Los graduados tendrán las siguientes competencias:
Dominio profundo de los fundamentos y la evidencia científica de la MEV: Comprenderá la evolución, las bases científicas y la ubicación de la MEV dentro de la medicina basada en la evidencia y las guías de práctica clínica, así como su rol complementario a la medicina tradicional.
Conocimiento exhaustivo de los seis pilares de la MEV: Tendrá un entendimiento detallado de la justificación, la interconexión y la evidencia que respalda cada uno de los pilares (alimentación saludable, actividad física, manejo del estrés, sueño reparador, conexión social y propósito de vida, y evitar sustancias tóxicas).
Habilidades avanzadas en la evaluación y modificación de estilos de vida: Será capaz de realizar evaluaciones exhaustivas de los hábitos de sus pacientes y aplicar técnicas de entrevista motivacional y cambio de comportamiento para diseñar intervenciones personalizadas y efectivas.
Competencia específica en alimentación saludable basada en la evidencia: Poseerá conocimientos profundos sobre macronutrientes, micronutrientes, patrones dietéticos saludables (incluyendo la alimentación basada en plantas), índice y carga glucémica, grasas saludables, fibra, hidratación y los principios de la medicina culinaria. Estará capacitado para prevenir y manejar enfermedades crónicas a través de la alimentación en diversas poblaciones y situaciones.
Experiencia en la prescripción de actividad física y ejercicio terapéutico: Comprenderá la fisiología del ejercicio, sus beneficios en diferentes sistemas del organismo y su impacto en la prevención y tratamiento de ECNT. Podrá evaluar la capacidad funcional de sus pacientes y diseñar programas de ejercicio individualizados y seguros para diversas poblaciones.
Capacidad para abordar el estrés y promover la salud mental: Conocerá la fisiología del estrés y su impacto en la salud, y estará capacitado para aplicar diversas técnicas de manejo del estrés (mindfulness, relajación, TCC) y promover la salud mental en el contexto clínico, sabiendo cuándo derivar a especialistas.
Conocimiento profundo sobre la fisiología y la importancia del sueño reparador: Entenderá los ciclos del sueño, su regulación circadiana y su impacto en la salud. Podrá identificar trastornos del sueño comunes y aplicar estrategias de higiene del sueño y abordajes conductuales para mejorar la calidad del descanso.
Comprensión de la trascendencia de la conexión social y el propósito de vida: Reconocerá el impacto del aislamiento social en la salud y los beneficios de las relaciones sólidas y el apoyo emocional. Podrá fomentar el sentido de propósito en sus pacientes como un factor clave para el bienestar.
Habilidad para abordar el consumo de sustancias: Estará capacitado para identificar el consumo problemático de alcohol y tabaco, así como otras sustancias, y aplicar estrategias para la cesación.
Competencia para aplicar la MEV en enfermedades crónicas y situaciones especiales: Tendrá conocimientos específicos sobre la aplicación de los pilares de la MEV en el manejo de diversas enfermedades crónicas (cardiovasculares, renales, cáncer, salud mental, etc.), en el contexto del envejecimiento, el Long COVID y otras situaciones particulares.
Capacidad para construir nuevos hábitos de manera efectiva: Comprenderá los principios fundamentales de la formación de hábitos y podrá guiar a sus pacientes en la incorporación y el mantenimiento de conductas saludables de manera sostenible.
Mentalidad proactiva, colaborativa y centrada en el paciente: Mantendrá un enfoque holístico, trabajando en equipos multidisciplinarios y empoderando a sus pacientes para que tomen un rol activo en su salud a través de la adopción de estilos de vida saludables.
Competencia en la lectura y análisis de bibliografía científica: Podrá mantenerse actualizado sobre los avances en el campo de la Medicina del Estilo de Vida y aplicar la evidencia más reciente en su práctica clínica.