina acostumbran a consumir a manera de piqueo, aperitivo o entrada, es muy frecuente como guarnición en diversos platillos tradicionales.
Un plato típico que ha sido considerado como un icono de la gastronomía ecuatoriana, su origen se atribuye a los indígenas Salasacas de la provincia de Tungurahua, en la sierra central del Ecuador. Compuesta de papa aplastada y mapahuira, que luego se cocinan en sartén de bronce hasta quedar doradas por ambos lados, es apreciado por ser un alimento delicioso y altamente energético.
Nace de la cultura andina, en los tiempos de los incas, de hecho, su nombre viene del quechua “chiri uchu” que quiere decir “ají frío” o “picante frío”. Es una salsa tradicional que se prepara para acompañar a una variedad de platos típicos a base de carne de cerdo, lo cual constituye un aderezo perfecto para acompañar la fritada, cascarita o chicharrón.
El banano es parte integral del Ecuador, no solo por favorecer a su economía, sino también por su valioso aporte a la cultura gastronómica nacional. El plátano frito es extremadamente popular y acompaña a varios productos artesanales derivados de la carne de cerdo que día a día disfrutamos los ecuatorianos y de seguro nutre el corazón de cada uno de los comensales.
Fruto milenario que forma parte de la cultura culinaria del Ecuador, siendo un acompañante ineludible en la mayoría de platos típicos del país, ya que aporta aquel característico toque picante que resalta el sabor de las comidas. Acompañado de cebolla blanca, tomate de árbol, cilantro, limón y sal, el ají preparado en piedra es un exponente nato de gustosidad y tradición que perdura a través del tiempo.