Se aborda el paisaje proponiendo espacios de producción y experimentación que buscan agenciar realizaciones plásticas encaminadas a hilarse en el devenir de un lugar en un continuo desplazamiento en campos tanto prácticos como discursivos. Así, a través de la generación de campos de actividades, se articula el paisaje mediante diversas labores productivas que incluyen prácticas de archivo, cerámica, grabado, dibujo, fotografía, permacultura, entre otras.