Los Castellanos son oficiales veteranos de los Templarios Negros, encargados de liderar fuerzas de batalla y ejecutar la voluntad del Emperador con autoridad absoluta. Representan disciplina, fe inquebrantable y experiencia forjada en la Cruzada Eterna.
Son Hermanos de Batalla que han demostrado una lealtad absoluta al Emperador y una capacidad excepcional para el mando y el combate.
No cualquiera alcanza este rango: solo aquellos cuya fe ha sido templada en el sacrificio y que han superado las pruebas más severas del Capítulo pueden ser nombrados Castellanos.
Comandan fuerzas de cruzada en nombre del Mariscal.
Ejecutan las órdenes del Capítulo con juicio implacable.
Actúan como líderes tácticos en las batallas más decisivas.
Solo serán admitidos aquellos hermanos que encarnen uno de los siguientes roles:
El Bastión: muro viviente de fe y acero, inamovible ante la marea del enemigo.
La Vanguardia: furia encarnada del Emperador, espada sierra que despedaza sin piedad.
El Pesado: pináculo del armamento pesado, portador de destrucción sagrada.
No habrá lugar para otras sendas.
No habrá indulgencia para la duda.
El aspirante deberá completar el reto asignado por su Mariscal, cumpliendo la estratagema designada.
La misión deberá realizarse en dificultad Difícil, sin caer más de una vez.
Las pruebas deberán ser presentadas ante el Capítulo para su validación.
Las pruebas se realizarán en modo Solo, en dificultad Difícil.
No habrá escuadra.
No habrá auxilio.
El aspirante marchará solo, acompañado únicamente por servo-cráneos, bajo la mirada eterna del Emperador.
Los Castellanos encarnan el ideal templario:
No retroceden.
No negocian.
No dudan.
Para ellos, morir en batalla es un honor, y vivir solo tiene sentido si es para seguir luchando y purgando a los enemigos del Emperador.