Esta excursión te llevará a las plazas de los pueblos de Mayagüez y Cabo Rojo. Están cerca, el camino en carro toma alrededor de 15 minutos y es fácil llegar con el GPS. Usamos Google Maps cuando fuimos.
También puedes hacerla virtualmente, viendo las fotos y accediendo a los enlaces aquí incluidos.
Una vez estés en el pueblo de Mayagüez, puedes caminar entre la iglesia La Candelaria y la Casa de los 5 arcos. La Oficina de desarrollo turístico de Mayagüez queda caminando entre estos dos puntos, son muy amables, y te pueden dar más información.
Cuando estés en Cabo Rojo, primero puedes ir a la Logia Cuna de Betances, en la calle Betances. Después caminas unas dos o tres cuadras hasta la calle Ruiz Belvis, en donde se encuentra la plaza del pueblo en donde está el Mausoleo de Betances.
Es fácil caminar entre los dos sitios históricos.
Desde esta casa, mandada a construír por Ramón Emeterio Betances, salía caminando este puertorriqueño hacia la iglesia catedral La Candelaria, para ser pieza importante en la abolición de la esclavitud en Puerto Rico.
Nos cuentan desde el municipio de Mayaüez que: "El 9 de diciembre de 1865, Betances solicitó permiso a las autoridades municipales para que se le permitiera construir en Mayagüez, “una casa de mampostería” en un solar ubicado en el Camino Nuevo, ahora calle Betances. Allí tenía su residencia de la que reservó una generosa sección como hospital para ofrecer gratuitamente sus servicios médicos a los más pobres. Se la conocía como la casa de los cinco arcos, por los de la galería frontal. Solo vivió en ella dos años: a su muerte, su hermana Inés la heredó. Fue afectada por el terremoto de 1918. En 2006 el alcalde José Guillermo Rodríguez restituyó el nombre de Betances a la calle y colocó frente a la residencia una tarja en reconocimiento al amor de Betances por Mayagüez. En el portón de entrada de la nueva residencia todavía se leen las iniciales REB."
Aunque lo que permanece de la casa construida por Betances son los simientos, puedes ver en este video las condiciones en las que se encontraba la casa al 18 de octubre de 2020.
Los demás videos y fotos incluidos aquí son de septiembre de 2023.
Para escuchar al historiador Dr. Félix Ojeda hablando sobre la casa, puedes ver el importante documental El Antillano.
En esta iglesia se llevaba a cabo una misión secreta y abolicionista. Aquí la sociedad clandestina de los puertorriqueños Segundo Ruiz Belvis, José Francisco Basora y Ramón Emeterio Betances, compraba bebés esclavos para reinstalarlos a la sociedad como personas libres. Algunas versiones apuntan a que en la misma pila bautismal estos boricuas compraban a los niños para dejarlos en libertad. Otras versiones nos cuentan que estos ilustres personajes esperaban en las afueras de la iglesia, en la plaza, y les daban el dinero a los padres esclavos del bebé que iba a ser bautizado para que pudiera comprar su libertad. Estas hazañas, en aquel tiempo ilegales, le costaron a Betances su primer destierro, pues las autoridades españolas comenzaron a ver con suspicacia las acciones de estos tres señores.
Betances y Ruiz Belvis habían estudiado fuera de Puerto Rico. Betances estudió medicina en la Sorbona de París en Francia, y Ruiz Belvis estudió derecho en la Universidad Complutense de Madrid. Además, ambos eran puertorriqueños provinientes de familias adineradas, por lo que se cuenta que habían sido criados por nanas negras. Estos dos hechos hicieron que Betances y Ruiz Belivs vieran la abolición de la esclavitud como un asunto de derechos humanos. Siendo Cuba y Puerto Rico las dos antillas donde aún era legal poseer esclavos, esta sociedad secreta de la que eran parte Betances, Ruiz Belvis y José Francisco Basora, jugaba un papel importante en Puerto Rico.
Si quieres conocer más sobre lo que hacían estos puertorriqueños, puedes escuchar esta canción titulada Agua de la libertad, de Juan Riestra y los bohíques, leer esta historia publicada en Puerto Rico es nuestro país. También puedes ver el importante documental El Antillano.
Para conocer más sobre la historia de esta catedral, ve aquí.
Si quieres conocer más sobre Segundo Ruiz Belvis, ve aquí.
A pesar de haber muerto en Francia en 1898, hoy, en la plaza pública del pueblo de Cabo Rojo se encuentran los restos del ilustre puertorriqueño Ramón Emeterio Betances. Siendo Betances original de este pueblo, al que hace alusión en sus escritos, donde habla de "los guayabos" y "la pileta" donde corretió cuando niño, sale desde allí hacia Francia a estudiar a los 12 años, luego de la muerte de su madre.
Escribía Betances sobre Cabo Rojo: "La patria es el lugar en que se nace, el rincón del mundo consagrado por el cariño de nuestras madres y donde germinan nuestras primeras ideas. Mi patria es Puerto Rico cuyo recuerdo me obsesiona, y crea usted, que no me resigno a morir sin volver a aquel Cabo Rojo inolvidable, para ver de nuevo Los Guayabos, donde correteaba cuando niño, y remojarme en las aguas de La Pileta y rejuvenecer tal vez mi espíritu, como el doctor Fausto, oyendo los repiques de campanas que alegraban el pueblo, llamando a misa los domingos."
Betances creía que las Antillas debían unirse para hacer frente a las agresiones internacionales que estaban recibiendo, y que juntas serían más fuerte. Esto le ganó el nombre de El Antillano. El mausoleo de Betances cuenta con una lápida en mármol enviada por el gobierno cubano, y otra enviada por el gobierno dominicano. (Ve las fotos de cerca para que puedas leer lo que dicen sobre él.)
En la plaza también verás un monumento a Salvador Brau, primer historiador puertorriqueño, entre otros atributos. (Ve la foto.)
Para más lugares para conocer en Cabo Rojo, ve a la página oficial del municipio de Cabo Rojo.
Para conocer más sobre "el Cabo Rojo de Betances", puedes leer gratis este corto libro del importante historiador puertorriqueño Francisco Moscoso.
El edificio que albergó la casa en donde nació y se crió Ramón Emeterio Betances se encuentra varias calles detrás de la calle Ruiz Belvis, en donde está la plaza de Cabo Rojo, y donde mismo se encuentra el mausoleo del mismo prócer. Está en la calle Betances. Hoy día, y desde hace cientos de años, la estructura ha sido utilizada como la cede de la Respetable Logia Cuna de Betances. Recordemos que Ramón Emeterio Betances fue masón.
Según nos contó una oficial de prensa del municipio de Cabo Rojo, la Logia está abierta los martes desde las 7:00pm. Dentro de la casa hay artefactos históricos que se relacionan con Betances, como esposas utilizadas por los últimos esclavos en ser liberados en Puerto Rico.